Crisis de natalidad genera escenario complejo para Chile y una serie de desafíos rumbo a 2050
Crisis de natalidad genera escenario complejo para Chile y una serie de desafíos rumbo a 2050 C h i l e e s t á e n v e j e c i e n d o.
Mientras los nacimientos caen a mínimos históricos, la población mayor crece con rapidez, lo que redefine la demografía en un proceso silencioso pero profundo que plantea nuevos desafíos sociales, económicos y de políticas públicas para las próximas décadas. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), 2025 cerró con solo 146 mil nacimientos, el número más bajo del que se tiene registro. En comparación con 2015, cuando eran 244 mil, la reducción es del 40%. Aún más atrás, en 1950, la cantidad superaba los 188 mil. No es el único indicador que preocupa.
La tasa global de fecundidad --el número promedio de hijos por mujer-es de 1,04, por debajo de la tasa de reemplazo --que apunta a los hijos que se necesitan para mantener la estabilidad poblacional--, que es de 2,1 por mujer. ¿Qué se proyecta para las próximas décadas? El futuro muest r a m a y o r e n v e j e c i m i e n t o, mientras continúa la baja natalidad.
Por ejemplo, si en 1992 la población de 60 años o más era solo un 9,7% y la de 15 años y menos un 29,3%, para 2050 se espera que el primer segmento agrupe a un 36,5% de la población, mientras los adolescentes y niños caerán a solo un 8,4%. Según el INE, si en 2026 el país llegó a 20 millones de habitantes, en 10 años comenzará a decrecer hasta llegar a 16,9 millones a mediados de 2070. "Estamos en presencia de una crisis antropológica de marca mayor", advertía hace unos días el cardenal Fernando Chomali. La realidad demográfica genera profundos cambios en áreas tan distintas como la educación o la vivienda.
Y es que nacen nuevos desafíos para adapt a r s e a u n a p o b l a c i ó n m á s envejecida, con menos personas activas laboralmente, menos estudiantes y, también, una mayor carga para el sistema de salud. Durante 2025 hubo solo 146 mil nacimientos, la cifra más baja desde que existe registro oficial: Crisis de natalidad genera escenario complejo para Chile y una serie de desafíos rumbo a 2050 JUDITH HERRERA C. El fenómeno demográfico va de la mano con un rápido envejecimiento. Salud, educación, vivienda, trabajo y sociedad son algunas de las áreas más afectadas y que necesitarán nuevos tipos de políticas.
TENDENCIA. -Según las proyecciones del INE, para 2050 se espera que las personas de 60 años o más agrupen a un 36,5% de la población, mientras que los adolescentes y niños de 15 y menos años serán solo un 8,4%. MARIOLA GUERRERO n Vivienda: mayor demanda por hogares más pequeños Pablo Flores, director de Estudios de Déficit Cero, afirma que ya "existen algunas evidencias de cambio en el sector habitacional en nuestro país". Ejemplos son los hogares con menos integrantes: "Los unipersonales pasaron del 11% en 2002 a un 22% en 2024". Señala que "la crisis de natalidad va a reconfigurar la demanda habitacional de manera profunda, si es que ya no lo está haciendo, frente a una política pública que aún no termina de entender bien este fenómeno". A su juicio, "es probable que existan dos grandes tensiones que la política pública deberá resolver: mayor cantidad de personas mayores en déficit habitacional". Y además: "Más adultos mayores arrendando sin propiedad hará necesario escalar la vivienda tutelada y los subsidios de arriendo permanente". El otro problema es que "los hogares unipersonales jóvenes son hoy el punto más ciego de la política habitacional". "Habrá menos familias grandes, más personas solas y más adultos mayores sin propiedad, y una política habitacional que siga pensando en la `familia con hijos' como usuario tipo, que podría quedar cada vez más desfasada de la realidad demográfica que ya está ocurriendo", advierte. n Sociedad: reinventar el sentido de convivencia para adaptarse "Muchas personas envejecerán con redes de parentesco mínimas o inexistentes, quedando desprotegidas ante enfermedades o necesidades cotidianas.
Esta crisis de cuidados trasladará una presión sin precedentes al Estado, cuya recaudación fiscal disminuirá", explica Heidy Kaune, académica del Programa de Ética y Políticas Públicas en Reproducción Humana y del Centro de Investigación Biomédica de Medicina de la U. Diego Portales.
