Boxeador por donde se le mire
Boxeador por donde se le mire Boxeador por donde se le mire PtA INOSTROZA Campeón de Chile que llegó a ostentar título sudamericano de boxeo, Ulices Durán forjó sus años de gloria representando al Mineral El Teniente, en una época en que el pugilismo nacional llenaba gimnasios y teatros. ;1] Hace unas semanas, Rancagua celebró celebró el regreso de “Rise to Glory una velada que reunió a campeones nacionales nacionales nacidos en la Región de OHiggins y que devolvió, por una noche, la postal de un pasado donde el boxeo era espectáculo masivo. Para muchos, fue también un viaje a la memoria: la del gimnasio repleto, el humo del cigarro cigarro en la gradería y el ritual de vitorear vitorear al campeón de la noche.
De ese pasado hoy quedan las portadas portadas de revistas, quedan las fotografías amarlilentas por el paso del tiempo y quedan ellos, los antiguos pugilistas: pugilistas: Nacido en enero de 1944, Ulices Durán es un ex boxeador que vivió la época dorada de este deporte y fue uno de sus protagonistas, cuando el pugilismo se practicaba desde los clubes de barrio hasta las federaciones profesionales. “Es de los boxeadores más naturales que hemos conocido.
Mirándolo se llega a la conclusión de que no podría haber sido otra cosa así lo describía la prensa especializada de la época y teniéndolo teniéndolo al frente, a sus 82 años, se lo puedo confirmar: Durán todavía tiene cara de boxeador. No porque su rostro esté marcado por las cicatrices del ring, sino porque simplemente es así. AMPEON D B \9 lOS En las veladas de los viernes en el gimnasio gimnasio Lord Cochrane, a mediados del siglo XX, las tallas no eran finas. Pero el festín era la pelea: cejas partidas, labios rotos, pómulos inflamados. Por esos años no había cabezal. Los golpes se recibían a cara limpia y así mismo se caía a la lona. Marinos, militares y muchachos de clubes de barrio compartían compartían ring sin más que coraje. Desde esos espacios llegaban los más chicos: flacos, con canillas delgadas y hombros enclenques, que después de uno, dos o tres coscachos caían a la lona. Así partía la mayoría, así empezó también Ulices. Según cuenta, la inspiración para coPortada revi.. década de os 60s. lilices Durán. Exboxeador que legó a conseguir el titulo nacional 3 años seguidos en su categoria.
Además, llegó a representar a Chile en competencias internacionales. menzar a pelear vino desde las revistas revistas que leían sus hermanas mayores: “Leían una revista que se llamaba “El Fausto”y ahí salía un señor que se llamaba llamaba “Canillita El les dijo “Yo quiero ser igual que Canillita” recuerda. “Qué vas a hacer tú ahí, Ulices? ¿ Tú vas a pelear?” le respondían. Para entonces, entonces, tenía 13 años y había comenzado a entrenar a escondidas, porque el recelo materno, así sea en este siglo o.
Boxeador por donde se le mire Boxeador por donde se le mire Boxeador por donde se le mire PtA INOSTROZA Campeón de Chile que llegó a ostentar título sudamericano de boxeo, Ulices Durán forjó sus años de gloria representando al Mineral El Teniente, en una época en que el pugilismo nacional llenaba gimnasios y teatros. ;1] Hace unas semanas, Rancagua celebró celebró el regreso de “Rise to Glory una velada que reunió a campeones nacionales nacionales nacidos en la Región de OHiggins y que devolvió, por una noche, la postal de un pasado donde el boxeo era espectáculo masivo. Para muchos, fue también un viaje a la memoria: la del gimnasio repleto, el humo del cigarro cigarro en la gradería y el ritual de vitorear vitorear al campeón de la noche.
De ese pasado hoy quedan las portadas portadas de revistas, quedan las fotografías amarlilentas por el paso del tiempo y quedan ellos, los antiguos pugilistas: pugilistas: Nacido en enero de 1944, Ulices Durán es un ex boxeador que vivió la época dorada de este deporte y fue uno de sus protagonistas, cuando el pugilismo se practicaba desde los clubes de barrio hasta las federaciones profesionales. “Es de los boxeadores más naturales que hemos conocido.
Mirándolo se llega a la conclusión de que no podría haber sido otra cosa así lo describía la prensa especializada de la época y teniéndolo teniéndolo al frente, a sus 82 años, se lo puedo confirmar: Durán todavía tiene cara de boxeador. No porque su rostro esté marcado por las cicatrices del ring, sino porque simplemente es así. AMPEON D B \9 lOS En las veladas de los viernes en el gimnasio gimnasio Lord Cochrane, a mediados del siglo XX, las tallas no eran finas. Pero el festín era la pelea: cejas partidas, labios rotos, pómulos inflamados. Por esos años no había cabezal. Los golpes se recibían a cara limpia y así mismo se caía a la lona. Marinos, militares y muchachos de clubes de barrio compartían compartían ring sin más que coraje. Desde esos espacios llegaban los más chicos: flacos, con canillas delgadas y hombros enclenques, que después de uno, dos o tres coscachos caían a la lona. Así partía la mayoría, así empezó también Ulices. Según cuenta, la inspiración para coPortada revi.. década de os 60s. lilices Durán. Exboxeador que legó a conseguir el titulo nacional 3 años seguidos en su categoria.
