Columnas de Opinión: La democracia como infraestructura de la innovación
Columnas de Opinión: La democracia como infraestructura de la innovación En tiempos de avances tecnológicos vertiginosos, algunos comparan la rapidez con que regímenes autoritarios deciden y ejecutan con la lentitud de las democracias deliberativas. La "eficiencia" autoritaria puede parecer seductora, pero la pregunta relevante no es quién decide más rápido, sino qué sistema político genera innovación duradera. La historia económica muestra un patrón: las grandes olas de innovación -las que transforman industrias completashan surgido principalmente en sociedades abiertas, donde existe libertad para cuestionar, competir y desafiar el poder establecido. No es casual que los principales polos de innovación -Estados Unidos, Israel o los países nórdicoscompartan democracias relativamente sólidas, universidades autónomas y mercados de capital dinámicos. China suele aparecer como contraejemplo. Ha demostrado gran capacidad para escalar tecnologías en baterías, manufactura o inteligencia artificial aplicada. Pero su fortaleza ha estado sobre todo en la innovación incremental y la escala, más que en el origen de las grandes plataformas tecnológicas de las últimas décadas. En Chile esta relación casi no aparece en el debate público. Hablamos de productividad, I+D o emprendimiento, pero rara vez vinculamos esos desafíos con la calidad de nuestras instituciones. Porque la democracia, en ese sentido, no es solo un sistema político. Es también una infraestructura invisible para la innovación. Las ideas nuevas rara vez nacen de la obediencia. Nacen del disenso, de la competencia y de la libertad de imaginar algo distinto. Gabriela Salvador-Directora Ejecutiva Vantrust Capital. Gabriela Salvador-Directora Ejecutiva Vantrust Capital