Autor: Instituto de Políticas Económicas U. Andrés Bello
Columnas de Opinión: Cuando Pikachu se conoce con Keynes
Columnas de Opinión: Cuando Pikachu se conoce con Keynes Jorge Sabat ace pocos días se conoció una noticia que sirve para reflexionar sobre el mercado financiero. Una H carta Pokémon, la famosa Pikachu Illustrator de 1998, se vendió en US$16 millones y medio y se convirtió en la más cara de la historia. La carta es extraordinariamente escasa y posee un componente simbólico que la hace un objeto de colección. Solo se entregaron 39 ejemplares en un concurso de ilustración en Japón. En las finanzas tradicionales, un activo se valora por sus flujos futuros. Una acción paga dividendos. Un bono paga cupones. Una propiedad genera arriendos. Pero una carta Pokémon no produce nada. Su valor depende enteramente de que alguien esté dispuesto a pagar más en el futuro. Eso nos obliga a utilizar historia económica o finanzas del comportamiento para entender el evento.
En los años treinta, John Maynard Keynes comparó la bolsa con un juego llamado "el concurso de belleza" en el que los jugadores no eligen a quien consideran más "atractiva", sino a quien creen que los demás elegirán. En esta teoría, el valor del juego se forma a partir de expectativas sobre expectativas.
En su aplicación a finanzas, la idea es que la valoración deja de depender de fundamentos puramente productivos (o de uso práctico) y pasa a depender de creencias compartidas respecto a cómo evolucionará el desacuerdo entre los jugadores del juego el "concurso de belleza". El mercado de artículos de colección funciona bajo la lógica de la rareza y donde es posible establecer una narrativa que justifique y garantice la irreplicabilidad del objeto.
La historia económica muestra que para entender el valor de los tulipanes en Holanda del siglo XVII o del arte contemporáneo moderno que pocos dicen entender, necesitamos teorías donde los valores puedan experimentar alzas de valor que dependan de la coordinación de expectativas. Esto no quiere decir que los mercados sean irracionales, sino que las creencias en el mercado son una construcción social. Cuando no hay flujos observables, primero necesitamos entender cómo se forman y evoluciona el desacuerdo entre inversionistas sobre el activo. Por eso una nueva línea de investigación combina finanzas con análisis de conversaciones en redes sociales, apoyándose en IA. Pikachu nos da la oportunidad de hablar sobre valoración de activos desde una perspectiva más profunda. Autor: Instituto de Políticas Económicas U. Andrés Bello.