Autor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl
Escasez de maestros calificados afecta la construcción y sube el valor de los servicios domésticos
Escasez de maestros calificados afecta la construcción y sube el valor de los servicios domésticos e TMA MEMBR JBREATHA D esde hace más de 20 años se ha comenzado a evidenciar una disminutá alineada adecuadamente con las necesidades reales del mercado. A esto se suma la falta de incentivos claros para la capacitación y el desarrollo continuo de trabajadores certificados, situación que limita sus posibilidades de ascenso laboral y mejora salarial.
CONSTRUCCIÓN Melcon Martabid, dueño de la Constructora Ararat, orientada principalmente a la construcción de viviendas sociales, explicó que este problema se arrastra desde hace más de dos décadas, situación que hoy se evidencia en la edad de quienes aún desarrollan oficios calificados de manera responsable y con altos estándares de calidad. "Los buenos maestros carpinteros, pintores, gásfiter y ción paulatina, pero constante, de la mano de obra calificada, es decir, de aquellos oficios que requieren habilidades especializadas, formación técnica o experiencia práctica, como carpinteros, gásfiter, electricistas, instaladores de puertas y ventanas, montadores de andamios, pintores, baldoseros, entre muchos otros.
Esta situación ha impactado fuertemente al rubro de la construcción, el cual debe lidiar con trabajos realizados con menor rigurosidad, falta de compromiso y responsabilidad con los plazos y las obras, terminaciones incompletas, entre otros aspectos que, en algunos casos, terminan retramo ayudantes de algún maestro experimentado, luego pasaron a secretarios y, con el tiempo, se convirtieron en expertos listos para ofrecer sus servicios al más alto nivel. Más que maestros, muchos eran verdaderos artesanos. Hoy, con suerte saben, trabajar las planchas de melamina.
Esta es una realidad que enfrentan cada vez con mayor frecuencia quienes requieren servicios domésticos para reparar desperfectos en electrodomésticos, instalaciones sanitarias o de gas, construcción de muebles, instalación de rejas o protecciones, mejoramiento o reparación de redes eléctricas, entre muchas otras labores domiciliarias.
En estos casos, la problemática está dada por la dificultad para encontrar maestros serios y con conocimientos reales del trabajo que ofrecen, los elevados precios (fijados de forma arbitraria por el "experto") y la abundancia de "chasquillas", especialmente promocionados a través de las redes sociales.
Distintos estudios realizados para abordar esta problemática, que no es exclusiva de la provincia, sino también del país e incluso del contexto internacional, apuntan a que los trabajadores de la construcción reconocidos por desempeñar oficios calificados han envejecido o migrado hacia otros sectores económicos, o bien se han independizado desarrollando actividades informales. Esto ocurre debido a la falta de atractivos económicos y de oportunidades de capacitación dentro del sector. A ello se suma la incorporación de nuevas tecnologías, como la automatización e industrialización, que en un comienzo parecían disminuir el campo laboral de algunos oficios. Sin embargo, en muchos casos se ha vuelto a valorar el trabajo del maestro calificado debido a la naturaleza específica de ciertas labores. Por ejemplo, en la construcción de viviendas, donde procesos automatizados como la pintura industrializada no siempre resultan efectivos para proyectos habitacionales numerosos u obras que requieren terminaciones más detalladas.
También existe una problemática relacionada con la capacitación, la cual, mayormente financiada por el sector público, se concentra en áreas técnicas y de seguridad, pero no siempre resulta accesible ni essando los proyectos, afectando la calidad y seguridad de las construcciones, encareciendo los costos y comprometiendo la confianza de los clientes.
El déficit de personas que desarrollen estos oficios con dedicación y honradez ha favorecido además la aparición del denominado "maestro chasquilla", quien asegura tener experiencia en múltiples áreas, pero que al momento de ejecutar los trabajos deja en evidencia su escasa o nula preparación, la falta de seriedad para respetar los tiempos acordados, los altos precios que cobra por servicios que muchas veces no solucionan el problema real e incluso lo terminan agravando y hasta mal trato con el cliente. Atrás quedaron esos años donde los maestros, especialmente los carpinteros y hojalateros, venían formados por verdaderas escuelas del oficio, donde muchos empezaron coAutor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl. PROVINCIA.
Carpinteros, gásfiter, albañiles, montadores de andamios, instaladores de puertas y ventanas, entre otros, que sean responsables, rigurosos y con amplio conocimiento en su oficio, son difíciles de encontrar y en su mayoría superan los 45 años. Empresarios y clientes señalan que en el mercado abundan "chasquilla", lo que afecta la calidad de obras públicas, privadas y caseras. LA ESCASEZ MANO DE OBRA CALIFICADA SE ARRASTRA DESDE HACE 20 AÑOS, SIENDO CONSTANTE EN EL TIEMPO Y SIN SOLUCIONES A FUTURO. ENTRE LOS OFICIOS MÁS DEMANDADOS ESTÁN LOS CARPINTEROS. LOS COSTOS DE SERVICIOS DOMÉSTICOS SON MUY ELEVADOS. Escasez de maestros calificados afecta la construcción y sube el valor de los servicios domésticos SOLAX tor público como privado respecto a esta problemática.
TRABAJOS DOMÉSTICOS Si en la construcción a gran escala esta situación representa un problema, para la comunidad que en algún momento requiere este tipo de servicios el escenario es aún más complejo, ya que afecta directamente el presupuesto familiar y también la instalación, mantención, reparación o ampliación de servicios básicos, construcciones, mueblería y distintas maestranzas domiciliarias.
