Autor: -Por Felipe Bunster Gerente general de Mutual de Seguridad
Columnas de Opinión: Inteligencia artificial al servicio de la prevención
Columnas de Opinión: Inteligencia artificial al servicio de la prevención PUNTO DE VISTA nte cualquier tragedia o accidente, inevitablemente surge la pregunta de si era posible haber detectado a tiempo las señales de riesgo. Como Mutual, tenemos la convicción de que nuestro rol es prevenir y no gestionar accidentes del A trabajo. Por eso, estamos enfocados en pensar cómo mejorar la capacidad de los empleadores del país para anticipar estos riesgos antes de que se transformen en accidentes.
A la fecha, la forma de hacer prevención se ha basado principalmente en capacitación, supervisión y cultura de seguridad, la gran novedad es que hoy contamos con herramientas tecnológicas que nos permiten trabajar en anticipar riesgos de una forma que antes no era posible. Hoy vemos que en distintos sectores productivos se están implementando sistemas que, mediante cámaras o sensores apoyados en inteligencia artificial, detectan hechos en tiempo real y generan alertas antes de que ocurra un accidente.
La evidencia internacional comienza a mostrar resultados relevantes en especial en transporte, minería y logística, los sistemas de monitoreo de fatiga y comportamiento en la conducción han permitido reducir entre un 20% y un 40% los incidentes asociados a distracción o somnolencia. En Chile cada año se registran aproximadamente cerca de 200 mil accidentes laborales y de trayecto, lamentablemente muchos de ellos con consecuencias graves para los trabajadores y sus familias.
En el caso de las fatalidades, entre el 65% y el 70% están asociadas a siniestros de tránsito, lo que convierte a la seguridad vial en uno de los principales desafíos en materia de prevención laboral. De ahí que la incorporación de herramientas como las enunciadas anteriormente resultan pertinentes y necesarias.
Sin embargo, hoy la incorporación de estas tecnologías abre también un debate legítimo y que en distintos círculos hoy está sobre la mesa: ¿ hasta donde puede llegar la tecnología en el mundo del trabajo sin afectar la privacidad de las personas? Nadie quiere trabajar sintiendo que cada movimiento está siendo monitoreado o que los registros puedan utilizarse para fines distintos a la prevención. Por eso el desafío no es solo tecnológico, sino también ético y regulatorio. La inteligencia artificial debe estar al servicio de la prevención, no del control de las personas.
Para cumplir lo anterior, su implementación debe cumplir condiciones claras: por un lado, que los sistemas no se utilicen para sancionar trabajadores y por otra parte que tanto su funcionamiento esté regulado, con un consentimiento informado para el tratamiento de los datos y que las grabaciones tengan un tratamiento adecuado y proporcional.
No es casualidad que una de las industrias con mejores estándares de seguridad del mundo, la aeronáutica, haya construido su cultura preventiva sobre protocolos estrictos y sistemas de registro como las llamadas "cajas negras". Estos dispositivos no existen para sancionar a los pilotos, sino para entender qué ocurrió, aprender de los errores y evitar que vuelvan a repetirse. La tecnología puede ayudarnos a anticipar riesgos, pero la prevención seguirá dependiendo del trabajo mancomunado basado en la confianza y respeto entre las personas trabajadoras y las entidades empleadoras. Cada día veremos como la tecnología puede ayudarnos a prevenir el próximo accidente, por lo que el desafío no es sí debemos usarla, sino cómo hacerlo de manera responsable. Autor: -Por Felipe Bunster Gerente general de Mutual de Seguridad.