La académica señala que a futuro "Chile será una sociedad en contracción demográfica donde incluso las muertes podrían superar a los nacimientos, transformando radicalmente nuestra convivencia". Dice que al "reducirse drásticamente la presencia de hermanos, tíos o primos en el mapa familiar, nos veremos obligados a reinventar el sentido de comunidad, creando redes de apoyo vecinales y servicios públicos diseñados para una población mayoritariamente sénior". "El éxito de este Chile futuro depende de nuestra capacidad actual para pactar un modelo de bienestar donde el cuidado sea entendido como una responsabilidad colectiva y no como una carga solitaria de las familias", afirma. n Salud: seguirá aumento de enfermedades crónicas y tensión en el sistema asistencial Una de las áreas que ya experimenta el impacto del cambio demográfico es la del sistema de salud. Jorge Acosta, director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de Salud de la U. San Sebastián, dice que "la drástica disminución de la natalidad en Chile tiene una doble implicancia.
Algo así como dos caras de la misma moneda". En ese sentido, indica que "por un lado, el aumento porcentual de la población de adultos mayores y su inherente aumento de prevalencia de enfermedades crónicas, requerimientos de atención de salud y fragilidad, hacen que desde el punto de vista sanitario exista una mayor presión sobre el ya recargado sistema de salud". La otra cara, apunta, es que "la disminución de la población económicamente activa, secundaria a la baja en la natalidad, y más sana, genera una baja de los ingresos que pueda recibir el sistema sanitario, tanto público como privado. En ese sentido, en los próximos 25 años solo veremos una agudización de los problemas estructurales que tenemos hoy, al menos, desde el punto de vista del financiamiento y funcionamiento del sistema.
Sobre todo si no somos capaces de mejorar en la eficiencia de la utilización de los recursos económicos, así como la capacidad instalada de prestadores estatales y privados". n Trabajo: cambios en el mercado y en los perfiles laborales tras envejecimiento de la población El envejecimiento poblacional y la continua caída en el número de nacimientos provocan cambios en el escenario laboral, principalmente relacionados con la disminución de personas jóvenes activas.
Sergio González, antropólogo de la U. de Santiago, puntualiza que por la crisis de natalidad, "no hay una tasa de reemplazo de una cohorte a otra en estos momentos". En ese escenario, dice que "el envejecimiento de la población nos lleva a que dentro de los próximos años, desde aquí a 2050, tendremos más de un tercio de la población en edad de adultos mayores y adultos que estarán fuera del mercado laboral. Todo eso tiene varias implicancias". Advierte a que "hay una situación de incerteza en lo que puede pasar en los próximos años producto de esta situación de transición y de recambio.
En las próximas décadas nos vamos a encontrar con el cambio de los perfiles laborales que van a estar más bien dedicados al conocimiento tecnológico, a la capacidad de utilizar la inteligencia artificial". Comenta que las trayectorias laborales "van a estar muy fragmentadas en una inclusión laboral que va a tener diferentes formas de expresarse en las organizaciones". n Educación: menos alumnos en recintos Harald Beyer, exministro de Educación y académico de la Escuela de Gobierno UC, argumenta que ya el año pasado "había 3 millones 541 mil matriculados en educación escolar y un poco menos de 11 mil establecimientos con matrícula". Comenta que, según proyecciones, "hacia 2050 la matrícula escolar va a alcanzar un número aproximado de 2.250.000 estudiantes.
Si mantenemos el promedio actual por establecimiento, sobran del orden de 4 mil planteles". En el caso de la enseñanza superior, dice que en 2025 había casi 363 mil matriculados en primer año, pero que para 2050 deberían bordear los 215 mil: "No creo que la caída se pueda atenuar con matrícula de 30 años o más (... ). Las instituciones, sobre todo las menos selectivas, van a tener que adaptarse". El académico José Joaquín Brunner, de la U. Diego Portales, plantea que "pronto tendremos que fusionar o cerrar establecimientos escolares". "La educación superior enfrenta desde ya problemas similares.
Pero tiene la ventaja de poder compensar con nuevos estudiantes y en educación a distancia", dice, y apunta a "un efecto adicional: la demanda de docentes disminuirá". Añade que "si hay políticas adecuadas, podremos tener menos alumnos por sala de clase y mayor personalización"..