Autor: DANIEL MAS Biministro de Economía y Minería
Columnas de Opinión: Chile, potencia minera
Columnas de Opinión: Chile, potencia minera La industria minera ha posicionado a Chile como un actor clave global. En 2025, nuestro país fue el primer productor mundial de cobre y posee las mayores reservas del planeta. Atrás quedó el temor de las décadas de 1960 y 1970 sobre el agotamiento de estos recursos.
Por el contrario, Chile ha consolidado su posición a medida que avanza el desarrollo tecnológico y la demanda internacional, gracias al trabajo de empresas, gremios, trabajadores de la gran, mediana y pequeña minería, y una institucionalidad robusta. Asimismo, el litio se ha consolidado como el mineral indispensable del siglo XXI. Chile es el segundo productor mundial, cuenta con importantes reservas y es el principal productor de salmuera de litio. En paralelo, el avance de la inteligencia artificial impulsa la demanda de “tierras raras”, minerales fundamentales para la transición energética y la digitalización, donde nuestro país posee reservas y experiencia para ser un actor relevante. Es claro que Chile ha dejado de ser solamente un país minero, para transformarse en una verdadera potencia minera. Esta realidad debe ser asumida por el Estado y el sector privado para orientar la riqueza hacia el capital humano y el progreso nacional. El gobierno del Presidente Kast tiene prioridades claras para fortalecer y proyectar la minería pensando en los próximos 50 años. Primero, necesitamos atraer inversión para asumir este rol de potencia. Requerimos capital nacional y extranjero para explorar nuevas reservas y expandir la capacidad productiva. El objetivo de nuestro Gobierno es el de generar un ecosistema de permisos y reglas tributarias que vuelva a hacer atractivo apostar por Chile, con certezas, estabilidad e incentivos.
Debemos anticiparnos ahora a los ciclos económicos que demandarán cobre, litio y tierras raras, con una institucionalidad a la altura del desafío de desatar la inversión y de facilitar la iniciativa privada, poniéndola al servicio del país. En segundo lugar, es clave mantener los altos estándares medioambientales y de seguridad, que sitúan a la minería chilena a la vanguardia. La industria nacional destaca por el uso eficiente del agua y la incorporación de electromovilidad y energías renovables, superando muchas veces las exigencias legales. Al mismo tiempo, lideramos en la protección de la salud y vida de los trabajadores. El Estado, por su parte, tiene también desafíos pendientes. Queremos avanzar en una modernización real del gobierno corporativo de Enami, mejorar los estándares de gestión y transformarla en un auténtico puntal de promoción de la pequeña y mediana minería. Codelco, por su parte, tiene importantes desafíos en materia de gestión, administración financiera y seguridad para sus trabajadores. Ambas empresas deben ser un referente en gestión, seguridad y buena relación con sus comunidades, lo que exige mejoras en su administración y finanzas. Sin ello, el potencial minero no se desatará por completo. El objetivo final es poner la minería al servicio de las personas y sus familias.
Donde existe minería, se genera un círculo virtuoso de progreso: empleos de calidad con beneficios que elevan la vida de las familias y una robusta red de proveedores y servicios asociados, que hoy deben proyectarse internacionalmente y que son fuente de trabajo para cientos de miles de chilenos. En ese sentido, es imprescindible renovar el capital humano, dando mejor instrucción y herramientas a los trabajadores mineros para insertarse en los nuevos desafíos de la industria.
El progreso social que genera la minería debe reflejarse especialmente en las regiones y comunas del norte, donde el aporte económico de la minería no solo se traduce en riqueza y empleo, sino también en inversión social que debe llegar a todos los habitantes, con un buen uso de los recursos públicos que dependen de la minería. La minería chilena debe ser un motivo de orgullo para nuestro país, y un motor de progreso social para el futuro de Chile. Su impacto debe notarse en cada localidad, comuna y región donde existe minería, y extenderse a todas las regiones del país. Chile puede más, y el gobierno del Presidente Kast trabajará con determinación para consolidar a Chile como una potencia minera a nivel mundial. Autor: DANIEL MAS Biministro de Economía y Minería. “... El objetivo de nuestro Gobierno es el de generar un ecosistema de permisos y reglas tributarias que vuelva a hacer atractivo apostar por Chile, con certezas, estabilidad e incentivos... ”.