Archivos del golpe se cuelan en el debate en España, con reivindicaciones al rey emérito y dardos al PSOE
Archivos del golpe se cuelan en el debate en España, con reivindicaciones al rey emérito y dardos al PSOE J.T.T.L.
Corresponsal en España Luego de que el gobierno español de Pedro Sánchez desclasificara el miércoles una serie de 153 archivos del fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, el tema ganó terreno en el ámbito político.
Mientras que los documentos llevaron a la oposición a pedir el retorno a España del rey emérito Juan Carlos I, la desclasificación también provocó dardos contra el oficialista Partido Socialista (PSOE) por un supuesto uso político de estos para desviar la atención de otros temas.
Los documentos dieron nuevas luces a los hechos ocurridos cuando grupos de la Guardia Civil y del Ejército tomaron el Congreso y la ciudad de Valencia, respectivamente, con el fin de instaurar un gobierno encabezado por el general Alfonso Armada.
Aunque el rey Juan Carlos ordenó el fin del golpe en un mensaje televisivo, durante décadas surgieron dudas sobre su rol debido a que los golpistas invocaron su nombre, y también por la estrecha relación que sostuvo por años antes del golpe con la Armada.
Por esa razón, gran parte de la atención tras la desclasificación de los archivos se centró en el rey e m é r i t o q u i e n a b d i c ó e n 2014, con reportes que revelaron conversaciones que el monarca y sus colaboradores sostuvieron el 23-F con los cabecillas del golpe, a quienes ordenaron detener su actuar.
Esto llevó al líder del opositor Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, a pedir el retorno a España del rey emérito, quien en 2020 abandonó el país con destino a Abu Dabi, en medio de investigaciones sobre sus finanzas.
“Quien paró el golpe del 23-F debería pasar la última etapa de su vida en su país”, afirmó Feijóo, en una declaración respaldada por la líder de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien agregó que el retorno del monarca “es lo que desea la inmensa mayoría” del país.
Posturas divididas El gobierno optó por marcar distancia del asunto, y el ministro de Justicia, Félix Bolaños, aseguró que el retorno a España del rey emérito “le compete a él y a la Casa Real”. Desde la izquierda, las opiniones fueron más críticas. En Sumar, el principal socio de los socialistas en el gobierno, la portavoz en el Congreso, Verónica Martínez, afirmó que Juan Carlos “se fue para no dar explicaciones sobre una evasión de impuestos.
Si el rey viene (a España), lo primero que hay que pedirle es que dé esas explicaciones que se negó a dar al irse”. La secretaria general de Podemos (izquierda populista), Ione Belarra, aseveró en tanto que Juan Carlos “tiene que volver a España, pero para ir a la cárcel”, al calificarlo como un “delincuente fiscal”. Una “cortina de humo” El líder del derechista Vox, Santiago Abascal, marcó otro tono al asegurar que “no es responsable” abrir este tipo de debates “porque es lo que quiere Pedro Sánchez”, a quien acusó de “lanzar anzuelos” con la desclasificación de los archivos para desviar la atención de diversos escándalos que han golpeado al partido y al gobierno en los últimos meses.
La idea de una maniobra de desvío de atención la había expresado anteriormente el PP, cuya portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, calificó la desclasificación de los archivos del 23-F como una “cortina de humo” del gobierno.
El PSOE se defendió frente a esas acusaciones con un comunicado publicado el jueves, en el que afirmó que “toda España” está “de acuerdo en conocer qué ocurrió el 23-F salvo el Partido Popular”. “Feijóo como todos los portavoces (del PP) han salido en tromba a criticar una decisión en aras de la transparencia y la memoria democrática”, apuntó el partido de gobierno.. Desde el opositor PP pidieron el retorno de Juan Carlos I al país, mientras que en la izquierda cuestionaron su figura. Documentos del 23-F: EL POSIBLE RETORNO de Juan Carlos I a España está en el centro de las discusiones por los documentos del golpe.