“El congreso es una antena que permite escuchar señales del futuro”
“El congreso es una antena que permite escuchar señales del futuro” ALEXIS IBARRA O. Este año se cumplen 15 años del Congreso Futuro (CF), evento que se ha consolidado como un referente a nivel mundial. Su influencia se ha expandido con eventos en Marruecos, España, Bolivia y Argentina.
Premios Nobel, científicos, filósofos, escritores, artistas, altos ejecutivos, directores de ONGs, entre otros, han subido al escenario para hablarle a un público general sobre los últimos avances de la ciencia, las amenazas en ciernes y las preguntas que rondan en tiempos de cambios acelerados. “El congreso es una antena que permite escuchar señales del futuro, un futuro que se mueve a la velocidad de la luz. Si no lo podemos anticipar, no lo podemos modelar. Hay oportunidades que nos podrían llevar a vivir los mejores años de la humanidad, pero tenemos que identificarlas”, dice Guido Girardi, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro. Este año, el lema de CF engloba una pregunta amplia, “Humanidad: ¿ Hacia dónde vamos?”. “Entramos en una fase de cambios de una profundidad y envergadura gigantescas.
Pasamos de un mundo analógico, lineal y de avances lentos, a una realidad que corre a velocidad vertiginosa, a tal punto que se podría hablar de que estamos viviendo en la era del aceleracionismo extremo”, indica.
“Empezaron a quedar obsoletos los principios y los valores que ayudan a comprender este nuevo mundo, por lo tanto, tenemos que repensar el futuro, las instituciones, la salud, la economía, la educación”. Girardi menciona cuatro tecnologías revolucionarias “que son sinérgicas y que cambiarán el mundo de una forma rápida y profunda”: la computación cuántica, la inteligencia artificial (IA), la nanotecnología y la edición genética.
Por ejemplo, la IA combinada con la computación cuántica (que hace en un segundo lo que a un computador normal le toma miles de años) “podría crear seres superinteligentes que pueden adquirir conciencia y emociones, como plantea (el filósofo sueco) Nick Bostrom”. “Son olas de futuros nuevos, que vienen uno tras otro. Las tecnologías hasta ahora habían amplificado las competencias humanas: un anteojo, un martillo, un lápiz. Pero el humano ahora creó una tecnología viva que se autogenera, que se autoprograma y que puede ser sustitutiva del ser humano.
Es como si creáramos un martillo que crea a otros martillos y decide por sí solo dónde clavar los clavos”, agrega Girardi. ¿Qué cosas le preocupan? “Una parte importante de los empleos pueden ser sustituidos y debemos tener respuesta en un contexto de envejecimiento de la población. Chile, en 2050, tendrá a 7 millones de personas con 60 años o más. Vas a tener mayores gastos en salud por la diabetes, la hipertensión, la artrosis, la demencia. Y tendrás una población activa menor que tendrá que sostener todo esto.
Y ¿ qué pasa si esa población activa es sustituida por robots que trabajan 8.700 horas, mientras que el humano trabaja 1.360 horas? Vamos a tener que tomar decisiones éticas como, por ejemplo, preservar para los humanos ciertas competencias que no le vamos a delegar a una máquina, aunque lo haga mejor”. ¿Cuál supone para usted la principal amenaza de la IA? “Hay tareas que son sustitutivas del cerebro humano y hay estudios del MIT de que personas que usan la IA dejan de hacer un esfuerzo cognitivo y pierden rápidamente esa competencia. El uso de la IA nos puede llevar a dejar de pensar, que tengamos una externalización del pensamiento. Además, si uno se pone a reflexionar, el poder ahora lo tienen Google, Musk, Zuckerberg.
Todas estas grandes corporaciones son transhumanistas”. ¿Qué quiere decir que sean transhumanistas? “Los transhumanistas tienen una visión ideológica según la cual el humano terminó su ciclo evolutivo y que debe existir un poshumano, y que hay que continuar nuestra vida evolutiva en el universo y para eso tenemos que abandonar el cuerpo.
Autores como Ray Kurzweil (creador de la Singularity University) plantean que se podría poner la conciencia en una máquina para 2045; poner tu cerebro en un código binario de 0 y 1”. ¿Los datos al parecer serán cruciales en este nuevo mundo? “La gran disputa del siglo XXI será por los datos, que es el combustible de la IA. El cerebro se ha transformado en el campo de batalla y se ha estructurado la poderosa economía de la atención, es decir, acaparar la atención de las personas.
La atención es un mecanismo que tiene que ver con la defensa, con la sobrevida, y no se activa con los contenidos pacíficos o cotidianos, sino con aquellos de amenaza, miedo, falsedad, de agresión o descalificación. Los algoritmos de las redes sociales están diseñados para amplificar estos contenidos, pero generan un mundo atentatorio contra el humano, por eso lo mejor de los humanos no está en las redes sociales. Si yo pongo un post de un premio Nobel, no tendrá el mismo alcance que el de un antivacuna.
