COLUMNAS DE OPINIÓN: Seguridad y compromiso: Una responsabilidad compartida
COLUMNAS DE OPINIÓN: Seguridad y compromiso: Una responsabilidad compartida zEE En En el ámbito de la seguridad, hay una pregunta que parece simple, pero que encierra una reflexión reflexión que nos exige profundidad y altura de miras: en el engranaje social ¿ Debe la seguridad adaptarse a las personas o deben las personas adaptarse a la seguridad? Esta no es una interrogante menor, ya que de su respuesta depende, en gran medida, la solidez de los sistemas sistemas que sostienen la convivencia y el bienestar social.
Porque cuando las reglas establecidas comienzan a flexibilizarse, flexibilizarse, en función de circunstancias particulares, cuando aparecen las excepciones, las famosas peticiones peticiones de “déjalo pasar” o los privilegios justificados en la conñanza, lamentablemente se erosiona algo fundamental: fundamental: la credibilidad y la eficacia del sistema. La experiencia nos muestra que la seguridad efectiva no se construye sobre la base de los criterios cambiantes o de medias tintas. Muy por el contrario, requiere coherencia, coherencia, uniformidad y sobre todo, la certeza de que las normas establecidas en el contrato social son iguales para todos. Cuando esto ocurre y se genera la sinergia en la tarea de ejercer la seguridad, la ciudadania percibe percibe justicia, y esa percepción fortalece la legitimidad de la acción preventiva. Sin embargo, también es cierto que la seguridad no siempre resulta cómoda para gran parte de la ciudadanía, ciudadanía, ya que prevenir implica controlar, verificar, fiscalizar, patrullar, observar, intervenir y muchas veces decir que no.
Y ahí es donde aparece una tensión que a todos nos ha tocado observar, principalmente en las redes sociales, que es donde hoy la sociedad impone su verdad: se exigen mayores controles, se pide presencia policial o de seguridad seguridad municipal, incluso militar, se demanda fiscalización en todos los niveles; pero cuando esta se materializa, no son pocos los que cuestionan su aplicación.
Esa aparente contradicción nos invita a una reflexión más honesta como sociedad, porque la seguridad que anhelamos anhelamos no puede construirse solo desde la exigencia hacia las autoridades y las instituciones dispuestas para esta labor, esta requiere compromiso, responsabilidad y coherencia desde cada uno de nosotros. Porque la seguridad seguridad no distingue rostro ni jerarquías, distingue riesgos y su propósito no es agradar, sino proteger.
En ese sentido, el desafío es compartido, no recae exclusivamente en Carabineros de Chile, ni en una mstitución en particular, las cuales diariamente, las 24 horas del día, los 365 días del año trabajan en beneficio beneficio de la tranquilidad de la ciudadanía.
Para avanzar hacia mayores niveles de bienestar, es imprescindible imprescindible el trabajo conjunto entre las autoridades, servicios públicos, Fuerzas Armadas y de orden, pero también con la comunidad organizada, las familias, la comunidad comunidad educativa y en esencia con cada persona en su vida cotidiana. Porque cada acción cuenta, desde respetar respetar la normativa de tránsito, hasta denunciar un hecho delictual o participar activamente en espacios comunitarios. La seguridad, en definitiva es una construcción construcción colectiva. En este mes aniversario de Carabineros de Chile, donde cumplimos 99 años de historia, quisiera relevar precisamente ese esfuerzo permanente. En una región tan extensa y desafiante como Magallanes y la Antártica Chilena, nuestros Carabineros trabajan día a día con \o cación, compromiso y un profundo sentido de servicio público.
Desde los destacamentos más apartados, hasta hasta las unidades operativas en el sector urbano, existe una convicción clara, que es mejorar continuamente y entregar lo mejor de ellos mismos para resguardar la seguridad y la tranquilidad de la comunidad. Sabemos que siempre hay espacio para avanzar, para perfeccionar nuestros procedimientos y fortalecer fortalecer la confianza de la ciudadanía, esa es una tarea que asumimos siempre con responsabilidad y humildad. Pero también sabemos que la seguridad no puede sostenerse sostenerse si se construye sobre excepciones, porque se necesitan reglas claras, aplicadas con responsable criterio, criterio, pero sin distinciones arbitrarias. Porque cuando todos entienden que el control es igual para todos, la seguridad se fortalece y cuando esto no ocurre, muy por el contrario, se debilita.
Por eso, más que cerrar esta reflexión con una respuesta definitiva, quiero dejar abierta la pregunta inicial, no como una duda, sino como una invitación: ¿ Quién debe adaptarse? Ial vez, la respuesta no sea absoluta, tal vez el equilibrio equilibrio esté en comprender que la seguridad requiere normas firmes, pero también una sociedad consciente, participativa y comprometida, porque, al final del día, este concepto de resguardo y bienestar social no es solo una función institucional, es una tarea de todos. Seguridad y compromiso: Una responsabilidad compartida General de Carabineros, Jefe de la Zona de Magallanes. -