Autor: Giuliano Pastorelli Paredes Director de Arquitectura Campus Creativo UNAB
Columnas de Opinión: El juego, otra forma de vivir la ciudad
Columnas de Opinión: El juego, otra forma de vivir la ciudad Una estructura de más de 30 metros que recorre diferentes ciudades de nuestro país, ofreciendo una perspectiva urbana distinta y a la vez una experiencia de juego y diversión poco común estos días.
Esa es la premisa que trajo a Concepción la rueda de la fortuna que se instaló a partir del festival REC, a fines de marzo, en la explanada del Teatro Biobío y que pronto retomará nuevamente su itinerancia. El origen histórico de este tipo de juego es claro y bien documentado. Cuando en Chicago, en 1893, tuvieron la alocada idea nunca pensaron que alcanzaría una brutal dispersión e imitación en innumerables exposiciones, ferias y festivales en todo el mundo. Y menos que seguiría vigente 130 años después. Hoy en día, las grandes capitales tienen una de punto fijo.
Sean pagadas o gratuitas, estas atracciones son buenos ejemplos de cómo la ciudad puede jugar un papel o hacer un que se instalaban en las playas de veraneo mas populares y que eran el punto aporte a la infancia y a la familia.
Construir estos espacios físicos de reunión para el juego y el ocio colectivo complementan y apoyan el rol de las familias en el desarrollo y formación de sus hijos, sobre todo en momentos donde el estrés, la violencia y la salud mental se toman el debate público. A los que somos más viejos, esta rueda nos trajo la nostalgia de los juegos de encuentro nocturno tras una soleada tarde de playa.
Para los más pequeños, en cambio, la estructura giratoria y luminosa se transformó en el fenómeno lias y de niños agolpados que observé en rueda no abundan en Concepción y la reja esperando subirse a un carro. Para míesto no es trivial y me hizo pensaren cuál y cuánta es la oferta de panoramas en el espacio público que le ofrece Concepción a sus niños y familias. Me paurbano más espectacular del último tiempo en la ciudad.
Lo digo como padre de una pequeña niña que se hipnotizaba al ver a las personas girar en el cielo, pero también como rece que es una de las preguntas clave si queremos aspirar a ser una ciudad de calidad que contribuye a la sana formación de quienes están creciendo en ella.
La verdad sea dicha, panoramas para ciudadano a partir de la cantidad de faminiños en el espacio público como esta considero fundamental reflexionar sobre ampliar su oferta no sólo por lo dicho anteriormente, sino además porque estos panoramas congregan a padres y niños, favorecen la convivencia y construyen relaciones a una edad temprana que puede hacer una gran diferencia en el desarrollo de las habilidades sociales. Así, el juego se convierte en una forma relevante de relacionarse con la ciudad. Autor: Giuliano Pastorelli Paredes Director de Arquitectura Campus Creativo UNAB. MIRADA urbana