Autor: Por_ Tomás Vio Alliende Ilustración. Isabel Hojas
El funeral del tío Arturo
El funeral del tío Arturo Por_ Tomás Vio Alliende Ilustración_ Isabel Hojas Cada Cada vez que veo una bandada de mirlos, me acuerdo del funeral del tío Arturo. Ese día estaba nublado y llovía suavemente. Cuando uno de sus amigos comenzó a hablar, las aves negras posadas en un írbol, al lado del sepelio, volaron. Fue muy triste, porque el tío Arturo era muy querido por toda la familia. Generoso y a veces un poco cascarrabias, era el abogado de los parientes, el que se las sabía todas y era capaz de resolver nuestros problemas con sus conocimientos legales. Si algo no era de su competencia, te recomendaba a un abogado amigo suyo. Era querendón con los niños, les hacía juegos y les regalaba regalaba chocolates cada vez que iban a visitarlo a su parcela cerca de Santiago. En el funeral estaban todos o casi todos. Faltaba Tobi, el sobrino nieto regalón de 4 años, mi hijo. Se veían seguido y cuando lo hacían, jugaban y se perseguían por todos lados. Tobi es un niño simpático, travieso e inquieto, muy inteligente y eso le gustaba al tío Arturo. “Tío Adtudo ¿ juguemos?”, le decía mi hijo cuando lo veía. Arturo, al verlo corría, lo tomaba en brazos y lo levantaba hacia el techo de la casa. Ese era uno de sus juegos preferidos. Indudablemente, faltaba Tobi en el funeral, pero era muy pequeño pequeño para enfrentar una situación como esa. Al mismo tiempo que los amigos y el sacerdote hablaban y se referían a mi tío, yo veía cómo los mirlos, en mi imaginación, volaban cerca del ataúd. Se iban y volvían haciendo una ronda inmensa por todo el cementerio. cementerio. Planeaban en círculos, abrazados. El tío estaba cansado, un poco enfermo, después de la muerte de su esposa se le habían quitado un poco las ganas de seguir viviendo. Ya era su hora y a todos en algún momento nos llegaría la nuestra.
Mi dilema consistía en explicarle a Tobi que el tío se había muerto. ¿Cómo le dices a un niño que un ser querido ya no está y no lo va a ver más? Es muy dificil que lo entienda, dentro de su pequeña cabecita es casi imposible pensar en ausencias permanentes, el dolor de no ver más a alguien porque porque ya no existe, porque realmente se ha ido al cielo o a otra parte. El funeral terminó y yo seguí pensando en los mirlos. Más tarde, en medio de sentimientos de pena por la partida de mi querido Arturo, me puse a investigar un poco y descubrí que los mirlos son pájaros con un simbolismo profundo en muchas culturas. Se los asocia con la libertad y una conexión profunda con la tierra. En algunas culturas nativas americanas, americanas, el mirlo es considerado un mensajero de ios espíritus, que trae cambios positivos y nuevas oportunidades. En la mitología celta, es símbolo de inteligencia y renovación, un guía que ayuda a las personas personas a descubrir su verdadero camino en el mundo. Posiblemente fue eso lo que me transmitió en el funeral esa bandada de pájaros negros que aparecieron y desaparecieron de repente. Nunca supe si alguien más los vio. Al menos nadie me comentó nada después de ese momento que viví en el cementerio. Días más tarde, estábamos en la casa con mi señora y Tobi. Faltaba pan y partimos caminando con mi hijo al supermercado que quedaba a un par de cuadras. Ibamos felices, cantando las canciones que le habían enseñado aTobi en el jardín.
Estaba oscuro, de pronto, de la nada, el pequeño se acuerda del tío Adtudoy me dice: “, Dónde está? ¿ Dónde está? Quiero verlo”. Trago un poco de saliva para tratar de explicarle que no lo va a ver más, porque se ha ido para siempre y no se encuentra con nosotros. Está en el cielo. El niño me mira incrédulo El funeral del tío Arturo. El funeral del tío Arturo SAGRADOS_ con cara de pregunta. Miro hacia arriba y veo una estrella muy brillante, la única quizás que se puede apreciar en un firmamento contaminado por el smog y la luminosidad de la ciudad. Apunto a la estrella con el dedo índice, mientras Tobi sigue mis movimientos. movimientos. “Ahí”, le digo. “El tío Arturo nos está mirando y va a estar para siempre viviendo en esa estrella”. En serio, papi?, me pregunta Tobi. “Así es.
El está allá viviendo feliz, mirándonos desde arriba”. Tobi me abraza y se queda tranquilo, parece que el hecho de creer que el tío Arturo nos está cuidando desde el firmamento lo convence y deja conforme. Le doy un beso en la frente, le tomo la mano y seguimos nuestro rumbo. Se nos hace tarde para comprar pan y mi esposa nos espera en la casa.
Mientras caminamos se nos cruza un pajarito negro, y entonces recuerdo nuevamente la imagen de los mirlos en el cementerio y cómo pude ver en medio del paisaje lo que ellos me transmitieron transmitieron sobre el eterno retorno, la sabiduría, la tradición y la dualidad. Sin ir más lejos, creo que Arturo ahora vive en el espíritu espíritu de esos mirlos. Estoy seguro de que está sentado en la estrella brillante que le mostré a mi hijo, observándonos con detención, cuidándonos, guiando nuestras almas para que estemos bien, protegidos y con buena fortuna. Guías espirituales en las profundidades Los pájaros negros suelen asociarse con aquellos aspectos internos que preferimos mantener ocultos o reprimidos. Actúan como guías en las profundidades del subconsciente, acompañándonos en el proceso de enfrentar e integrar miedos, anhelos y deseos que permanecen en la sombra. Al atrevemos a mirarlos de frente, emerge la posibilidad de volver a la luz con mayor fortaleza, sabiduría y coherencia con quienes somos. Estas aves también encarnan la dualidad presente en toda existencia: la tensión entre la luz y la oscuridad, la vida y la muerte, la creación y la destrucción. destrucción. Según diversas culturas ancestrales, su simbolismo nos recuerda recuerda que el verdadero crecimiento espiritual surge de aceptar la totalidad de nuestro ser, incluidas aquellas zonas que preferimos no nombrar. Lejos de ser un presagio de mala suerte, la espiritualidad asociada a los pájaros negros se vincula con la transformación. Su presencia actúa como catalizador del cambio y nos invita a detenernos detenernos para revisar los caminos recorridos.
Esta reflexión cobra especial sentido hoy, cuando nos enfrentamos al cambio de folio y al comienzo del 2026: un momento propicio para reconocer los aprendizajes y abrirnos abrirnos a nuevas posibilidades de transformación personal y colectiva. (https. //onikasabrina. com/personal-stories/bird-meanings-in-spirituality/) Toriiás Vio AWone 00 0U1O OJO O. cuL, o. 1. Hl ritr rco (:Ll. estroor.. *. JJPL. :. . OrlO L 1 Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (Achipia), del Ministerio de Agricultura de Chile. 1.