¿Qué falta pará liderar la salmonicultura mundial?
¿ Qué falta pará liderar la salmonicultura mundial? Artículo central. -4 Chile tiene el potencial, pero: ¿ Qué falta pará la salmonicultura mu LA PRESIÓN REGULATORIA, LA NECESIDAD DE COMPATIBILIZAR CRECIMIENTO CON DESEMPEÑO AMBIENTAL Y LAS CRECIENTES EXIGENCIAS DE TRAZABILIDAD POR PARTE DE LOS MERCADOS INTERNACIONALES OBLIGAN A LA INDUSTRIA A OPERAR CON ESTÁNDARES CADA VEZ MÁS ALTOS. j. ¿Qué falta pará liderar la salmonicultura mundial? Artículo centralj 1 La La salmonicultura en Chile enfrenta hoy un escenario de importantes oportunidades impulsadas por la creciente creciente demanda global de proteínas saludables y de bajo impacto ambiental relativo. El posicionamiento del salmón como un alimento funcional, junto con avances en nutrición, genética y tecnologías de monitoreo abre espacio para mejorar la eficiencia productiva y diversificar mercados. Sin embargo, estos avances conviven con desafíos estructurales relevantes. A esto se suman factores como el cambio climático, la aparición de nuevas enfermedades y la complejidad logística de producir en zonas australes, donde las condiciones geográficas demandan soluciones tecnológicas y operativas más robustas.
“Hoy la pnncipal brecha que enf renta la salmonicultura chilena chilena no es de estándares productivos, sanitarios ni ambientales -que están a niveles comparables con los de países líderessino que es, fundamentalmente, regulatoria y de modelo de “Lo primero desarrollo, destaca la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel. es salir del Recuerda que Chile opera bajo un marco normativo que, estancamiento 1 en la práctica, “impide el crecimiento productivo del sector, productivo ya que no es posible aumentar la biomasa total, por lo que en el que se cuando la demanda internacional crece, el país se ve obli encuentra gado a redistribuir la producción entre mercados en lugar de hoy, que no expandir su oferta “Esto genera una pérdida de competitividad estructural, responde a falta porque el mundo demanda más salmón chileno, pero la rede inversión ni gulación no permite responder a esa demanda.
En contraste, de capacidades países como Noruega cuentan con una política de Estado técnicas, sino de largo plazo para la acuicultura, donde el crecimiento está a un problema condicionado a mejoras ambientales, sanitanas y tecnológicas, estructural pero no bloqueado de forma estructural”, remarca Seguel.
En Chile, pese a que el salmón es el segundo producto de carácter más exportado del país y que, como dijo el presidente electo, regLilatoriO”, José Antonio Kast, tenemos todo para ser la primera potenLoreto Seguel, cia mundial en exportación de salmón, aún no existe una Consejo del estrategia país clara que permita compatibilizar crecimiento, Salmón. sostenibilidad y competitividad.
Respecto a qué cambios en innovación, transferencia tecnológica tecnológica y adopción de nuevas prácticas productivas serían clave para que Chile lidere la industria acuícola global en eficiencia, sostenibilidad y valor agregado, la presidenta ejecutiva del Consejo Consejo del Salmón afirma que la industria salmonicuora chilena ya opera con altos niveles de innovación, incorporando tecnologías de monitoreo ambiental en tiempo real, automatización de procesos, procesos, avances en nutrición, genética y bioseguridad. Así como una adopción creciente de estándares de certificación y trazabilidad.
“El desafío no es partir desde cero, sino profundizar y escalar un proceso de mejora continua que la industria viene desarrollando desde hace años, incorporando con mayor velocidad herramientas de digitalización, acuicultura de precisión y soluciones basadas en datos para optimizar la eficiencia productiva y reducir los impactos ambientales”, comenta Loreto Seguel.
AOUA / marzo 2026 7. ¿Qué falta pará liderar la salmonicultura mundial? “Desde el punto de vista de los factores productivos, el país tiene el potencial real para disputar el liderazgo mundial”, Carlos Odebret, Salmonicultores de Magallanes. “En la medida en que existan condiciones regulatorias que acompañen este proceso, la innovación puede traducirse de manera más directa en mayor valor agregado, diferenciación en mercados exigentes y liderazgo en sostenibilidad”, agrega.
En este escenario, comenta además que “el fortalecimiento del capital humano es un eje estratégico para la competitividad competitividad de largo plazo y un pilar que, en el sur de Chile, viene creciendo y consolidándose desde hace bastante tiempo. A partir de un ecosistema que integra universidades, centros tecnológicos y hubs de innovación que han acompañado el desarrollo del sector desde sus inicios.
