Una realidad que se niega a cambiar
Una realidad que se niega a cambiar l boletín climático para el mes de marzo emitido hace algunos días por el Centro Científico CEAZA da cuenta de que la región se encuentra en una situación muy delicada debido a las precipitaciones bajo lo normal que se han registrado en promedio en los últimos años, lo que ha provocado que se registren bajos caudales por séptimo año calendario consecutivo. “La temporada actual iniciada en abril'25 presenta un 29% de los caudales históricos en Elqui, 37% en Limarí y 34% en Choapa. Esta situación ha conllevado a una constante disminución en los niveles de agua embalsados durante los últimos años que se ha revertido en parte solo en Choapa durante los últimos meses”, precisa el informe.
Respecto del agua embalsada, indica que en Elqui llega a un 17% con respecto a su capacidad, en Limarí a un 9% y Choapa a 71%. TENDENCIA ALA BAJA Desde CEAZA advierten además que la Región de Coquimbo evidencia una tendencia sostenida a la disminución de las lluvias desde 1980 a la fecha. Detallan que, a nivel regional, esta baja alcanza una media de -1,92 mm por década.
No obstante, serían las comunas del interior las que presentan los descensos más pronunciados, destacando Salamanca (3,24 mm/década), Illapel (-3,04 mm/década) y Paihuano (-2,77 mm/década). En contraste, la franja costera muestra una disminución menor, con Coquimbo (-0,45 mm/ década) y La Serena (-0,62 mm/ década). Asimismo, especialistas advierten que esta situación podría ir incrementándose en los próximos años. “Según proyecciones climáticas (bajo el escenario RCP8.5) para el período 2035-2065, se estima Una disminución adicional de entre 30 y 40 mm anuales en comunas como Illapel, Salamanca, Los Vilos, Monte Patria y Combarbalá. Esto intensificaría la tendencia negativa observada históricamente, con implicancias críticas para la disponibilidad hídrica y la agricultura”, manifiesta Álvaro Salazar, climatólogo del centro de estudios.
El experto plantea que sin duda estas proyecciones revisten importantes desafíos para la región “y refuerzan la necesidad de avanzar en estrategias de adaptación desde un enfoque interdisciplinario”. Similar opinión plantea Francisco Meza, investigador en recursos hídricos de INIA Intihuasi, quien reafirma que el sistema hídrico en la zona se encuentra muy presionado y que, de no mediar precipitaciones y acumulación de nieve durante esta temporada invernal, a partir de diciembre 2026 enfrentaremos una situación mucho más crítica. Por eso es importante, indica, que se pueda continuar llevando adelante iniciativas que están proyectadas. “Hay que seguir con los programas de eficiencia hídrica en el uso del agua, en la agricultura, eso tiene que permanecer, porque no tenemos chance.
Se tiene que seguir estudiando el acuífero, se tiene que seguir impulsando que se instale la desaladora, todo eso tiene que continuar su marcha, no hay más alternativa, porque efecto que pueda tener que haya un año crítico puede ser mucho mayor”. Si se concreta la desaladora, agrega, se puede tener agua de respaldo. “Si estuviera funcionando, liberamos casi 1000 litros por segundo y tendríamos agua para la población de La Serena y Coquimbo”, puntualiza. LA ESPERANZA DEL “SÚPER NIÑO” Afortunadamente, las proyecciones a próximo invierno son favorables, aunque especialistas advierten la fecha sobre lo que será el que todavía se debe tener cautela. En su página web, el meteorólogo de Megatiempo, Jaime Leyton, informó que existe una posibilidad “muy significativa” de que el fenómeno de El Niño se desarrolle en los próximos meses.
El profesional manifestó que “la probabilidad de que se instale en la segunda mitad del otoño de 2026 aumenta rápidamente; en dos meses pasará de menos de un 10% a casi un 60%”, de acuerdo con los pronósticos más recientes”. En este sentido, agregó que “por ahora las proyecciones numéricas categorizan que El Niño sería normal a moderado, con un escenario muy favorable para catalogarlo como moderado a fuerte”. De hecho, hay algunos que especialistas que están hablando de un “Súper Niño”, debido alas proyecciones recientes a nivel internacional.
“Se espera Una transición de La Niña a ENSOneutral en el próximo mes, con ENSO-neutral favorecido hasta mayo-julio 2026 (55% de probabilidad). En junio-agosto de 2026, es probable que surja El Niño (62% de probabilidad) y que persista hasta por lo menos finales de 2026”, se indica.. La Región de Coquimbo lleva más de una década enfrentada a un escenario de sequía y de acuerdo a las proyecciones de los expertos, esta situación tendería a intensificarse con los años. Por ello, el llamado es a generar acciones concretas. Escasez hídrica