Autor: Lorena Liewald Dessy Directora Vinculación con el Medio USS Valdivia
Columnas de Opinión: Turismo sin resguardos
Columnas de Opinión: Turismo sin resguardos I turismo es, sin duda, una fuente de ingresos importante. La búsqueda de paisaje, de experiencias culturales o la simple necesidad de un cambio, movilizan durante elaño E a miles de personas. Sin embargo, cuando esa actividad carece de regulación efectiva y de una cultura de respeto, puede transformarse en factor de deterioro ecológico, patrimonial y social. En las últimas semanas hemos visto en las noticias imágenes preocupantes. Bañistas y motos de agua ingresando a sectores expresamente prohibidos por su fragilidad ambiental, vehículos transitando sobre áreas de alto valor arqueológico, destruyendo vestigios de nuestros antepasados. Cada uno de estos actos, muchas veces justificados como una imprudencia aislada, tiene efectos acumulativos que erosionan ecosistemas completos. Un humedal intervenido por tránsito vehicular pierde biodiversidad. Una duna alterada tarda años en recuperar su equilibrio. Un sitio arqueológico impactado por ruedas o excavaciones ilegales puede perder información invaluable para comprender nuestro pasado. El patrimonio natural y cultural no es un escenario decorativo para la fotografía de temporada, es parte de nuestra identidad y herencia común. Pero el impacto no se limita al medioambiente. También afecta directamente la calidad de vida de los residentes. El aumento descontrolado del ruido, la congestión vehicular, la basura en espacios públicos y el uso irresponsable de playas y parques generan tensiones crecientes entre visitantes y comunidad local. Cuando el turismo se impone sin planificación, los habitantes dejan de sentirse dueños de su propio territorio. El desafio no es frenar o eliminar el turismo, sino gestionarlo con responsabilidad. Se requiere fiscalización efectiva, señalética clara, sanciones proporcionales y campañas educativas que promuevan el respeto por los entornos visitados. Asimismo, es clave avanzar hacia modelos de turismo sostenible que integren a la comunidad y resguarden los ecosistemas y el patrimonio. El desarrollo verdadero no puede construirse a costa de aquello que precisamente atrae a los visitantes. En este contexto, eventos masivos como la Noche Valdiviana representan una oportunidad extraordinaria para celebrar nuestra identidad y proyectar la ciudad al país y al mundo. Sin embargo, esa celebración debe ir acompañada de responsabilidad. Tanto turistas como ciudadanos estamos llamados a vivir esta fiesta con respeto por el entorno, por el río, por los espacios públicos y por quienes habitamos Valdivia todo el año. Autor: Lorena Liewald Dessy Directora Vinculación con el Medio USS Valdivia. C Columna