Además, llegó a representar a Chile en competencias internacionales. menzar a pelear vino desde las revistas revistas que leían sus hermanas mayores: “Leían una revista que se llamaba “El Fausto”y ahí salía un señor que se llamaba llamaba “Canillita El les dijo “Yo quiero ser igual que Canillita” recuerda. “Qué vas a hacer tú ahí, Ulices? ¿ Tú vas a pelear?” le respondían. Para entonces, entonces, tenía 13 años y había comenzado a entrenar a escondidas, porque el recelo materno, así sea en este siglo o en el anterior, sigue siendo el mismo. Sí, ibaa pelear. Ylo hizo. Pronto comenzó a demostrar competencias competencias en el deporte. La prensa decía que, cuando esperaba en su rincón antes del combate, había en sus gestos gestos y en su mirada “una delación del pugilista como si el boxeo le resultara natural.
Compitió entre las categorías medio mediano ligero y medio mediano mediano y, con apenas 1 7 años, disputó el Campeonato Nacional en Santiago, en la sede de la Federación Chilena de Boxeo representando al Club Roberto Valle de Penco. Fue en una de esas veladas, en el Teatro Teatro Caupolicán, donde funcionarios de Sewell lo vieron pelear. “Se interesaron por mí. Me dijeron que podía trabajar por El Teniente si sacaba colores por ellos en el boxeo recordó Durán. Aceptó sin dudarlo y así comenzó su historia en la región. Bajo el entrenamiento de Manuel Aretio Aretio y Luis Aranda, durante tres años fue campeón nacional defendiendo esos colores. En 1968 recibió el cinturón en el Estadio Caupolicán, de manos de Estanislao León, entonces gerente de la División El Teniente de Codelco. Eran tiempos en que los boxeadores no solo peleaban: también eran figuras figuras queridas en los barrios, de las que recorrían poblaciones repartiendo regalos de Navidad. En sus veintes, Durán ya estaba instalado instalado como una de las figuras del boxeo chileno y llegó a figurar entre grandes nombres, como lo fueron Wagner Salinas Salinas o Godfray Stevens. Disputó los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1967 y el Sudamericano de 1968 frente al uruguayo Miguel Prieto. La revista Estadio destacaba su estilo agresivo y constante, más basado en la abundancia de golpes que en su potencia. “Durán lleva el boxeo en la sangre escribían entonces. “Yo no quería que me retiraran aseguró. aseguró. No fue una decisión nacida del cansancio, sino una recomendación médica. Y es que Durán había disputado disputado más de 200 peleas en toda su trayectoria trayectoria y, pese a la dureza de la época, no arrastraba lesiones de gravedad. Aun así, el retiro se volvió inevitable. Pero Ulices nunca se alejó del boxeo. Insiste en que la clave siempre fue mantenerse activo, y tras dejar la competencia competencia continuó ligado al pugilismo desde el gimnasio, acompañando y preparando a los nuevos boxeadores. Uno de los nombres que marca ese período es el de Juvenal Ordenes, oriundo de Rancagua, quien llegó a disputar el título mundial categoría pluma frente a Azumah Nelson en los años ochenta. Órdenes estuvo ranqueado entre los tres mejores del mundo y cayó por nocaut técnico. Durán destaca, además, la humildad de Órdenes y su velocidad. ”Era rápido para sacar las manos y tenía buena vista para esquivar. Para eso hay que tener reflejos; si no, estás mal Hoy, de ese mundo quedan los objetos, objetos, las imágenes y los recuerdos. Y queda él, como un puente entre el pasado y un presente donde el boxeo ya no ocupa el mismo lugar, pero sigue vivo en gimnasios y en nuevas figuras que intentan abrirse camino. Ejemplo de ello son los jóvenes deportistas deportistas de la Asociación de Boxeo de Rancagua la escuela Carlos Medina, para la cual Durán se ha vuelto un nombre familiar. Desde ahí, ha tenido la oportunidad de ver a los nuevos campeones emerger, como Tamara Matu rana, Cristián “El Quiltro” Oya rzún o el joven Martín Henríquez. En Rancagua, la historia de Ulices Durán Durán permanece como un recordatorio de cuando el boxeo fue identidad, espectáculoyorgullo local. Un legado que hoy, inspira a regresarel pugilismo a su antigua gloria. Don F 1 co hto tiitt h u ttu u h u ni di i un i u i an Ulices Duran enfrenta al uruguajo Miguel Prieto en campeonato sudamericano de boxeo. 1968. ¡1.