Autor: Marcela Mercado Rubina cronica@mercurioantofagasta.cl
Clásicos del teatro en el desierto: "Acreedores"
Clásicos del teatro en el desierto: "Acreedores" ada verano, el Festival C Antofa a Mil vuelve a instalar en Antofagasta una escena extraordinaria: teatros llenos, público diverso y grandes montajes dialogando con la ciudad.
En una región marcada por la actividad minera y por una oferta cultural históricamente intermitente, la realización sostenida de este festival se ha convertido en un hito que democratiza el acceso a las artes escénicas y reafirma el derecho a la cultura como experiencia colectiva. En ese contexto se presentó Acreedores, del dramaturgo sueco August Strindberg, uno de los montajes más intensos de esta edición. Escrita a fines del siglo XIX, la obra regresa a los escenarios chilenos bajo la dirección de Alexis Moreno, con un elenco de reconocida trayectoria integrado por Francisco Reyes, Paloma Moreno y Mario Horton.
Más de 130 años después de su estreno, el texto conserva una fuerza perturbadora al explorar, sin concesiones, las relaciones de poder, la manipulación emocional y las deudas invisibles que se tejen en los vínculos amorosos.
La historia se sitúa en un balneario remoto, donde un matrimonio joven se ve alterado por la irrupción de un tercer personaje: Gustavo, un hombre mayor que, bajo la apariencia de mentor y amigo, desata una verdadera batalla psicológica. Lo que se pone en juego no es solo el amor, sino la identidad, el éxito, el resentimiento y la necesidad de "cobrar" aquello que se siente perdido.
Para Mario Horton, quien además impulsó el proyecto desde sus primeras etapas, uno de los grandes aciertos de Acreedores es su capacidad de dialogar con el presente. "Es una obra muy contingente, con temas que impactan fuerte en la sociedad chilena y del mundo", señala.
A ello se suma una decisión estratégica: un montaje austero, transportable, de solo tres actores y un espacio único, que permite la circulación por distintas regiones del país, como Iquique y Antofagasta, de la mano de Fundación Teatro a Mil.
NOCIÓN DE DEUDA Uno de los ejes que más resuena en el público actual es la noción de deuda, no en su sentido económico, sino emocional. "Aquí no hay una deuda financiera, hay una deuda afectiva", explica el actor Francisco Reyes "Strindberg muestra cómo las parejas se usan entre sí, cómo se van generando deudas que a veces no se pagan nunca.
Mi personaje viene a cobrar una deuda antigua, pero lo hace a través de la venganza, en un verdadero thriller amoroso". En una ciudad como Antofagasta, donde el endeudamiento ha sido un tema socialmente sensible y ampliamente discutido, esta lectura adquiere una resonancia particular. La obra sugiere que, tanto en lo íntimo como en lo colectivo, la búsqueda de un culpable suele desplazar una pregunta más incómoda: la responsabilidad personal en los vínculos que se construyen y se quiebran. Esa tensión, lejos de resolverse, queda abierta al espectador como una invitación a la reflexión. La obra también abre una reflexión compleja sobre el género y el poder.
Aunque Strindberg fue acusado de misógino en su época, Acreedores sitúa en el centro a Tecla, una mujer libre, exitosa y dominante, rasgos impensables para los personajes femeninos delsiglo XIX. "Es una obra que no hace tesis", advierte Paloma Moreno "pero pone en escena una herida profunda, tanto en los hombres como en las mujeres. Nadie tiene completamente la razón. Todo ocurre como si fuera un mismo cerebro dividido en tres voces". Esta ambigüedad moral es, precisamente, uno de los elementos que mantiene vivo el texto y evita lecturas simplistas. La presencia de Acreedores en Antofa a Mil confirma la importancia de que los grandes clásicos no queden confinados a los circuitos centrales.
En palabras del propio Horton, festivales como este permiten que textos fundamentales del teatro universal lleguen a públicos que difícilmente pagarían una entrada en condiciones normales, ampliando la experiencia cultural más allá de los grandes centros urbanos. Así, Antofa a Mil no solo ofrece espectáculos: construye memoria, forma espectadores y reactiva preguntas esenciales.
Acreedores, con su crudeza y su vigencia, demuestra que el teatro sigue siendo un espacio privilegiado para mirar de frente las tensiones de la vida contemporánea, incluso, y quizás sobre todo, desde el desierto. 03 Autor: Marcela Mercado Rubina cronica@mercurioantofagasta.cl. ANTOF. A MIL. La historia se sitúa en un balneario remoto, donde un matrimonio joven se ve alterado por la irrupción de un tercer personaje: Gustavo. FRANCISCO REYES, PALOMA MORENO Y MARIO HORTON, SON LOS PROTAGONISTAS.