Autor: KATE KING The Wall Street Journal
Los adolescentes ayudaron a revivir los centro comerciales. Ahora se les prohíbe el ingreso
Los adolescentes ayudaron a revivir los centro comerciales.
Ahora se les prohíbe el ingreso CONTENIDO LICENCIADO POR THE WALL STREET JOURNAL En febrero, Darcel Clark estaba en el centro comercial de Bay Plaza en el Bronx, Nueva York, esperando su pedido de Bed-Stuy Fish Fry cuando un grupo alborotado de adolescentes entró de repente al local. “Estaban grabando videos de ellos mismos. Los vi correr de un lugar a otro”, contó Clark. “Fue realmente perturbador”. Algunas tiendas y restaurantes cerraron sus puertas. Al final del día, la policía había detenido a 18 adolescentes.
Los dueños de los centros comerciales están reaccionando a una ola de disturbios recientes en sus instalaciones tomando una medida extrema: están prohibiendo el ingreso a todas las personas menores de 18 años que no estén acompañadas de un adulto. Algunos revisan las identidades a la entrada, mientras que otros realizan controles aleatorios al interior del mall. En el centro comercial del Bronx, el dueño prohibió temporalmente a aquellos menores de edad que no estuvieran con alguien de 21 años o más.
Estas políticas de acompañamiento a veces llamadas políticas de acompañante de menores o guía parental empezaron hace décadas y han ido aumentando junto con el incremento de los disturbios en estos centros a través de los años. En algunos casos, estas irrupciones se han transformado en peleas físicas, robos y tiroteos. Los propietarios consideran que prohibir la entrada a menores no acompañados es la forma más directa de abordar el problema. Las políticas de acompañamiento también se utilizan para responder a la violencia de pandillas, las peleas en los patios de comidas y los robos en tiendas. Los dueños aseguran que las prohibiciones han reducido la violencia y las reuniones alborotadas para alivio de la mayoría de clientes sin que eso haya tenido un impacto perceptible en las ventas. Sin embargo, algunos adolescentes se sienten traicionados por estas medidas.
Zane Miller, residente en Houston, quien frecuentaba el Willowbrook Mall en Houston cuando era adolescente y ahora ejerce como presidente de la organización sin fines de lucro National Youth Rights Association, sostuvo que era injusto castigar a todos los adolescentes por el mal comportamiento de unos pocos. “Crea este círculo vicioso en que los adolescentes están más aislados unos de otros porque no pueden salir y existir en público sin estas restricciones que les han impuesto”, expresó. Los propietarios de centros comerciales están en una difícil situación. Necesitan a los visitantes jóvenes para que revivan los malls en dificultades, pero también necesitan mantener seguros a los clientes en general. Una prohibición sobre los adolescentes es a menudo un último recurso de los propietarios, quienes tienen cuidado con no ahuyentar a los compradores más jóvenes.
La Generación Z está mostrando una bienvenida afinidad con los centros comerciales después de la tibia fidelidad de los millennials, y los propietarios de estos centros están destinando más tiempo y dinero a atraer a esta generación.
Jack Hsieh, jefe ejecutivo de Macerich, compañía propietaria de centros comerciales, hace poco formó un comité para estudiar el hábito de consumo de la Gen Z e idear formas para atraer más jóvenes de esta generación a sus centros. Sin embargo, su compañía ha establecido restricciones para aquellos visitantes más jóvenes en algunas de sus instalaciones.
Cuando era estudiante de secundaria, Jasmine Hedrick tuvo prohibición de visitar el Connecticut Post Mall en Milford después de que el dueño del centro empezó a exigir que cualquier persona menor de 18 años estuviera acompañada de un adulto. Disfrutaba pasar el rato en el lugar con su prima así es que detestaba la restricción. Aun así, junto con otras adolescentes intentaban ir al centro comercial y esperaban que no las expulsaran. Hedrick, ahora una estudiante universitaria de 19 años, recuerda la frustración que sintió cuando una vez a ella y a su prima les pidieron que salieran del mall, poco antes de cumplir los 18 años. “Simplemente no creía que fuera justo para todos los demás que estaban aquí solo para comprar”, dijo Hedrick.
