Los cuadernos de Violeta
Los cuadernos de Violeta N o es común tener la oportunidad de asomarse a la intimidad de los procesos creativos de los grandes artistas, ya que en general sus obras nos llegan depuradas luego de un largo ejercicio de ensayo y error, de exploración y descarte.
Las pocas veces que tenemos la suerte de acceder a esa cámara oscura hecha de fragmentos y tanteos, tachaduras y esbozos, podemos entrever un fascinante modo de razonar y construir, una forma de pensar y moverse frente a lo que aún no encuentra su forma, andamiaje solitario y abierto que suele desaparecer frente al advenimiento del trabajo concluso.
Por lo anterior, la reciente publicación del libro Recuerdos de Violeta Parra constituye un acontecimiento cultural de envergadura, ya que saca a la luz, en una cuidada versión facsimilar de Ediciones UC, dos cuadernos personales inéditos de la que, sin lugar a dudas, es una de las artistas en habla hispana más influyentes y vigentes del último siglo.
Guardados cariñosamente por Isabel Parra desde que los documentos originales volvieran a sus manos durante el exilio, como parte del esfuerzo invaluable realizado en esos años junto con su hermano Ángel por reunir el trabajo de su madre, disperso por el mundo, medio siglo después la hija mayor de la folclorista llegó a la convicción de que el manuscrito "estaba esperando salir en el Chile de este momento". Fechado su comienzo el miércoles 8 de abril de 1959, y bajo el título de "Poesía Popular", el libro entrega la versión más completa y desconocida de sus décimas autobiográficas, proyecto de escritura en verso chileno que, como el mismo texto nos cuenta, Violeta materializa en estos cuadernos empujada por su hermano Nicanor: "Ya que conocís la treta / de la versá popular / principeame a relatar / tus penurias `a lo pueta'". Junto a esta obra central, los manuscritos traen una serie de joyas inéditas, desplegadas con distintas caligrafías y colores, como el notable conjunto de décimas dedicadas a la vida y la muerte, décimas sueltas, cuecas largas, versos, notas, análisis musicales, dibujos, recetas, listados, descripciones, fichas técnicas, programas de eventos artísticos, direcciones, fechas, instrucciones e ideas sueltas.
Esta diversidad de registros donde la profundidad de lo humano y lo divino, tratado con la destreza de quien conoce el habla y la métrica del verso popular, convive con los afanes de lo cotidiano viene a confirmar, una vez más, la complejidad polifacética de esa artista total que fue Violeta Parra.
Al decir de Isabel, "ella iba y venía, entre este y otros tantos proyectos que la entusiasmaban, abandonando en un momento la escritura de estos cuadernos por la gestión de la carpa de La Reina o por sus últimas composiciones". Hay que agradecer, por tanto, este rescate, testimonio apasionado de una creadora que, a través de todas sus búsquedas, modeló no solo su obra, sino que nuestra propia cultura.
Los cuadernos de Violeta PATRIMONIO FUTURO LUIS RODRIGO VALDÉS Junto a esta obra central, los manuscritos traen una serie de joyas inéditas, desplegadas con distintas caligrafías y colores, como el notable conjunto de décimas dedicadas a la vida y la muerte. Emilio de la Cerda E. Arquitecto.