Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES
El ciclo político entusiasma a empresarios, pero la llegada de marzo golpea el ánimo de los consumidores
El ciclo político entusiasma a empresarios, pero la llegada de marzo golpea el ánimo de los consumidores Confianza empresarial alcanza su mayor nivel en cuatro años y se consolida optimismo tos mayor a la registrada en febrero de 2025 y estuvo 0,22 puntos por sobre la del mes anterior. En ese sentido, los sectores de comercio, industria y minería tuvieron mejores perspectivas en febrero, mientras que el rubro de construcción disminuyó la confianza. “La recuperación continúa siendo heterogénea. Minería y comercio sostienen el indicador en zona positiva, pero la construcción en terreno pesimista. Eso, junto a la debilidad de la demanda advierten que el ciclo aún es frágil”, comenta Catherine Ruz, integrante del Círculo de Economía y Finanzas de Icare.
En la misma línea, Pincheira consigna que el resultado de febrero confirma “un cambio significativo en el clima empresarial medido por el IMCE, caracterizado por niveles de confianza más elevados y expectativas económicas aún optimistas en perspectiva histórica”. Para Renzo Corona, director de Icare, los resultados del IMCE “reflejan un punto de inflexión frágil, pero relevante para la agenda económica.
Mejora el clima de expectativas y se consolida una mirada más constructiva sobre el entorno macro, abriendo espacio para acelerar decisiones de inversión que habían estado postergadas”. Sin embargo, advierte que “la heterogeneidad sectorial y la debilidad en empleo y demanda advierten que la recuperación aún carece de bases amplias”. La confianza empresarial está en su mejor nivel en cuatro años, luego de José Antonio Kast como futuro Presidente. En febrero, el Indicador Mensual de Confianza Empresarial (IMCE), que elaboran Icare y la Universidad Adolfo Ibáñez, alcanzó 52,34 puntos. Una cifra por sobre los 50 puntos refleja una visión optimista, mientras que bajo ese umbral se habla de que las perspectivas son pesimistas. El indicador llegó a su nivel más alto desde enero de 2022, cuando alcanzó 53,35 puntos.
Desde marzo de 2022 a la fecha, período que marca el transcurso de la administración de Gabriel Boric, la confianza empresarial ha estado solo tres veces en terreno optimista: en enero de 2025 y en los dos primeros meses de 2026. La cifra más baja, de 35,61 puntos, se registró en diciembre del primer año del actual Gobierno, justo después del acuerdo político para iniciar un segundo proceso constituyente. “Este constituye el primer episodio de optimismo sostenido del IMCE durante la actual administración”, destaca Pablo Pincheira, profesor asociado de la Escuela de Negocios UAI. El optimismo por la economía Para Pincheira, el mejor resultado de febrero se explica por el repunte de expectativas. Tras un fuerte incremento observado en diciembre, la mirada de corto plazo se instala en su mejor nivel desde mediados de 2018. En febrero, el índice registró una leve corrección, pero pese a esta moderación mensual, el nivel actual sigue siendo excepcionalmente elevado en perspectiva histórica.
“Este período coincide con el ciclo electoral presidencial y parlamentario, lo que sugiere que la reducción de la incertidumbre política podría haber contribuido al cambio sustantivo en las expectativas empresariales respecto del desempeño futuro de la economía”, dice el académico. La consolidación Los expertos creen que los primeros movimientos del Gobierno serán claves para definir la trayectoria futura de la confianza empresarial. “La prioridad debe ser fortalecer la certeza regulatoria, agilizar proyectos y consolidar una agenda procrecimiento que transforme confianza en actividad efectiva y sostenida”, dice Corona. “Los primeros movimientos del nuevo gobierno y ciclo político serán fundamentales para generar confianza, y la capacidad de ejecutar medidas concretas procrecimiento serán las señales () para consolidar la recuperación”, coincide Ruz.
La diferencia sectorial El mes pasado, la confianza empresarial fue más de seis pun70 60 50 40 30 20 10 0 50 40 30 20 10 0 Gastos de marzo imprimen cautela a repunte en la mirada ciudadana sobre la economía nente más débil (38,1 puntos) de los cinco subíndices que componen el Ipec, y muy lejos de los niveles sobre 60 puntos que se registraban en 2019. Más en detalle, se observa que solo el 11,3% considera buen momento para comprar artículos del hogar, un 6,5% que es un momento positivo para comprar una vivienda y el 9,2% para adquirir un automóvil.