“A los 17 años tenía una licencia, podía venir aquí sola, pero no podía entrar”. Leslie Swanson, directora de operaciones de Tanger, compañía propietaria de centros comerciales outlet, señaló que los organizadores de las recientes ocupaciones de malls son por lo general adolescentes locales que tratan de conseguir influencia en las redes sociales. “Los adolescentes cuentan con altos ingresos disponibles, así es que los queremos en nuestros centros comerciales”, sostuvo Swanson. “Solo que queremos que compren y no que causen disturbios”. Muchos centros comerciales solo exigen acompañantes en las tardes y noches de los fines de semana o durante las extensas vacaciones escolares.
Algunas instalaciones asignan guardias de seguPA ridad para que les pidan a los visitantes jóvenes que muestren su identificación en la entrada, mientras que otras cuentan con personal capacitado especialmente para que expulse en forma selectiva a los problemáticos. GGP, uno de los mayores propietarios de centros comerciales en EE.UU., considera que las políticas de acompañamiento son lamentables pero preferibles a los disturbios provocados por los ocupantes adolescentes, señaló una vocera.
A fines de abril, decenas de adolescentes invadieron el Willowbrook Mall de la compañía en Houston, y la policía detuvo a dos niñas que habían estado peleando mientras que un grupo de espectadores gritaba y grababa la escena con sus teléfonos. Los organizadores empezaron a distribuir folletos en las redes sociales, en los que instaban a los adolescentes a irrumpir en el centro comercial de nuevo el fin de semana siguiente.
En respuesta, GGP informó que exigiría que cualquier persona menor de 18 años estuviera acompañada de alguien de 21 años o más mienJSWARAPNAGILLIMESORAMME tras visitara el centro después de las 2 p.m. durante los dos primeros sábados de mayo. Stacey Jackson, quien visitó el centro comercial con su hijo universitario un sábado, vio a adolescentes circulando por el mall con sus padres. “Estaba muy tranquilo”, aseguró. Miller, de National Youth Rights Association, manifestó que no todos los adolescentes son tan afortunados. “Los padres están ocupados, no quieren llevar a un grupo de adolescentes al centro comercial”, agregó.
“Y los adolescentes no quieren tener que pedirles a sus padres que los acompañen, a ellos y sus amigos, al centro comercial”. Clark, quien estaba a la espera de su pedido de comida en el centro comercial en Bay Plaza cuando ocurrió la irrupción de los adolescentes, se desempeña como fiscal de distrito del Bronx. Ella y otros funcionarios del Bronx enviaron una carta el mes pasado a varias plataformas de redes sociales en la que les pedían monitorear y eliminar las publicaciones que promovieran esas ocupaciones.
En Milford, Connecticut, Anthony Martiro, gerente de Innogoodshop, tienda que vende chucherías y refrigerios asiáticos de moda, aseguró que la medida de los acompañantes ha reducido “los daños, el pánico y los robos” que antes causaban los grupos de adolescentes que deambulaban por el centro comercial. “Aún estamos inundados de adolescentes diariamente”, indicó Martiro. “Los robos han disminuido porque están con sus padres”. Mientras tanto, Hedrick está visitando nuevamente su centro comercial y dijo que ahora ve las prohibiciones en forma diferente. “Sabía que yo no era la que causaba estos problemas, así es que no creía que fuera justo”, manifestó. “Ahora que soy mayor lo entiendo.
Tienen menos problemas ahora, y la gente puede comprar sin caos”. Artículo traducido del inglés por “El Mercurio”. CRISIS Y SEGURIDAD Algunos propietarios de centros comerciales revisan las identidades de los visitantes a la entrada de los recintos, mientras que otros realizan controles aleatorios al interior del mall. Autor: KATE KING The Wall Street Journal. Los dueños de centros comerciales están restringiendo la entrada a cualquier persona menor de 18 años que no venga acompañada de un adulto, luego de una serie de disturbios provocados por adolescentes en sus recintos.
Aunque los malls necesitan compradores jóvenes para revitalizar las ventas en crisis: CRISIS Y SEGURIDAD Algunos propietarios de centros comerciales revisan las identidades de los visitantes a la entrada de los recintos, mientras que otros realizan controles aleatorios al interior del mall. Los dueños de los centros comerciales necesitan compradores jóvenes para revitalizar los centros comerciales en crisis, pero también deben garantizar la seguridad de los compradores. Muchos centros comerciales solo exigen acompañantes en las tardes y noches de los fines de semana o durante las extensas vacaciones escolares.