El problema es que si las IA se alimentan de las redes sociales, se estarán alimentando con lo peor del ser humano”. ¿Cree que los líderes toman decisiones basadas en datos de redes sociales? “Hay una alianza entre Silicon Valley y Trump, entre el poder político y el tecnológico. Es un espacio ANEVARAROTCÉH de poder como no se había visto antes en la humanidad. Uno piensa que Trump actúa de una manera impulsiva, pero no es así.
Si uno sigue a un conjunto de filósofos libertarios como Ayn Rand, Nick Land, Curtis Yarvin o Peter Thiel, todos ellos son partidarios de la ilustración oscura, que plantea que la civilización actual, la democracia liberal está agotada. Para ellos, la tecnología es el instrumento que te permite liberarte de la sociedad y hablan de una tecnomonarquía. El primer paso es pasar de las democracias liberales a las que consideran débiles a democracias autoritarias. Trump debilitó las instituciones de contrapeso, por ejemplo, sacó a EE.UU. de los organismos internacionales. Así desaparece la capacidad de conversación y acuerdos, y la democracia liberal desaparece. Las sociedades actuales se polarizan y transan libertad a cambio de seguridad”. ¿Eso podría explicar las últimas elecciones polarizadas de Chile? “La dominancia de los temas de seguridad en las últimas elecciones no es casual. Pero ¿ qué es lo que pasa? Los medios tradicionales requieren certificación de veracidad de lo que publican, pero tienen que competir contra noticias falsas, la incitación al odio de las redes sociales, etc. La única manera que tienen para disputar la atención del público es poner en sus canales y en sus contenidos crímenes, encerronas, asaltos. La gente comienza a sentir que la democracia no ha resuelto sus problemas y consideran que los políticos son una élite, que son una amenaza y que le dieron la espalda a la ciudadanía. Y el modo de castigar a la élite es votar por aquellas personas que la élite más recela.
En Chile pasó con Tohá y Matthei, que son consideradas de la élite”. ¿Cómo se beneficia Trump y las tecnológicas en este escenario? “Las redes sociales le dan a Trump la posibilidad de polarizar el mundo, de debilitar las democracias liberales y avanzar en modelos de gobernanza con mayor autoridad. Para EE.UU., la principal obsesión es evitar que China alcance la supremacía tecnológica. Trump, en tanto, les ofrece a ellos la no regulación de las redes sociales, ya que en un mundo sin reglas y sin norma ganan los poderosos. Trump tiene un plan sofisticadísimo. Todo lo que hace en Venezuela, Israel, con Ucrania-Rusia, los intereses en Groenlandia, tiene la lógica perfecta que es prepararse para un conflicto con China.
Por eso es bueno pensar estos temas, porque si la democracia liberal no tiene una narrativa y una respuesta a los problemas del futuro, vamos a vivir un período largo en que dominen estos actores”. ¿Y CF ayuda a generar esa narrativa? “CF, además de divulgar la ciencia, genera un espacio de encuentro entre la política, la ciencia y la sociedad, de reponer la conversación entre distintos actores y reponer también el altruismo y la cooperación”. Homenaje en el acto inaugural El año pasado, el día inaugural estuvo marcado por la recreación holográfica de Violeta Parra.
Este año, cuenta Girardi, el acto principal “es un homenaje a una científica chilena pionera, que trazó el camino para muchos y que siempre ha tenido un compromiso con la divulgación de la ciencia”. Cuando traemos a los principales cerebros del mundo en ciencias y humanidades, podemos detectar estas señales del futuro, comprenderlo y gestionarlo”.. En su aniversario 15º, el evento reúne a premios Nobel y expertos para discutir el tema “Humanidad: ¿ Hacia dónde vamos?”. Su impulsor afirma que la convergencia entre computación cuántica, inteligencia artificial, nanotecnología y edición genética transformará trabajo, salud, educación y economía, con oportunidades, pero también dilemas éticos. Guido Girardi, en la antesala del Congreso Futuro que comienza el lunes: Homenaje en el acto inaugural El año pasado, el día inaugural estuvo marcado por la recreación holográfica de Violeta Parra.
Este año, cuenta Girardi, el acto principal “es un homenaje a una científica chilena pionera, que trazó el camino para muchos y que siempre ha tenido un compromiso con la divulgación de la ciencia”. ‘‘Cuando traemos a los principales cerebros del mundo en ciencias y humanidades, podemos detectar estas señales del futuro, comprenderlo y gestionarlo”. Girardi recomienda poner especial atención a la Cumbre de Filósofos el día martes en el Teatro Municipal de Las Condes y al panel sobre el Futuro del Trabajo que se realizará el viernes en la tarde.