Bicentenario de la anexión de Chiloé: la influencia de osorninos en la conformación de la sociedad isleña
Bicentenario de la anexión de Chiloé: la influencia de osorninos en la conformación de la sociedad isleña Rodrigo Rodríguez y Manuel Cifuentes 119 de enero pasado se conmemoraron los 200 años de la anexión de Chiloé a la República de Chile, hecho ocurrido en 1826 tras la derrota de las fuerzas españolas en las batallas de Pudeto y Bellavista. Aquel hito histórico cerró el proceso de independencia sudamericano mediante el Tratado de Tantauco.
En este momento tan relevante para la historia nacional y de la Región de Los Lagos, es importante destacar el papel que jugaron los osorninos en la conformación de Chiloé como sociedad y territorio, nexo que se remonta a los albores mismos de las ciudades de Osorno y Castro en el siglo XVI.
Y no se detiene ahí, ya que en los siglos posteriores, en especial desde la repoblación de Osorno en 1796, la unión se acrecienta, pero de forma inversa, con rasgos tangibles hasta los días de hoy en costumbres, apellidos y arquitectura. La primera relación se da con la conquista de Chiloé y la fundación de la ciudad de Castro, el 12 de febrero de 1567. El español Martín Ruiz de Gamboa formó una expedición que salió desde Valdivia, a la cual se integraron pobladores españoles de la recién fundada ciudad de Osorno. Fue así como partieron al territorio insular los hispanos Joanes de Oyarzún (recién llegado a Chile y Osorno), quien figura como fundador de Castro; Gómez de Lagos y Juan de Alvarado. Los tres se fueron al archipiélago cuando Osorno estaba vigente como ciudad colonial. El primero era casado con Inés Bazán, hija de Bartolomé Bazán y Ana Quero, vecinos de Osorno. Hacia fines del siglo XVI retornó a nuestra ciudad con Francisco Hernández de Ortiz, fundador de Calbuco.
Un hijo de Joanes de Oyarzun Juan de Oyarzún y Bazánque era militar, estuvo en la defensa del fuerte de Osorno en el asedio indígena registrado en 1600 y pasó a Calbuco cuando se concretó la despoblación o abandono de Osorno en 1604. Juan de Oyarzún y Bazán se casó en Santiago con Gregoria de Frías Cabrera, nacida en Osorno. Fue dueño de tierras en Vichuquén, donde se radicó su descendencia, que luego se extendió a Colchagua y Santiago, donde constituyó la rama de la familia Oyarzún, presente hasta hoy. Inés de Oyarzún, hermana de Juan, se casó en 1587 en Osorno con Alonso Sánchez de las Pozas, radicado en Chiloé. Su descendencia con el apellido Oyarzun se mantiene vigente en toda la zona sur.
En el caso de Juan de Alvarado, que fue vecino fundador e incluso alcalde de Osorno, estaba casado con María de Collados, que era hija de Diego Nieto de Gaete (fundador y primer alcalde de nuestra ciudad). Su hijo, Diego de Alvarado (probablemente nacido en Osorno), que era capitán, participó en la defensa durante el ataque indígena de 1600. En 1604, con 800 indios de su encomienda, se fue a Calbuco, que se transformó en refugio de muchos osorninos desplazados tras el despoblamiento. Armó en aquella ciudad una compañía para la defensa de Chiloé y fue encomendero de Quicaví, Curahue y Ten Ten. Era casado con Mencía de Moraga, nacida en Osorno e hija de fundadores. El hijo de este matrimonio -Fernando de Alvarado y Moraga(nacido en Osorno) fue vecino de Castro y gobernador interino de Chiloé entre 1630 y 1632; y en 1643. Fue encomendero en el sector de Payos, en Chiloé. Su hermano -Juan de Alvarado y Moragafue capitán y encomendero en Chiloé.
Casado con Catalina Pérez de Vargas, fueron padres de Isabel Alvarado Pérez de Vargas (nacida en Chiloé), que por matrimonio con Juan Pérez de Berroeta, son progenitores de la línea Alvarado, que vinieron a Osorno en la repoblación de 1796 y con sucesión hasta los días de hoy. Otro hijo, Juan de Alvarado y Pérez de Vargas, fue capitán en el fuerte de Chacao y sargento mayor de Chiloé. En tanto, Gómez de Lagos jamás retornó a Osorno y desde Castro se fue con Martín Ruíz de Gamboa a la fundación de Chillán, donde se desarrolló la familia Lagos.
Otro caso es el de Pedro Muñoz de Alderete, español que llegó a Chile con Pedro de Valdivia y estuvo en la fundación misma de Osorno en 1558, donde fue vecino encomendero, oficial Real, regidor y alcalde ordinario en 1581 y 1584. Su hijo Pedro Muñoz de Aldetere estaba radicado en Castro en 1614 y casado con Sebastiana Verdugo de la Vega, hija de fundadores de Osorno. Su nieto Pedro Muñoz de Alderete y Verdugofue alcalde de Castro, casado con Isabel Ibáñez de Andrade, progenitores de la descendencia que lleva los apellidos Alderete, Muñoz de Alderete y Muñoz en Chiloé.
