Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES
Confianza empresarial cae a terreno negativo, presionada por mayor inflación esperada
Confianza empresarial cae a terreno negativo, presionada por mayor inflación esperada La guerra en Medio Oriente y la presión que ejerce sobre los precios de los combustibles resultaron en que se esfumara parte del optimismo empresarial que se vio luego de la elección del Presidente José Antonio Kast. En abril, el Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), que elaboran Icare y la UAI, cayó por debajo del umbral neutral de 50 puntos a terreno pesimista. El i n d i c a d o r g l o b a l marcó 49,26 puntos, una baja respecto al mes anterior de 1,11 puntos. En la métrica sectorial, solo Comercio y Minería están en terreno optimista, mientras que las perspectivas de la Industria y la Construcción son negativas.
Con todo, Pablo Pincheira, profesor asociado de la Escuela de Negocios UAI, indica que “todos y cada uno de los indicadores de confianza empresarial sectoriales alcanzaron sus niveles más bajos en lo que va de 2026” en abril. Destaca en particular la caída drástica de las expectativas sobre la confianza chilena.
“Si bien este índice aún permanece en terreno optimista, la disminución de casi 20 puntos desde su peak en enero da cuenta de un cambio de escenario significativo respecto de fines del año pasado”, comenta Pincheira.
De igual manera, la inflación esperada a 12 meses experimentó una fuerte alza y se ubicó en 4,2%. De este modo, dice Pincheira, las expectativas inflacionarias vuelven a superar el 4%, límite superior del rango de tolerancia del Banco Central. Escenario más adverso La conclusión es que las noticias del exterior han configurado un escenario más adverso para la economía chilena, lo que ha perjudicado la confianza empresarial.
Para Pincheira, una mayor inflación esperada y un deterioro en la expectativa de la economía chilena “es coherente con un entorno más adverso, caracterizado por débiles perspectivas de crecimiento, un aumento en las presiones inflacionarias (en parte asociado al alza en los precios internacionales del petróleo) y un escenario externo marcado por elevada volatilidad”. Agrega que a estos factores se les suman “estrecheces en el frente fiscal, lo que en conjunto configura un escenario complejo y exigente para la evolución de la economía chilena en el corto plazo”. Renzo Soto, integrante del Círculo de Economía y Finanzas de Icare, cree que tras el repunte de expectativas observado a principios de año “se ha visto tensionado por noticias menos favorables, especialmente desde el frente externo, que han elevado la incertidumbre”. “Resulta coherente que los últimos registros apunten a un tono menos favorable, o al menos a expectativas más sensibles a las variables del entorno.
El indicador agregado retrocede y se mantiene cercano al umbral neutral, que no se distribuye de manera homogénea entre sectores, lo que suele traducirse en decisiones que están más sensibles ante nuevos shocks”, indica. 60 50 40 30 20 10 0 La moderación sería transitoria Pese a que cayeron todos los indicadores que mide el IMCE, para Soto “estos resultados no evidencian un deterioro generalizado, pero sí como una señal de que la recuperación de las expectativas aún no alcanza un grado suficiente de consolidación.
En otras palabras, más que un cambio abrupto, se observa un ajuste en el tono, desde un mayor entusiasmo hacia una postura de prudencia, en un contexto que sigue siendo desafiante”. En ese sentido, Silvia Fernández, integrante del Círculo de Economía y Finanzas de Icare, estima que el deterioro de la confianza empresarial es transitorio. “Las expectativas se mantienen en terreno optimista, lo que sugiere un pesimismo de carácter más bien coyuntural. En este escenario, el plan de reconstrucción y las medidas económicas proinversión anunciadas por el Gobierno pueden cumplir un rol contracíclico relevante, apoyando especialmente a sectores rezagados como construcción e infraestructura. Si se ejecutan oportunamente, existe espacio para una recuperación gradual de la actividad y de las confianzas en los próximos meses”, asegura. 4,2% es la expectativa de inflación a 12 meses del empresariado. Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES. La moderación del optimismo empresarial se debe a la incertidumbre en la economía internacional por la guerra. Deterioro en la expectativa de la economía: 4,2% es la expectativa de inflación a 12 meses del empresariado.