Lo que demuestra que la salmonicultura es una industria intensiva en conocimiento e innovación, sin estos elementos sería imposible que el salmón chileno esté presente en más de 100 países”. Y añade que seguir profundizando en este tipo vinculación, entre industria, academia y formación técnico-profesional, es fundamental para asegurar que las nuevas generaciones cuenten con competencias alineadas a los desafíos actuales y futuros, como digitalización, bioseguridad, automatización y sostenibilidad.
En esta línea, el trabajo que impulsa el Consejo del Salmón junto a ONG Canales para fortalecer la educación técnico-profesional en los tenitonos donde opera la industria apunta precisamente a mejorar trayectorias formativas, vincular tempranamente a los estudiantes con el mundo productivo y fortalecer el capital humano local como base de un liderazgo global sostenible”, afirma Seguel.
No obstante, para que la industria pueda seguir desarrollándose desarrollándose en infraestructura, logística, bioseguridad y gestión ambiental, Loreto Seguel explica que “lo primero es salir del estancamiento productivo en el que se encuentra hoy, que no responde a falta de inversión ni de capacidades técnicas, sino a un problema estructural de carácter regulatono”. “Desde el Consejo del Salmón hemos sido claros: El desafío no es desregular, sino regular mejor. Se requiere coherencia normativa, normativa, criterios técnicos claros y una institucionalidad que permita compatibilizar sostenibilidad ambiental, desarrollo productivo y certeza jurídica. Hoy la industria está estancada”, enfatiza.
Y añade que mientras la actividad no tenga condiciones habilitantes para crecer de manera responsable, resulta muy difícil desplegar nuevas inversiones cJe largo plazo en puertos, conectMdad, sistemas logísticos, estándares sanitarios o mejoras ambientales, porque no existe una señal clara de desarrollo futuro para la industria.
“Hoy el salmón se exporta desde ocho regiones del país, a través de múltiples puertos y rutas terrestres, marítimas y aéreas, lo que muestra que existe una base logística relevante que puede y debe seguir modernizándose.
Del mismo modo, la biosegundad es un pilar transversal de la competitividad y la sostenibilidad, ya que protege la sanidad de la producción, la calidad del producto y la confianza de los mercados internacionales”, recuerda la presidenta ejecutiva del gremio. “Sin embargo, para que estas áreas sigan avanzando de manera manera sostenida, se requiere una mirada país que permita destrabar el marco regulatorio, generar certezas y habilitar un crecimiento responsable. Solo con un entorno que deje atrás el estancamiento será posible profundizar las inversiones necesarias para que Chile consolide su liderazgo global en la salmonicultura”, reitera. “Es importante reconocer que la salmonicultura transformó el rostro del sur de Chile. Hoy es momento no solo de entender su aporte, sino de proyectar su desarrollo con una mirada que combine competitividad, sostenibilidad y prosperidad. Este es nuestro propósito corno Consejo del Salmón”, comenta Loreto Seguel.
REGIÓN DE MAGALLANES En tanto, el presidente de los Salmonicultores de Magallanes, Magallanes, Carlos Odebret, recuerda que, “Chile cuenta con condiciones que muy pocos países poseen: Ventajas naturales, experiencia productiva acumulada, capital humano especializado especializado y una industria integrada con clara vocación exportadora.
Desde el punto de vista de los factores productivos, el país tiene el potencial real para disputar el liderazgo mundial”. Y coincide en que “el desafío no está en la biología ni en la capacidad empresarial.
Está en el entorno institucional que permite desplegar ese potencial”. Odebret destaca que “para sostener estos factores en el tiempo se requiere un marco normativo sólido, capaz de contener riesgos sanitarios y ambientales, pero también de entregar certeza jurídica y tiempos razonables de tramitación. En los últimos quince años se han incorporado reglas que respondieron a crisis y contingencias específicas, pero que han terminado afectando la competitividad.
Los plazos excesivos en permisos, la superposición de instrumentos territoriales y la falta de resolución clara frente a conflictos de uso del borde costero, como ocurre con las ECMPO o ciertas áreas protegidas, generan incertidumbre y frenan decisiones de inversión”. “Un país puede tener condiciones excepcionales, pero si no ofrece predictibilidad regulatona, esa venta se debilita frente. ¿Qué falta pará liderar la salmonicultura mundial? La presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, comenta en cuanto al rol que deberían jugar el Estado, la academia y el sector privado en una estrategia estrategia país que permita escalar la competitividad acuícola chilena y consolidar una marca sectorial reconocida a nivel global, esto seria, “escalar la competitividad acuícola requiere una estrategia país de largo plazo, donde el Estado, la academia y el sector privado actúen de manera coordinada coordinada y complementaria “El Estado cumple un rol central en entregar certeza regulatoria, visión estratégica y marcos de desarrollo que permitan compatibilizar compatibilizar crecimiento con altos estándares estándares ambientales y sociales; la academia aporta en investigación investigación aplicada, transferencia tecnológica tecnológica y formación de capital humano avanzado, mientras que el sector privado es el motor de inversión, innovación y adopción de buenas prácticas productivas”, recalca Loreto Seguel.
