Estudiante de El Boro logra 1.000 en Matemática en la PAES y proyecta estudiar Medicina con foco en investigación
Estudiante de El Boro logra 1.000 en Matemática en la PAES y proyecta estudiar Medicina con foco en investigación En un contexto nacional donde el acceso a la educación superior se consolida como un indicador relevante de movilidad social, Alto Hospicio sumó un hito académico con nombre propio.
Jeshua Astorga Curay, estudiante del Liceo Los Cóndores y residente de la población El Boro, obtuvo 1.000 puntos en la prueba de Matemática de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), correspondiente al proceso de Admisión 2026, ubicándose entre los 15 estudiantes de la Región de Tarapacá que lograron el máximo puntaje en esta evaluación.
La marca alcanzada por el alumno no solo representa un rendimiento excepcional en términos de medición estandarizada, sino que también instala una discusión local sobre expectativas formativas, acompañamiento familiar y aspiraciones profesionales en territorios que suelen ser retratados desde la vulnerabilidad y las brechas.
En el caso de Astorga, el resultado se traduce en una ruta clara: continuar estudios universitarios en Medicina, con una proyección declarada hacia el ámbito de la investigación, idealmente en la Universidad de Concepción. "Estoy muy feliz por todo lo que está pasando, es un resultado compartido con mi familia", expresó el estudiante al referirse al proceso que lo condujo al puntaje máximo.
En su testimonio, el joven asignó un valor central al sostén cotidiano de su entorno cercano, subrayando que el logro no se explica únicamente por el desempeño individual, sino por condiciones de apoyo que permiten sostener hábitos de estudio, estabilidad emocional y objetivos de largo plazo. "Siempre estuvo a mi lado, cencial fue un apoyo gravitante que se preocupó por mi educación y atendió mis necesidades para que avanzara en el cumplimiento de mis metas Medio LTO HOSPICIO y proyección profesional", añadió, de liderazgo académico.
Su relaponiendo énfasis en la dimensión to aportó una perspectiva íntima comunitaria del rendimiento. sobre el proceso: la disciplina coDesde una lectura académica, el tidiana, la motivación personal y el acompañamiento como base de una meta que hoy se convierte en posibilidad real.
Respecto del futuro inmediato, Curay reconoció que el interés de su caso ilumina un aspecto frecuentemente citado por especialistas en educación: la combinación entre capital familiar, expectativas altas y persistencia personal como fachijo por postular fuera de la región tores que inciden en trayectorias de excelencia. A ello se suma el rol institucional del establecimiento educacional, que entregó respaldo y reconocimiento al estudiante, validando el resultado como un componente del esfuerzo pedagógico sostenido y como una señal hacia la comunidad escolar. Astorga, además, utilizó su visibilidad para ampliar el sentido del logro. Su mensaje apuntó a un elemento identitario de Alto Hospicio: la posibilidad de construir proyectos vitales sin que la geografía o las etiquetas de vulnerabilidad definan el destino. Planteó que vivir en una comuna alejada de los principales centros de interés del país no impide crecer ni cumplir metas si existe dedicación, perseverancia, sacrificio y acompañamiento.
En esa línea, llamó a sus pares a no abandonar sus aspiraciones y a sostener un compromiso ético con su entorno, instalando la idea de que la excelencia académica puede convivir con una vocación de servicio. La dimensión familiar se expresó también en la voz de su madre, Jenniffer Curay, quien se manifestó orgullosa y emocionada por el resultado.
Al recordar la trayectoria escolar de su hijo, describió un recorrido marcado por constancia y alto rendimiento desde la educación básica hasta la enseñanza media, con reiteradas posiciones implica desafíos concretos, especialmente en términos de costos y como cifras aisladas, su historia adaptación. Aun así, sostuvo que realizará los esfuerzos necesarios permite reponer el proceso detrás de la estadística y revalorizar el mépara que pueda viajar y estudiar rito como construcción social.
En El Medicina en Concepción o en otra Boro, el 1.000 en Matemática no casa de estudios del país, abriendo queda como número; se convierte una discusión habitual para muen una proyección académica, una chas familias del norte: la tensión apuesta familiar y un mensaje públientre la oferta formativa local y co sobre futuro. las aspiraciones profesionales que, en ocasiones, demandan migración interna. La madre, además, extendió un consejo a apoderados y padres, enfatizando la relevancia de confiar en los hijos, respaldar sus iniciativas y mantener una comunicación constante. Su llamado se centró en una idea práctica: la orientación familiar no se limita a exigir resultados, sino que requiere escuchar, sostener y acompañar decisiones que se construyen durante años. El caso de Jeshua Astorga Curay instala, finalmente, un precedente simbólico para Alto Hospicio: la excelencia no es una excepción inexplicable, sino un resultado posible cuando convergen esfuerzo personal, apoyo afectivo e institucionalidad educativa. En tiempos en que los puntajes suelen leerse.
Jeshua Astorga Curay, alumno del Liceo Los Cóndores de Alto Hospicio, integró el grupo de 15 jóvenes de Tarapacá que alcanzó puntaje máximo en la Admisión 2026, destacando el rol de su familia y un mensaje de perseverancia para la comuna. Jeshua durante la graduación de cuarto medio, junto a su hermano Christian Jeshua durante la graduación de cuarto medio, junto a su hermano Christian