Marta Carrasco recordó que hace algunos meses necesitó contratar un gásfiter debido a problemas con la llave de la tina de su baño. "Ese fue el inicio de mi periplo buscando primero un dato de gásfiter, porque los que realmente hacen bien los trabajos se recomiendan más por gar por un servicio que, además, no resulta barato.
Ester Galindo contrató a un maestro para instalar una reja y un portón eléctrico en su vivienda. "Salió casi como comprar un auto, carísimo, y aún así quedó con problemas desde el momento en que lo entregaron, porque el portón quedaba a la mitad del riel debido a un desnivel. Lograr que vinieran a dejarlo funcionando fue un drama, porque además se molestan por el mal trabajo que realizan. También piden dinero por adelantado, desaparecen por semanas y es porque andan trabajando en otra obra mientras a uno lo dejan esperando.
La verdad es que esos maestros de antes ya no existen, porque ahora, si pueden, cobran de más, hacen todo a medias y son irresponsables", comentó molesta la vecina de Rahue Bajo. 03 el boca a boca.
Cuando logré encontrar uno, primero no tenía horarios disponibles en su agenda y, cuando finalmente vino, me dijo que necesitaba una llave nueva, que debía comprar yo, y que el valor de la instalación era de 50 mil pesos. Los pagué, pero vino dos semanas después a hacer el trabajo, se llevó la llave vieja y, la verdad, la gotera siguió igual. Después ya no supe más de él. En redes sociales abundan, pero da miedo contratarlos porque son como los 'maestros chasquilla' de los chistes", explicó.
De hecho, incluso cuando se solicita un servicio técnico asociado a la garantía de electrodomésticos, muchas veces llegan personas que se definen como técnicos "genéricos", quienes ante dudas específicas terminan buscando soluciones en YouTube o Google, aunque el cliente igualmente debe pala capacitación, pero si no existe voluntad de aprender es dificil pasar de ser un 'maestro chasquilla' a un trabajador calificado.
Si no se hace algo, en diez años estaremos en un escenario mucho más complicado, con oficios que seguirán siendo necesarios y claves para la construcción, pero sin trabajadores que sepan realizarlos de forma correcta y responsable", argumentó el empresario osornino.
Se trata de una realidad que durante la pandemia se hizo aún más evidente y que ha sido advertida tanto por la Cámara Chilena de la Construcción, como por diversas universidades que han desarrollado estudios sobre la escasa disponibilidad de mano de obra calificada a nivel nacional.
A ello se suman las constantes alertas emitidas por empresas que trabajan tanto para el sec(viene de la página anterior) tantos otros oficios se han ido envejeciendo y las nuevas generaciones no le han dado continuidad familiar, por lo que están siendo la última generación de familias que durante décadas estuvieron asociadas a trabajos de excelencia. Eso se nota en la construcción, porque son los más buscados, ya que uno sabe que su trabajo será bueno, que son responsables y honrados. Actualmente abundan quienes quieren hacer el trabajo rápido, que les paguen e irse, pero no hacen bien las cosas porque no les interesa. No todos, por supuesto, pero es una realidad que no se puede desconocer", señaló Melcon Martabid.
Agregó que "uno de los problemas es que actualmente muy pocos quieren realizar cierto tipo de oficios, porque todos quieren llegar a la universidad pensando que es la única forma de ganar más dinero, pero no es así. Un buen maestro de estos oficios gana mucho dinero si hace bien su trabajo y eso ni siquiera se explica en la educación formal. Los oficios calificados están en retirada, pero eso no significa que no sean necesarios y, de seguir así, en algún momento serán un lujo. La manera de trabajar de muchos 'chasquillas' es terrible, pero qué se puede hacer si necesitas contratar personal. Nosotros capacitamos a todos, pero pocos aprovechan la oportunidad. Además, el Sence es clave porque, si le aplican recortes, tendremos un país lleno de 'chasquillas", expresó el empresario de la construcción.
Daniel Hurtado, uno de los dueños y jefe técnico de la Constructora Hurtado, empresa dedicada principalmente a la construcción de infraestruc tura pública, apuntó al envejecimiento de quienes desarrollan oficios calificados, la mayoría de los cuales supera actualmente los 45 años. "Es una realidad que se hace más evidente cuando en el rubro de las obras públicas, como las que nosotros postulamos, existen muchas obras en licitación y ejecución, porque es ahí cuando los trabajadores buenos y responsables ya están contratados. En nuestro caso, la mayoría de quienes trabajan como instaladores de baldosas, pavimentadores, albañiles, entre otros oficios, llevan con nosotros 20 o 30 años, pero ya están mayores y reemplazarlos cuesta mucho. El objetivo se cumple y el trabajo se hace, pero lo que ha cambiado es la calidad del mismo y eso, en construcción, es clave", comentó Hurtado. El empresario agregó que "la principal diferencia está en la dedicación al oficio, en las ganas de aprender, porque la experiencia es la que va entregando calidad en este tipo de trabajos. También influye la responsabilidad con los tiempos, la forma de hacer las cosas y la rigurosidad, porque para que un trabajo quede bien hay que ser riguroso. Entregamos Autor: Verónica Salgado veronica.salgado@australosorno.cl.