Autor: EVA LUNA GATICA
Más aislado que nunca, Ortega modera discurso y hace gestos a EE.UU. tras caída de Maduro
Más aislado que nunca, Ortega modera discurso y hace gestos a EE.UU. tras caída de Maduro Sin su aliado Nicolás Maduro en el poder y cada vez más aislado, el régimen de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo ha moderado su tradicional retórica antiestadounidense y ha adoptado una serie de gestos hacia Washington que van desde la excarcelación de presos políticos hasta cerrar el paso a la migración cubana que usaba Man a g u a c o m o puente hacia EE.UU., en medio de la creciente presión del gobierno de Donald Trump sobre la región. La primera señal de cambio dentro del régimen fue la reacción inicial a la captura del mandatario venezolano el pasado 3 de enero. Managua tardó casi 14 horas en pronunciarse oficialmente, y cuando lo hicieron, si bien rechazaron la “intervención” y el “secuestro” de Maduro, evitaron mencionar a Estados Unidos o a Trump. Una semana después, el régimen anunció la liberación de “decenas de personas”, entre ellos, varios presos políticos.
Analistas y organizaciones sociales aseguraron que debía leerse como un guiño a la administración estadounidense, sobre todo porque las liberaciones ocurrieron apenas un día después de que la Embajada de Washington en Managua recordara que en Nicaragua aún permanecían “más de 60 personas injustamente detenidas o desaparecidas”. Aunque el Ejecutivo no publicó una lista oficial de los excarcelados, la ONG Monitoreo Azul y Blanco confirmó la liberación de al menos 38 presos mientras que otras organizaciones elevan la cifra a 60, incluidos varios que habían sido detenidos por celebrar en redes sociales la captura de Maduro.
“Detener a nic a r a g ü e n s e s por darles me gusta a publicaciones en internet muestra lo paranoico que es el régimen ilegítimo de Murillo y Ortega”, dijo en ese entonces la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos.
“Ortega y Murillo están buscando quedar bien con Washington para aliviar la presión que pueda venir de la administración Trump”, dice a “El Mercurio” Tiziano Breda, analista sénior para América Latina y el Caribe de Acled (Armed Conflict Location & Event Data Project), quien agrega que “la pareja Estados Unidos volvió a intensificar la presión sobre Nicaragua el fin de semana pasado al exigir la “liberación incondicional” de un grupo de guardabosques indígenas de la etnia mayangna, quienes, según la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU., “siguen injustamente detenidos (en Nicaragua) por denunciar valientemente la corrupción de la dictadura” de Ortega y Murillo, y expresó alarma por informes de hambruna, condiciones peligrosas y falta de atención médica en prisión.
Los indígenas fueron acusados en 2023 por delitos presidencial está preocupada de que las acciones de EE.UU. en Cuba y Venezuela puedan replicarse en Nicaragua o alienten el disentimiento interno, tanto en la oposición como en sus filas”. Presión diplomática y migratoria La presión de Washington respecto a los presos políticos no se ha limitado a declaraciones.
El miércoles pasado, la Casa Blanca anunció la prohibición de entrada al país de Roberto Clemente Guevara Gómez, director de la cárcel de máxima seguridad La Modelo en Nicaragua donde está recluida la mayoría de los prisioneros políticos, por su participación “en una grave violación de los derechos humanos de un preso político”, según un comunicado emitido por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
Estados Unidos rechaza el proceso electoral de noviembre de 2021, en el que Ortega y su esposa, en ese entonces vicepresidenta, fueron reelegidos en sus cargos, con siete de sus potenciales rivales en prisión, y en enero pasado, tras la detención de Maduro, redobló la presión al calificar al régimen como una “dictadura matrimonial”. También criticó la figura de copresidencia instaurada por Murillo en 2024, que según Washington busca consolidar su control sobre el país, “sin elecciones, sin mandato, y sin legitimidad”, porque sabe “que no puede ganar” en un proceso electoral libre, y la tildó de “cobarde”. Frente a lo que Murillo, que se cree busca ser la sucesora de su marido, ha guardado un inusual silencio. A lo anterior se suman las advertencias de Washington en materia migratoria.
Estados Unidos ha acusado a Nicaragua de facilitar la migración irregular hacia su territorio al permitir que vuelos chárter procedentes de países de África, Asia y Europa aterricen en Managua, una ruta utilizada por migrantes para llegar a la frontera sur estadounidense. “Nicaragua, Venezuela y Cuba son enemigos de la humanidad y han creado una crisis migratoria”, dijo Rubio a principios de este mes.
El régimen reaccionó rápidamente, y a la semana siguiente, como crimen organizado y usurpación de tierras, aunque organizaciones ambientales sostienen que se trataba de guardabosques comunitarios que vigilaban y denunciaban invasiones de “colonos” y la explotación ilegal de recursos en sus territorios, mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas cautelares a algunos de ellos.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) ha advertido que las poblaciones indígenas de Nicaragua corren el riesgo de ser exterminadas por la constante invasión de sus territorios. el pasado 13 de febrero, restableció el requisito de visa para ciudadanos de 128 países, entre ellos a los de Cuba, Venezuela, China e Irán. Y además, nombró a la diplomática Guisell Morales como nueva encargada de negocios en EE.UU., donde no tiene embajador desde 2024.
Temor a las repercusiones económicas “Nicaragua se ha beneficiado tremendamente de la poca atención de EE.UU. a las atrocidades del régimen, pero ellos saben que están en la mira”, asegura María Fernanda Bozmoski, líder para Centroamérica del Centro para América Latina Adrienne Arsht del Atlantic Council.
“¿Quiere el régimen negociar o acercarse? Yo lo describiría como un intento de administrar riesgos. (... ) Recordemos que Nicaragua es sumamente dependiente de las remesas: en 2024 recibió casi un tercio del PIB en forma de remesas, de las cuales casi el 85% provino de EE.UU. Esto sin hablar de la relación puramente comercial (... ). Cualquier endurecimiento adicional tiene consecuencias directas e importantes en el consumo y empleo”, añade. Los eventos en Venezuela, además, “han demostrado que Rusia y China no están dispuestos a desafiar militarmente a EE.UU. para defender a sus aliados principales en América Latina”, plantea Breda. “Managua está consciente de que la manera más pragmática de seguir en el poder es hacer concesiones a las demandas de Washington. Lo que queda por ver es si, en algún momento, un cambio de gobierno será incluido entre estas demandas”, cierra.
Desde su regreso al poder en 2007, Ortega, de 80 años, ha consolidado junto a Murillo, de 74, un régimen cada vez más autoritario, marcado por la represión de las protestas de 2018 que dejaron cientos de muertos, el encarcelamiento de opositores y el desmantelamiento de las instituciones democráticas. En los últimos años, el gobierno ha clausurado más de 5.500 ONG, perseguido a la Iglesia Católica y forzado al exilio a cientos de nicaragüenses. LIBERADOS En enero, el gobierno de Ortega liberó a al menos 38 detenidos, varios de ellos presos políticos. N Presión para liberar a guardabosques Autor: EVA LUNA GATICA. Managua ha liberado presos políticos, reactivado canales diplomáticos con Washington y endurecido su política migratoria. El gobierno nicaragüense busca evitar escenarios como el de Venezuela: LIBERADOS En enero, el gobierno de Ortega liberó a al menos 38 detenidos, varios de ellos presos políticos. N Presión para liberar a guardabosques ORTEGA Y MURILLO han moderado su discurso en un aparente intento por ganarse el favor de Washington.