COLUMNAS DE OPINIÓN: Cuenta Pública y empleo femenino: más allá de la Sala Cuna Universal
COLUMNAS DE OPINIÓN: Cuenta Pública y empleo femenino: más allá de la Sala Cuna Universal Cuenta Pública y empleo femenino: más allá de la Sala Cuna Universal Sandra Bravo investigadora del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello Desde ahí, el proyecto proyecto puede ser leído como una señal relevante para la Cuenta Pública: eliminar eliminar el umbral de 20 trabajadoras, incorporar a padres trabajadores, incluir a independientes que coticen y reemplazar reemplazar el costo directo al empleador por un fondo fondo solidario permitiría mover la discusión desde desde un beneficio laboral restringido hacia una política de cuidados con mayor alcance social. El desafio para el Gobierno Gobierno será no presentar la sala cuna universal solo como una promesa de cobertura, sino como parte de una estrategia más amplia para fortalecer fortalecer el empleo formal femenino. Muchas mujeres mujeres permanecen en la informalidad precisamente precisamente porque necesitan compatibilizar ingresos y cuidado.
Por eso, vincular vincular el acceso al beneficio beneficio con cotizaciones vigentes o contratos formales formales podría convertirse en un incentivo concreto concreto para avanzar hacia empleos más estables, protegidos y compatibles compatibles con la vida familiar. La próxima Cuenta Pública ofrece al Gobierno Gobierno una oportunidad oportunidad política relevante: transformar la discusión sobre sala cuna universal universal en algo más que un anuncio sectorial.
Si el Ejecutivo logra presentar presentar esta medida como parte de una agenda más amplia de empleo femenino, femenino, corresponsabilidad y formalización laboral, podría instalar uno de los temas estructurales que Chile arrastra hace décadas: cómo organizar socialmente los cuidados sin que estos sigan recayendo recayendo casi exclusivamente exclusivamente sobre las mujeres. El debate no es menor. menor.
Chile mantiene una participación laboral laboral femenina cercana al 53%, muy por debajo del promedio de los países países OCDE que alcanza alrededor de un 73%. En este contexto, la sala cuna sigue siendo una de las barreras más visibles para muchas mujeres que buscan incorporarse al mercado laboral, permanecer en empleos formales o mejorar sus condiciones de trabajo.
Sin embargo, el desafio desafio no pasa únicamente por ampliar la cobertura, cobertura, sino por diseñar un sistema que reduzca efectivamente los costos costos asociados a la contratación contratación de mujeres y que contribuya a una distribución más equilibrada equilibrada de las responsabilidades responsabilidades de cuidado al interior de los hogares..