Autor: JOAQUÍN RIVEROS
Así luce la imagen de la Virgen del Carmen de la Tirana tras su primera restauración en un siglo
Así luce la imagen de la Virgen del Carmen de la Tirana tras su primera restauración en un siglo ción en un proceso que no se "ras varios meses de restaurarealizaba hace más de un siglo, la noche del sábado fue presentada nuevamente a la comunidad de Pozo Almonte la imagen de la Virgen del Carmen de la Tirana. En la explanada del Santuario, miles de fieles recibieron la imagen de "La Chinita", lugar en el que se realizó una misa y una procesión para finalmente terminar en los tradicionales bailes religiosos. La Virgen del Carmen de La Tirana es la principal imagen de devoción del Norte Grande de Chile y uno de los símbolos religiosos más significativos del país. Su festividad, celebrada cada 16 de julio, convoca a miles de peregrinos y bailes religiosos, constituyéndose en una de las expresiones de fe más masivas de Chile. Actualmente se veneran dos imágenes en el Santuario. Una, la más antigua, data del siglo XVII y es de origen cusqueño. La otra, la mayor, conocida como "La Chinita", data de fines del siglo XIX y su origen es probablemente europeo. Esta última es el centro de la devoción actual y, por primera vez en más de un siglo, fue sometida a un proceso de restauración para su conservación patrimonial. El proceso tuvo su origen durante la coronación que hizo de la imagen el Papa Francisco en 2018, momento en el que se detectó un debilitamiento en una de sus manos. Se hicieron los primeros análisis a cargo de especialistas, pero la pandemia detuvo el proceso.
Tras la creación de una comisión de restauración compuesta por entidaCEDIDA des vinculadas al Templo y la festividad de la Virgen del Carmen, se dio inicio al proceso, financiado por la Compañía Minera Collahuasi a través de la Ley de Donaciones Culturales. La intervención estuvo a cargo de cuatro profesionales peruanos de reconocida trayectoria, pertenecientes al taller "Todos Santos", con base en Lima y liderado por el restaurador y escultor Max Chumbiauca. El taller está especializado en la fabricación, restauración y conservación de imágenes católicas de alta veneración en América Latina.
La restauración consideró una limpieza superficial y luego profunda de la imagen, unión de fragmentos, reparación de grietas y fisuras, proceso de dorado, reintegraciones de piezas faltantes y cromáticas, y finalmente aplicados de acabados y de protección. Todas las labores fueron registradas y documentadas como legado patrimonial, histórico y cultural.
El resultado de todo ese proceso fue el que pudieron ver los miles de fieles que se congregaron en la explanada del santuario de La Tirana, en Pozo Almonte. "La Virgen del Carmen ha sido bellamente restaurada y restituida en el año del centenario de su coronación, que nos acompañará a nivel personal, familiar y como país.
La Madre de todos ha sido ubicada en su histórico altar al reencuentro con sus peregrinos, por lo que manifiesto mi completa gratitud para todos los involucrados en esta restauración", señaló Monseñor Isauro Covili, obispo de la diócesis de Iquique.
El rector del Santuario de La Tirana, Presbítero Eduardo Parraguez, también celebró la restauración. "El término de esta obra representa el sentir de una comunidad que quiere y cuida a su queLa imagen data del siglo XIX. rida Carmelita.
Es también un momento de dar gracias a Dios por todo este proceso, que contribuye a la riqueza espiritual del norte grande". Max Chumbiauca, el restaurador, describió cuáles fueron los acentos del proceso. "Finalizamos un minucioso proyecto enfocado en preservar la obra, consolidar sus materiales y recuperar su originalidad, cuidando su trascendencia histórica y devocional. Fue una experiencia profundamente significativa, de respeto y cariño, donde nuestra fe estuvo presente en cada decisión", dijo.
Luciano Malhue, gerente de Asuntos Públicos de Collahuasi, en tanto, destacó el proceso como un hito en la historia delSantuario, "ya que contribuimos en la protección de un bien de profundo valor religioso y cultural, junto con relevar las tradiciones, identidad y el patrimonio del Norte Grande.
La Virgen de La Tirana es una conexión directa con la espiritualidad de miles de feligreses que ven en su imagen un símbolo de fe y unidad, considerando, además, que la Fiesta de La Tirana es mucho más que un rito: es un patrimonio vivo del norte de Chile y una de las expresiones más potentes de la religiosidad popular latinoamericana". Autor: JOAQUÍN RIVEROS. La restauración consideró una limpieza superficial y otra profunda de la imagen, la unión de fragmentos, reparación de grietas y fisuras, además del dorado. Proceso fue realizado por el taller peruano "Todos Santos", dirigido por el escultor Max Chumbiauca El proceso tardó más de cinco meses. El proceso tardó más de cinco meses.