“Iniciativas como Plan Salmón 2050 apuntan precisamente a construir una hoja de ruta compartida entre estos actores, con una mirada de futuro que permita consolidar una marca sectorial asociada a producción responsable, calidad, trazabilidad y sostenibilidad, atributos cada vez más valorados en los mercados mercados intemacionales”, comenta. En tanto, el presidente de los Salmonicultores de Magallanes, afirma que, “si queremos que Chile sea realmente líder mundial mundial en salmonicultura, necesitamos necesitamos una estrategia país. Y eso supone que cada actor asuma su responsabilidad con claridad “El Estado tiene que ordenar la cancha. No para frenar, sino para dar condiciones y oportunidades oportunidades para el desarrollo sostenible. Resolver superposiciones superposiciones normativas, reducir tiempos de tramitación y definir reglas claras respecto del uso del borde costero es fundamental. Cuando las reglas de ordenamiento ordenamiento compiten y los plazos son indefinidos, la inversión simplemente se detiene. Y sin inversión no hay competitividad posible”, comenta Odebret. “La academia debe aportar conocimiento aplicado. Chile no puede limitarse a producir, tiene que producir mejor. Con más eficiencia biológica, mejores continuamente sus estándares, innovación tecnológica escalable escalable y métricas objetivas que respalden lo que hacemos. La legitimidad se construye con evidencia”, añade. Finalmente destaca que “el sector privado, por su parte, tiene que seguir invirtiendo, elevar estándares e impulsar la reputación como un activo estratégico. La marca sectorial no se construye con campañas comunicacionales, se construye con resultados concretos y sostenidos sostenidos en el tiempo”. a competidores más estables”, expresa el representante del gremio salmonicuftor. Revela que existe además un desafío comercial. Crecer no es solo producir más, sino colocar más volumen en mejores condiciones. La demanda global por proteína saludable continúa expandiéndose, pero posicionarse con mayor rapidez en nuevos mercados, diversificar destinos y avanzar en mayor sofisticación de la oferta es clave para capturar valor. “En síntesis, a Chile no le faltan factores productivos. Lo que necesita es coherencia entre regulación, ordenamiento territorial y estrategia comercial. Si esa alineación se logra, el liderazgo será una consecuencia natural del potencial que ya existe”, reitera Odebret. “En Magallanes la expectativa no es que se dicten más normas. Normas existen, y muchas, las listas de verificación de fiscalizadores y auditores lo demuestran. El desafío es que sean coherentes entre sí y que los distintos instrumentos que regulan estén adecuadamente articulados”, comenta. “Hoy observamos superposición de figuras administrativas, procesos que avanzan en paralelo sin coordinación suficiente y decisiones sectoriales que, en la práctica, terminan tensionando intereses legítimos sin un marco claro de armonización. Ese es el punto crítico”, asevera. Añade que la región tiene ventajas productivas evidentes y un estándar sanitario y ambiental competitivo a nivel mundial. Pero si los instrumentos de planificación, las áreas protegidas y otras figuras jurídicas que inciden sobre el borde costero no se ordenan bajo criterios compatibles, el resultado es paralización de proyectos y postergación de inversiones. Y cuando la inversión se posterga, no solo se afecta a las empresas. Se afecta a proveedores locales, empleo regional, servicios asociados y la dinámica económica de Magallanes, que requiere actividad productiva para sostener su desarrollo”, advierte Carlos Odebret. Comenta que a expectativa hacia las nuevas autoridades es avanzar en una mirada integrada de la política pública en la región. Que protección ambiental, reconocimiento de intereses intereses locales y desarrollo productivo no operen como lógicas independientes, sino bajo criterios consistentes. “Magallanes puede consolidarse como un referente mundial mundial de salmonicultura de alto estándar ambiental.
Para eso, más que nuevas reglas, se necesita coherencia en su aplicación y articulación”, afirma Odebret. [1 “Un país puede tener condiciones excepcionales, pero si no ofrece predictibilidad regulatoria, esa ventaja se debilita frente a competidores más estables”, Carlos Odebret, Salmonicultores de Magallanes. Presidente de los Salmonicuitores de Magallanes, Magallanes, CaHos Odebret. o o o 1 1.