Un rincón fresco de Casablanca
Un rincón fresco de Casablanca CASABLANCA TIENE LA FAMA DE SER el primer valle frío chileno, lo que en realidad no es tan preciso. Quinientos años antes había parras en el Valle de Itata, con viñedos que están tanto o más cerca del mar que en Casablanca.
Lo correcto sería decir que, en la historia moderna del vino chileno, Casablanca es el primer valle costero chileno y, gracias a esa influencia, hemos tenido la suerte de probar vinos riquísimos, sobre todo hechos con sauvignon blanc de uvas bañadas por las brisas del Pacífico.
Sin embargo, como buen valle transversal, esas brisas y esa influencia fresca están determinadas por la cercanía con el mar y es por eso que usualmente se habla de una zona de Alto Casablanca que es más cálida y, en el extremo occidental, de un Bajo Casablanca, que es la parte más fría. Por una cuestión de gustos, yo suelo preferir los vinos que vienen de este último terruño, blancos y tintos más frescos.
Y, sobre todo, de una de mis zonas favoritas en las costas chilenas del vino, un lugar llamado Las Dichas, muy cerca del Pacífico. ¿Les suena? Los viñedos que se esparcen por Las Dichas, en realidad, lo hacen por tres pequeñas comunas, justo hacia la salida del pueblo de Casablanca: Manzano, Las Dichas y La Recova, todos con viñas que están entre los 20 y los 12 kilómetros en línea recta del mar (lo que es bastante cerca), y siempre sobre las laderas ondulantes de la cordillera de la Costa, en un paisaje de los más lindos que esconde el vino chileno. Las Dichas podría perfectamente ser un destino enoturístico, porque vecinos famosos y con buenos vinos tiene. Y bastantes: Terranoble, Casas del Bosque, Montsecano, Kingston, entre otras. Y algunos buenos restaurantes, partiendo por los dos de Casas del Bosque: Tanino y Botánico, que deben estar tranquilamente entre los mejores restaurantes de viñas en Chile.
Todas estas bodegas basan una parte o el total de su producción en Las Dichas y de allí obtienen muy buenos sauvignon blanc, pero también algunos de los mejores pinot noir que hoy se producen en Chile.
Hace un par de semanas, de hecho, la viña Terranoble presentó el que es hasta ahora su pinot más ambicioso, el Cero Cuatro, un tinto de Las Dichas (o, siendo más precisos, de la comuna vecina de Manzano) que es una delicia de sabores frutales y con un agarre importante en la boca como para pensar en charcutería. Pero hay más.
Kingston tiene un catálogo generoso en pinot noir de distintas exposiciones en sus laderas de arcillas y granito, mientras que Casas del Bosque, de la mano del enólogo Alberto Guolo, ha desarrollado pinot deliciosos, frescos y sutiles. Mención aparte es el trabajo de Julio Donoso, otrora famoso fotógrafo de modas, convertido hace ya casi 20 años en viticultor. Su bodega Montsecano tiene como corazón al pinot noir y su Montsecano pinot está entre los mejores del país. Paisajes preciosos, excelentes restaurantes y una buena mezcla de viñas grandes, medianas y pequeñas, componen la oferta de Las Dichas, un terruño con carácter propio y apenas a una hora y algo de Santiago. Vayan y prueben. Las Dichas, justo a la salida del pueblo de Casablanca, esconde paisajes vitícolas preciosos, buenos restaurantes y, sobre todo, muy buenos vinos. Y todo, apenas a una hora y algo de Santiago.
POR Patricio Tapia "Los viñedos que se esparcen por Las Dichas, en realidad lo hacen por tres pequeñas comunas, justo hacia la salida del pueblo de Casablanca: Manzano, Las Dichas y La Recova, todos con viñas que están entre los 20 y los 12 kilómetros en línea recta del mar". FRANCISCO JAVIER OLEA V I N O S / C R Í T I C A. - -