El informe lo atribuye a una “cautela generalizada frente a compras de mayor envergadura”. En todos los casos, las cifras se mantienen con variaciones acotadas a la baja, con excepción de un ligero repunte en la compra de automóviles. Por otro lado, la proporción de encuestados que considera que los precios “subieron mucho” en relación al mes anterior también repuntó, desde un 23,5% hasta un 26,8% en un mes. JOAQUÍN AGUILERA R. La acelerada recuperación del optimismo de los consumidores sobre el desarrollo de la economía se pausó, justo en la antesala de la llegada de los gastos de marzo.
De acuerdo al Índice de Percepción de la Economía (Ipec) que mide mes a mes la consultora NielsenIQ, la racha positiva observada desde octubre del año pasado se detuvo, tras constatarse un ligero retroceso que ubicó la medición en 45,1 puntos durante febrero (ver gráfico). El Ipec pondera la percepción de los consumidores sobre distintos factores que caracterizan el momento presente y la evolución de la economía, en una escala del 1 al 100. A mayor puntaje, mayor optimismo. En todo caso, el índice sigue estando muy por encima de los 36,3 puntos que registraba en el mismo mes del año pasado. De hecho, se mantiene en su nivel más alto desde febrero de 2019, cuando registraba 46,3 unidades. En este sentido, los autores de la medición concluyen de estos resultados que “la tendencia de recuperación iniciada a mediados de 2024 sigue vigente.
La baja no constituye un quiebre estructural, sino una moderación dentro de un ciclo ascendente que ya lleva más de un año”. El Ipec se calcula mediante la aplicación mensual de un cuestionario estructurado a una muestra aproximada de 1.100 personas mayores de 18 años, residentes en las principales ciudades del país. Hasta febrero de 2022, los participantes del estudio fueron seleccionados aleatoriamente y las entrevistas se hicieron telefónicamente. Desde marzo de ese año, el levantamiento se realiza de forma online, a través de panel. Recuperación “con fundamentos” Más allá de la preocupación que imprime el mes de marzo sobre la confianza de los consumidores, en la consultora creen que hay fundamentos para pensar que la recuperación sigue su curso. En este sentido, será fundamental “evaluar si esta moderación se profundiza o si el ánimo logra estabilizarse una vez superado el peak de exigencias estacionales”, plantea el informe.
Si bien el “motor” de la recuperación las expectativas a 12 meses viene a la baja, un punto a favor es que se mantiene como el único indicador en terreno “optimista”. Es decir, por sobre los 50 puntos.
Asimismo, Rivas, de NielsenIQ, añade que “la situación personal (único componente que sube) sugiere que los hogares aún no perciben deterioro directo, lo que le pone piso a la recuperación”. Se refiere al subíndice que pregunta a los encuestados sobre la situación económica familiar en tiempo presente, que se ubicó en 43,1 puntos, su mayor registro desde febrero de 2019. Z E P Ó L O I G R E S es importante tenerlos en cuenta.
Añade, sin embargo, que “la moderación de febrero probablemente también responde a un factor estacional: la anticipación de marzo con sus mayores compromisos financieros (inicio escolar, vencimientos) tiende a generar cautela en el consumite de febrero. Hasta ahora, parte importante de la recuperación se apalancaba sobre un alza relevante desde 48 a 58 puntos en dos meses en las expectativas sobre la evolución de la economía en doce meses. Dicho salto se concentró justo al cierre del período de campaña, y alcanzó un m á x i m o t r a s l a elección de José Antonio Kast como futuro Presidente. En este sentido, al observar el comportamiento del Ipec en ciclos polítidor, como se ha observado en ciclos anteriores. Aun así el indicador sigue siendo muchísimo mejor que en años anteriores”. Dicha visión es coherente con el comportamiento de otras variables. En el segundo mes del año, la percepción de que la economía muestra una situación propensa para comprar bienes durables retrocedió en 0,9 puntos. Se mantiene, de hecho, como el compocos anteriores, después de saltos importantes suelen observarse correcciones. En febrero, el indicador de expectativas a un año completó tres meses a la baja.
Preocupación financiera Al analizar los subindicadores que componen el índice agregado, se observa que hay dos grandes factores que explican el ajusMatías Rivas, research consultant de NielsenIQ, sostiene que si bien son cambios marginales, Por expectativas de corto plazo: Índice de NielsenIQ frenó su recuperación en febrero: OPTIMISMO Las expectativas sobre la economía a doce meses son el único factor con un registro positivo. Autor: CATALINA MUÑOZ-KAPPES. Las obligaciones financieras agregan signos de cautela a las expectativas económicas, que esperan por las primeras medidas del nuevo gobierno.
Expectativas que miden Icare, la UAI y NielsenIQ: Por expectativas de corto plazo: Índice de NielsenIQ frenó su recuperación en febrero: OPTIMISMO Las expectativas sobre la economía a doce meses son el único factor con un registro positivo. La menor disposición al consumo afectó el índice en febrero.