Autor: Constanza Moncada M.
Herbarios de escritoras: cuando la naturaleza se transforma en literatura y resistencia
Herbarios de escritoras: cuando la naturaleza se transforma en literatura y resistencia LT CULTO "Dos horas de riego y barrido de hojas secas me dejan en condiciones de escribir durante tres más", escribió Gabriela Mistral en uno de sus ensayos. Para la Nobel chilena, la jardinería no era un pasatiempo, sino el combustible de su prosa.
Esa misma pulsión es la que articula Naturaleza, la colección de la editorial Libros del Cardo que propone leer los herbarios de figuras como Inés Echeverría (Iris), Emily Dickinson y Rosa Luxemburgo no como meros catálogos botánicos, sino como actos de disidencia intelectual.
Las hojas, los tallos, la tierra y las flores se transformaron en sus aclamados versos. "Principalmente, reúne a mujeres que hacen herbarios y que han estado en distintas situaciones complejas, ya sea en la cárcel o en el encierro, y han creado un microcosmos alrededor de las plantas", explica su fundadora Gladys González.
Como novedades, se suma Herbario Dickinson (1839-1846), texto que contiene una selección bilingüe de poemas sobre el jardín y la totalidad del herbario que la autora creó desde los 14 años con las 424 especies vegetales que recolectó, prensó, clasificó, según el sistema de clasificación de Linneo, y preservó en su cuaderno, cuya materialidad se reproduce en la portada del libro. "Esta selección recrea el jardín mismo. Casi todos tienen vinculaciones con abejas, el libro está vivo, se va polinizando de un texto a otro", profundiza la editora.
Además, se integra Herbario Luxemburgo (1913-1918), de Rosa Luxemburgo, que se compone de más de 100 especies e incluye la escritura durante su periodo de prisión. "El interés tiene que ver con posicionar los jardines como espacios políticos, espacios de resistencia, de memoria, de comunidad y de seguridad. Usualmente los herbarios los hacían mujeres que vivían dentro de los márgenes o de forma excéntrica. Esta unión de mujeres que desarrollan un trabajo de recolección, de observación y de comunidad, es bien interesante para desarrollar estudios culturales", agrega.
Esta idea se enmarca en lo que llama literatura obrera, que explora obras ligadas a la naturaleza, la desaparición y las masacres Proily Dackinson HERBARIO DICKINSON 1839-1648 latinoamericana. "Otra arista que es de poder difundir literatura de mujeres que fueron defensoras de la naturaleza, que fueron sufragistas, que abogaron también por insertar nuevos conceptos como sostenibilidad, que ahora están tan en boga", explica González. Para la escritora es crucial poder aterrizar estos conceptos a la literatura chilena, en esa línea, "la idea es posicionar a Gabriela Mistral como la escritora más importante de la naturaleza de Latinoamérica", postula. Para ello, la colección integra Textos sobre naturaleza. Diarios y Cuadernos sobre jardín y Herbario Mistraliano. Ambos se componen de textos poéticos, cartas y prosa de Gabriela Mistral. Inés Echeverría Bello es otra autora destacada en la colección. Tierra virgen.
Cuaderno de naturaleza de Iris, es una travesía por el sur de Chile, en donde la exploración del viaje, la flora, la fauna, los pueblos originarios y la conexion con la espiritualidad son la trama fundamental. Libros En el caso de Tierra virgen, "si bien existe una 'mirada imperial', es un texto que refleja los paradigmas del siglo XIX sobre civilización, dominio y progreso en el momento en que fue publicado.
Es una obra cultural relevante para los estudios de ecocrítica, un archivo histórico, que nos permite leer, cuestionar y entender sobre la visión de la naturaleza, el territorio, el extractivismo y la construcción de los 'otros', que justificaron el despojo territorial y la marginalización de las comunidades locales en dicho momento de la historia". Para la editorial, estos libros no son piezas de museo, sino organismos que generan "rizomas" con el presente. González reflexiona: "Estos textos dialogan desde la sensibilidad hacia la naturaleza y también desde una disidencia intelectual. Los jardines son espacios de protección, espacios donde usualmente las mujeres se reúnen con sus conocimientos y que van generando rizomas.
A mí me es interesante ver cómo estos libros, que son del siglo XIX, todavía nos tocan, nos emocionan y van generando otros proyectos que tienen que ver con la modernidad". Para explicar su punto, usa la metáfora del quelite, planta autóctona de América Latina que hoy emerge entre las grietas del cemento. "La idea de estos herbarios es crear ese imaginario. A pesar de que son mujeres que no tuvieron reconocimiento en vida, igualmente irrumpen en la escenografía pública, literaria y política", destaca. De la reflexión, pasan a la acción.
La misma editorial impulsa un taller literario llamado Literaturas Obrera, donde después de leer y escribir, arman jardines basados en los herbarios. "Por ejemplo, en espacios que están contaminados como Puchuncaví, la idea es terminar con la plantación de girasoles, que absorben metales pesados y agentes contaminantes. Se vincula con las instalaciones artísticas, pero en este caso, instalaciones vegetales", expone. El futuro de la colección promete seguir expandiendo estos límites. Libros del Cardo ya prepara textos de Hildegard von Bingen, la mística alemana que, siglos después de su muerte, terminó inspirando Lux, el más reciente proyecto de la estrella global Rosalía.
HERBARIO DICKINSON Emily Dickinson Libros del Cardo 84 páginas Autor: Constanza Moncada M.. A través de la colección Naturaleza, la editorial Libros del Cardo conecta la botánica con la disidencia intelectual y la literatura que llaman "obrera". El rescate de estos herbarios pone en relevancia la vegetación como fuente de inspiración para grandes como Emily Dickinson y Rosa Luxemburgo. HERBARIO DICKINSON Emily Dickinson Libros del Cardo 84 páginas