Autor: VÍCTOR FUENTES B.
Lluvias en La Araucanía ponen en riesgo hasta el 15% de la cosecha de cereales, producción destinada al consumo nacional
Lluvias en La Araucanía ponen en riesgo hasta el 15% de la cosecha de cereales, producción destinada al consumo nacional Hasta un 15% de las 170 mil a 180 mil hectáreas destinadas esta temporada a la cosecha de cereales en La Araucanía podrían perderse debido a las inéditas y prolongadas lluvias que se han registrado en la zona durante este verano.
El fenómeno climático que ha afectado a la región que abastece el 50% de los granos que se consumen a nivel nacional, no solo ha retrasado las faenas de recolección, sino que también ha provocado un exceso de humedad que deriva en el descarte de parte de la producción como materia prima para los molinos.
Así lo confirma el presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, en un contexto en que ya se ha cumplido entre un 60% y un 70% de la cosecha, en las 32 comunas de la región.
En un período del año en que los hechos de violencia se concentraban en delitos de usurpación de predios a punto de cosechar, en la quema de las plantaciones, en los cobros de peajes para permitir el traslado de los camiones a los centros de acopio y en el robo de la producción, el dirigente reconoce, sin entregar cifras, que las medidas contempladas en el “Plan Cosecha”, han permitido mantener la situación “bajo control” y se ha logrado avanzar “sin mayores inconvenientes de seguridad”. Esta política de Estado cumple seis temporadas e incluye la coordinación entre la jefatura de la Defensa Nacional para el estado de excepción, las autoridades políticas, los responsables policiales y los productores agrícolas. “Con estas lluvias, vamos a tener una cosecha más extendida, que podría pasar de la primera semana de marzo. Pero lo más preocupante son los daños que se están produciendo, porque el agua va generando el nacimiento de nuevos cultivos y la calidad de los productos se daña. Falta por cosechar entre un 30% y un 40%, principalmente en comunas de la provincia de Cautín, que parte más tarde, y que se vio SOGRUBROTCÉH más afectada por las lluvias”, confirma Naveillán.
Agrega que “los cultivos que permanecen en pie han tenido que soportar dos sistemas frontales prologados, que duraron varios días y tuvieron bajas temperaturas, y eso hace que el trigo reduzca su calidad, disminuya su precio y que los molinos no lo reciban y se pierdan un importante volumen harinero”. Naveillán recuerda que “una situación así no la vivíamos desde la temporada 2010-2011, donde también el exceso de lluvias provocó estragos” y detalla que cuando el trigo se daña “solo sirve como alimentos para engordar animales y a un precio muy disminuido”. También explica que luego de las lluvias se hace complejo el ingreso de maquinaria a los campos y que todavía se está efectuando el catastro de daños. “Como recién dejó de llover entre miércoles y jueves, ahora los agricultores van a terminar de evaluar daños y pérdidas. Para volver a cosechar después de una lluvia hay que cumplir con ciertos parámetros de baja humedad. Si ese trigo está por sobre la norma, no se puede cosechar, porque la planta procesadora no te lo recibe”, recalca. “Tormenta perfecta” El tema también fue abordado por la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (Sofo), a través de un comunicado firmado por su secretario ejecutivo, Carlo Rojas.
“Lo que está viviendo el sector en La Araucanía es una tormenta perfecta”, dijo el dirigente y agregó que a las lluvias se suma “una oferta internacional récord, con más de 840 millones de toneladas de trigo a nivel mundial, una fuerte presión de importaciones, márgenes productivos más estrechos, sumados a la baja del dólar”. El representante de Sofo sostuvo que “lo que ocurra en los próximos días definirá el resultado económico de todo el año agrícola para cientos de productores de La Araucanía”. Autor: VÍCTOR FUENTES B.. Las faenas en esa región comenzaron el 27 de diciembre. Luego de 50 días de recolección de granos, se ha completado entre el 60% y el 70% de la superficie sembrada, que se estima entre 170 mil y 180 mil hectáreas. Temporada veraniega ha estado marcada por una menor comisión de hechos de violencia: MÚLTIPLES EFECTOS. — Las fuertes lluvias provocaron daños en el agro y también accidentes y congestión de tránsito en las carreteras.