LLEGARON ALA DEFENSA El segundo grupo de osorninos que se radicó en Chiloé entre los siglos XVI y XVII, fue de aquellos españoles o criollos que llegaron a reforzar el contingente militar para defender a la ciudad de Osorno de los ataques de mapuches y huilliches, en 1599. La mayoría vino con el coronel Francisco del Campo, pero luego se radicaron en la Isla Grande. Tal es el caso de Juan Bautista de Olavarría, que llegó con Francisco del Campo en 1600. Fue vecino de Castro, corregidor en 1637, alcalde de Castro y gobernador de la misma ciudad y Osorno entre 1608 y 1609.
Este doble cargo es curioso, ya que Osorno desapareció como ciudad desde 1604; sin duda, era una muestra manifiesta de la intención de los chilotes y osorninos desplazados de recuperar el territorio de los llanos de Osorno, que consideraban como suyo. También fue capitán del fuerte de Calbuco.
Su descendiente, Clemente de Olavarría, activo en el fuerte de Calbuco en 1727 y capitán de una compañía de milicias de Castro, adoptó como apellido Barría, que se prolonga hasta nuestros días, aunque algunos conservan el de Olavarría.
La lista suma y sigue: está Joaquín de Rueda, funcionario que llegó a Osorno con el gobernador García Hurtado de Mendoza en 1558 y ejerció como escribano entre 1560 y 1563; estuvo en la fundación de Castro como escribano en 1567, donde se encargó de elaborar las actas y otros documentos. Fue dueño de un solar en Castro y de los pueblos indígenas de Quinchao, Calmache y Chelín. Su hijo, Dionisio de Rueda y Lara (nacido en Osorno) fue soldado en la defensa de la ciudad ante el ataque indígena. Se casó en Osorno con María de Villegas Galleguillos y ambos se establecieron en Castro tras el despoblamiento; fue regidor en 1641 y gobernador de Chiloé en 1631,1641, 1645 y 1647.
Otro osornino que tomó rumbo hacia la isla fue Lorenzo de Cárcamo, que llegó a Osorno a fines del siglo XVI como factor de la Real Hacienda (tesorero). Pasó a Chiloé con el coronel Francisco del Campo, donde formó su familia y permanece su descendencia con el apellido Cárcamo hasta el día de hoy. YJuan Francisco de Villegas, poblador de Osorno, que a fines del siglo XVI se fue a Chiloé con el coronel del Campo, donde se quedó definitivamente. DESTRUCCIÓN DE OSORNO Un tercer grupo de osorninos partió hacia Chiloé luego de la despoblación de Osorno en 1604. Buscaron refugio tanto en Chiloé continental como insular. La historiadora Ximena Urbina menciona en su libro "La frontera de arriba en Chile colonial" parte de esta tormentosa huida hacia los puestos de dominio chilote.
Detalla que entre quienes integraron esta comitiva estaba el encomendero de Osorno Álvaro Velásquez, que se retiró de la ciudad con sus indios y se radicó en el fuerte de San Miguel de Calbuco, que originalmente estaba en el continente.
Fernando Álvarez de Bahamonde, originario de Asturias, llegó a Chile en 1575 con motivo de la Guerra de Arauco, aunque después se radicó en Osorno, donde fue encomendero hasta el abandono total de la ciudad en 1604. Partió rumbo a Chiloé, donde estableció su vida. Se casó dos veces. Su hija Teresa Bahamonde y Ocampo, fruto de su segundo matrimonio, prolongó el apellido Bahamonde en Chiloé. Varios miembros de la familia Álvarez de Bahamonde fueron alcaldes de Castro.
El hijo de Gaspar de la Barrera (que llegó a Chile con el gobernador García Hurtado de Mendoza, fue vecino, fundador de Osorno y también alcalde de Santiago) -Pedro de la Barrera Chacónnacido en 1568 en Osorno, fue sargento mayor del reino en 1606 y gobernador de Chiloé entre 1609 y 1612. Las familias de apellido Barrera existen en Chiloé a partir del siglo XVIII, desde cuando existe registro, aunque sus orígenes se remontan al siglo XVII. 03. Las relaciones comenzaron en los orígenes de Osorno y Castro, en el siglo XVI. Luego siguieron con la llegada de fuerzas españolas para la defensa de Osorno tras el asedio de los indígenas en 1599. PLAZA DE SAN CARLOS DE CHILOÉ EN 1835. EL GRABADO PERMITE IMAGINAR CÓMO ERAN LAS CIUDADES CHILOTAS EN EL PERIODO COLONIAL.