Autor: biobio.chile.cl
Continuidad de Steinert depende de Contraloría y podría destrabar una salida que incomoda a Kast
Continuidad de Steinert depende de Contraloría y podría destrabar una salida que incomoda a Kast L a continuidad de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, parece pender de un hilo cada vez más delgado en La Moneda. Y ese hilo tiene nombre: Contraloria.
Mientras en Palacio crecen las dudas sobre la capacidad política de la exfiscal para sostenerse en el gabinete del presidente José Antonio Kast, en el oficialismo reconocen que un eventual informe adverso del ente fiscalizador podria transformarse en la salida institucional perfecta para concretar un relevo sin abrir una crisis interna mayor. La presión sobre Steinert no sólo proviene de la oposición. También se ha instalado en los pasillos del Ejecutivo tras semanas marcadas por cuestionacaso "Clan Chen" en Tarapacá.
La polémica se originó luego de que antecedentes revelamientos a la ausencia de un plan dos por Radio Bio Bio apuntaran de seguridad claro, problemas comunicacionales y la controversia por la remoción de la exsubdirectora de Inteligencia de la PDI, Consuelo Peña. Fue precisamente ese episodio el que terminó escalando hasta la Contraloria General de la República.
El organismo ofició al Ministerio de Seguridad y a la PDI, otorgándoles un plazo de 10 dias para explicar las razones detzás de un documento enviado por Steinert el 13 de marzo, apenas 48 horas después de asumir el cargo, donde solicitaba antecedentes detallados sobre funcionarios vinculados al denominado a que la ministra habría solicitado personalmente la salida de Peña, en medio de un conflicto previo arrastrado desde la época en que Steinert ejercia como fiscal regional. Un ministerio sin plan y una ministra debilitada Desde entonces, la defensa del gobierno ha sido cerrar filas. Kast sostuvo públicamente que la salida de Peña fue una decisión institucional adoptada por el director general de la PDI, Eduardo Cerna, descartando una instrucción directa desde el Ejecutivo. Pero el problema politico ya estaba instalado. En La Moneda admiten que la ministra nunca logró consolidar autoridad politica en una cartera que, paradójicamente, era uno de los pilares discursivos de la campaña republicana. Durante meses, el entonces candidato Kast presento sucesivos anuncios bajo nombres como "Plan Escudo Fronterizo", "Plan Escudo en Ruta" o "Plan Renace", instalando la idea de una estrategia robusta en materia de seguridad. Sin embargo, a casi tres meses de iniciado el gobierno, aún no existe un plan integral formalizado desde el Ministerio de Seguridad. Ese vacio ha comenzado a tensionar al oficialismo, especialmente porque contrasta con el despliegue del denominado "Plan de Reconstrucción Nacional", impulsado desde otras áreas del gabinete. En ese contexto, la accidentada presentación de Steinert en la sesión especial de la Cámara de Diputadas y Diputados terminó por profundizar las dudas internas. Parlamentarios y sectores del oficialismo cuestionaron su desempeño, apuntando a dificultades para defender la gestión de la cartera y transmitir conducción politica. Las críticas no sólo apuntan a la ministra. En el propio oficialismo, algunos reconocen que el problema comenzó incluso antes de asumir el gobierno, cuando todavía no existia claridad res pecto de quién encabezaria el nuevo Ministerio de Seguridad. Pese a ello, el presidente ha mantenido públicamente el respaldo a su ministra, apelando a la lealtad con sus colaboradores. Sin embargo, en el entorno del Ejecutivo reconocen que un pronunciamiento negativo de Contraloria podría cambiar completamente el escenario. Y es ahi donde el informe del organismo fiscalizador comenzó a ser observado como la llave politica que permitiria resolver un problema que el gobierno no ha logrado encauzar por si solo.
Según reconocen distintas voces oficialistas, una eventual determinación de Contraloría respecto de una posible extralimitación de funciones en el oficio enviado por Steinert podría habilitar una salida "menos traumática" para el Ejecutivo, evitando un choque directo con sectores del Partido Republicano que promovieron su nombramiento.
De hecho, el nombre de la exfiscal habría sido impulsado principalmente por el presidente republicano Arturo Squella y el senador Renzo Trisotti, lo que agrega un componente político adicional a cualquier eventual movimiento en el gabinete. Autor: biobio. chile. cl. Kast y Steinert. Por ahora, oficialmente nadie habla de reemplazos. Pero en Palacio ya asumen que el futuro de la ministra de Seguridad parece estar atado menos a su gestión que a lo que determine Contraloría.