Escenario moderno
Escenario moderno Este departamento remodelado por la oficina de arquitectura Roma es reflejo del estilo de vida que la artista Maite Zubizarreta buscaba para ella y su hijo: espacios despejados y que cambian según la función; muebles en obra flexibles, y materiales que dialogan con la nobleza de esta construcción, parte de un conjunto de edificios con rasgos modernos levantados en los años 60 en La Reina. Texto, María Cecilia de Frutos D. Producción, Paula Fernández T. Fotografías, José Luis Rissetti Z. DECORACIÓN Sus fotografías forman parte y personalizan el espacio, donde cada mueble cumple distintas funciones.
Una de las cosas que fascinaron a Maite fue el espacio abierto de la escalera, con estas cerámicas y puertas azules propias de la época.. Escenario moderno La La artista Maite Zubizarreta se enamoró de la arquitectura moderna moderna mientras hacía un magíster en Arte Latinoamericano, y a través de la fotografía comenzó a retratarla y hacerla parte de su obra, creando imágenes que combinan realidad y ficción.
Hace un tiempo, fue en un edificio de esa misma corriente donde encontró encontró el lugar para vivir con su hijo, parte de un conjunto diseñado en los años 6o por Jorge Aguirre, Hernán Monckeberg, Enrique Echavarría, Javier Briones y Luis Garretón, emplazado en un terreno en La Reina que había sido parte del Country Club y, por lo mismo, se había levantado entre añosos árboles, árboles, dejando un extenso jardín entre estas cinco construcciones de hormigón.
Ubicado en el tercer y último piso, al que se llega subiendo por una escalera con teselas de cerámica azul y muros de mosaicos blancos, el departamento fue remodelado por la oficina Roma, de las arquitectas Paula Hube y Marcela Larraín, a quienes Maite encargó optimizar y reorganizar reorganizar el espacio para favorecer una rutina fácil y flexible, integrando muebles en obra muy funcionales, pero respetando los elementos originales, originales, entre ellos, el piso de parqué de madera.
La propuesta de @romaarquitectura incluyó abrir la cocina e incorporarla incorporarla al estar por medio de un amplio mesón de cuarzo blanco, con encimera, encimera, cajones y superficie para comer; de ahí nace una barra revestida en enchape enchape de madera que corre pegada al muro hasta llegar al comedor, donde baja para servir como asiento con cajones en la parte baja, y suma una repisa Solo en la cocina cambiaron el piso; el mesón destaca el carácter carácter flexible y funcional del espacio.. Escenario moderno En el acceso armó una verdadera galería, con obras propias y de otros artistas, como Rodrigo Galecio. Una perspectiva despejada y limpia es lo que quisieron lograr las arquitectas de Roma. El diseño de la puerta corredera hacia las piezas potenció el estilo moderno del lugar.. Escenario moderno m superior que oculta además el aire acondicionado. Este tipo de diseños ayudaron a generar los ambientes que buscaba la artista. Quería que fuera un poco como un “tetris”. O sea que todo sirve para todo. No tener la típica composición, sino espacios que se adaptan al uso que les damos, que el Iiving pase de ser la sala de juegos de mi hijo ami lugardeestaro de trabajo. Si la mesa se corre a un lado cabe más gente o si doy vuelta el sillón, se integra a la terraza. terraza. Y todo con pocas cosas dice (@maitezubizarreta). Tanto así, que apenas hay objetos de decoración, solo un sofá modular, una mesa con cuatro sillas, y un par de plantas de interior.
El espacio lo visten cuadros de arte contemporáneo y distintas series de fotografías fotografías suyas, algunas que retratan icónicas obras del movimiento moderno, moderno, como el mural de Mario Carreño en el Colegio San Ignacio o el edificio Copacabana. Ella misma habilitó este espacio como su taller, convirtiendo una bodega en un ambiente pulcro e inspirador. Uniendo dos dormitorios dormitorios y reorganizando reorganizando el baño, armaron una suite que incluye escritorio escritorio y vestidor.
El área de los dormitorios también la redistribuyeron de manera que su hijo tuviera un espacio muy acogedor y acompañado por libros; los baños se renovaron con cerámicas de Estudio Varo en colores y formas que van con el carácter del departamento, y para Maite, armaron una pieza en suite conectada a un vestidor-escritorio, donde puede tener la tranquilidad para trabajar en sus fotos.
Para dedicarse a su nueva faceta como ceramista, ella misma habilitó una vieja construcción ubicada en el jardín del conjunto, que se usaba como como bodega, y ahí instaló su taller, donde moldea lozas y otras piezas utilitarias utilitarias a las que les imprime un aire retro, usando tonos pastel y motivos de naturaleza.
Así, caminando solo unos pasos, entre araucarias, juegos de niños y un entorno verde envidiable, llega desde su departamento a este rincón que mantiene tan funcional como su casa y siempre acompañada acompañada de sus fotos en las que revive la arquitectura moderna. VD bi 1 1.