Editorial: Estilo Poduje: oportunidades y riesgos
Editorial: Estilo Poduje: oportunidades y riesgos E n los casi dos meses de gestión del Gobierno, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, se ha posicionado como uno de los más populares del gabinete, con un 73% de conocimiento, según la última encuesta Cadem. Es, además, el tercer ministro con mejor aprobación, con 55%, apenas por debajo de los titulares de Salud, May Chomali, y de la Presidencia, José García Ruminot. Pero esa instalación no ha ocurrido sin fricciones.
En este breve periodo el ministro se ha trenzado en intercambios más o menos ásperos con el senador Alfonso de Urresti (PS) y con la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), a propósito de la Ley de Humedales; y con su par de Hacienda, Jorge Quiroz, por los recortes presupuestario pedidos por esa cartera. El último choque involucro a parlamentarios de la Región del Biobío, que después de reunirse con él acusaron falta de respeto y se quejaron ante La Moneda. Si la tarea de un ministro incluye el posicionamiento público de su gestión y su propia figura, Poduje está cumpliendo sobradamente. Más allá, incluso, de que su estilo no sea el más agradable para todos los paladares políticos.
En la última encuesta de Monitor de Liderazgo Político, de DataVoz, el secretario de Estado lidera las menciones positivas (15,5% ), desplazando incluso al Presidente Kast en esa categoría (14,06% ). Entre los atributos que se le reconocen aparecen "gestión", "liderazgo", "cercanía", "conocimiento", "compromiso" y "convicción", pero también "arrogancia" y "prepotencia". Ya lo decía Oscar Wilde: «Que hablen mal de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen». Sería miope ignorar, sin embargo, que el desafío para un ministro de Estado es más amplio que la construcción de un perfil singular y valorado por la ciudadanía.
Desde luego para los objetivos del Gobierno, pero también para la eventual intención del propio Poduje de dar un salto en su carrera política, es necesario combinar la popularidad con una gestión que muestre resultados; desde las tareas típicas del gabinete -empujar proyectos de ley, redactar reglamentos, administrar presupuestos o conducir el funcionamiento interno del ministeriohasta las demandas más propias de su cartera: en lo grueso, construir casas.
En este sentido, puede que la frontalidad y la ausencia de filtros que tan útiles le resultan a Poduje en su relación con la opinión pública resulten, sin embargo, contraproducentes a la hora de llevar adelante la agenda de su ministerio. Los senadores Núñez y de Urresti son influyentes en sus bancadas y han demostrado ambos, además, tener una sólida conciencia de la dignidad de su cargo. Es probable que, en algún momento de su gestión, necesite tenerlos de su lado. Para qué hablar de la suerte que han corrido, históricamente, los ministros que se enfrentan al jefe de Hacienda.
La forma en que el titular de Vivienda sea capaz de armonizar su perfil disruptivo con las obligaciones de disciplina política y comunicacional que el éxito del Ejecutivo requiere, será lo que determine si Poduje logra proyectarse como un ministro exitoso -con la proyección política y las posibilidades que ello implicao, por el contrario, si su tránsito por el gabinete no queda en más que una anécdota. "Puede que la frontalidad del ministro, tan útil en su relación con la opinión pública, resulte una carga para la agenda del ministerio".. "Puede que la frontalidad del ministro, tan útil en su relación con la opinión pública, resulte una carga para la agenda del ministerio".