Autor: Paula Cabello
Cartas: PAP
Cartas: PAP El reciente diagnóstico de cáncer cervicouterino en etapa avanzada de la diputada Francisca Bello, quien es madre de una lactante, ha generado una fuerte conmoción pública.
Más allá del impacto personal que genera, su relato expone un fenómeno frecuente que afecta a las mujeres de nuestro país: la postergación del Papanicolau y la desestimación de síntomas, sobre todo en mujeres que deben cumplir múltiples roles, entre maternidad, trabajo exigente y cuidados. El cáncer cervicouterino es, en gran medida, prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Sin embargo, aún estamos llegando tarde. Muchas mujeres postergan sus controles preventivos por falta de tiempo e información o porque el cuidado propio se vuelve secundario frente a las demandas del entorno. Es esperable que la conmoción generada por este caso lleve a un aumento transitorio de controles preventivos, pero ese fenómeno, basado más en temor que en acceso, no resuelve el problema.
Se requieren políticas que faciliten el acceso al PAP independiente de la jornada laboral u ocupación, ampliar la cobertura de vacunación contra el VPH que sigue siendo económicamente restrictiva para quienes están fuera del grupo objetivoy promover el uso efectivo de herramientas legales como el permiso para exámenes preventivos. La salud de las mujeres es una responsabilidad personal, pero también una necesidad de salud pública. Autor: Paula Cabello.