Columnas de Opinión: El cuidado de la salud y la herencia de Gabriela Mistral
Columnas de Opinión: El cuidado de la salud y la herencia de Gabriela Mistral ste 7 de abril convergen dos hitos que, a primera vista, parecen habitar mundos distintos: el Día Mundial de la Salud y el natalicio de Gabriela Sin embargo, en la de nuestra Región E Mistral. cotidianidad de Los Lagos, esta coincidencia adquiere una profundidad necesaria.
Mientras los indicadores sanitarios suelen enfocarse únicamente en la ausencia de enfermedad, las redes que sostienen la vida en nuestros barrios y escuelas nos enseñan que la salud es, ante todo, un ejercicio colaborativo de cuidado. Mistral, a quien solemos recordar desde el ámbito literario, fue en realidad una pensadora muy visionaria sobre la dignidad humana. Ella entendía que no hay bienestar posible sin una comunidad que se haga responsable de los otros. Hoy, esa visión resuena con fuerza en los espacios escolares, las organizaciones comunitarias y los espacios de apoyo mutuo que florecen en nuestro entorno.
Allí, el cuidado no es una tarea doméstica invisible, sino una forma de participación activa que sostiene el tejido social al mejor sentido de "tejer la ronda". En el sur de Chile, cuidar también es un acto vinculado con la naturaleza.
La salud no ocurre solo dentro de los centros asistenciales cuando enfermamos, se construye en la palabra compartida, en la organización para resolver problemas del territorio y en el reconocimiento de quienes, día a día, sostienen el bienestar de sus vecinos. En organizaciones folclóricas, artísticas o vecinales, ese apoyo mutuo no es solo asistencia, sino la base de una ciudadanía viva. Cuando las personas se organizan para cuidar su entorno y a quienes lo habitan, están definiendo quiénes son y qué valoran. No son sujetos pasivos que esperan una solución externa, sino protagonistas que transforman su realidad. La salud, entonces, deja de ser una receta para convertirse en una construcción territorial colaborativa.
Celebrar a Mistral hoy en el día de la salud, no implica solo recitar sus versos, sino reconocer el valor de quienes sostienen la vida frente a la adversidad y entender el cuidado como el pilar fundamental de una sociedad sana. En este 7 de abril, la invitación es a mirar nuestro territorio y valorar esas manos que, muchas veces en silencio, mantienen activa ese continuo trenzar de la salud en la comunidad.
Como decía la poeta: ¡ Haremos la ronda infinita! ¡La iremos al bosque a trenzar, la haremos al pie de los montes y en todas las playas del mar! Por Ana María Calderón Jaramillo, docente investigadora de la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás Puerto Montt.. Por Ana María Calderón Jaramillo, docente investigadora de la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás Puerto Montt.