Autor: Mario Vidal Jorquera
Club Deportivo Jorge V llegó a sus 100 años integrado al deporte iquiqueño
Club Deportivo Jorge V llegó a sus 100 años integrado al deporte iquiqueño 100 93 Hace unos días, en Iquique se vivió una ceremonia cargada de memoria y proyección: el Club Deportivo Jorge V conmemoró un siglo de existencia, una historia que comenzó el 15 de enero de 1926 y que, desde entonces, ha caminado de la mano con la vida deportiva de la ciudad, con un sello particular en el básquetbol.
No se trató sólo de una fecha redonda, sino de la confirmación de una pertenencia construida con entrenamientos interminables, generaciones enteras aprendiendo a competir con respeto y una identidad barrial que ha sabido resistir el paso del tiempo.
El centenario fue celebrado como se celebran las instituciones que se ganan un lugar en la biografía de una comunidad: con solemnidad, emoción y un 100 JORGPY 026 --reconocimiento explícito a quienes sostuvieron el proyecto cuando no había aplausos ni cámaras.
La actividad reunió a dirigentes, exjugadores, deportistas en ejercicio, familias y colaboradores que han sido parte de la columna vertebral del club, y permitió repasar, en un mismo espacio, lo que significa mantener vivo un escudo durante cien años en una ciudad que ha cambiado su ritmo, su tamaño y sus desafíos. En la ceremonia, el básquetbol apareció como el hilo conductor de la identidad del Jorge V.
En torno a esa disciplina, el club consolidó su nombre en el deporte iquiqueño, formando jugadores, levantando equipos competitivos y construyendo una cultura de camarín que se transmite más por ejemplo que por discurso: puntualidad, disciplina, sentido de equipo y respeto PERS 100 por el rival.
Esa herencia fue mencionada en distintos momentos del encuentro, no como nostalgia, sino como una marca que sigue vigente en cada entrenamiento y en cada partido donde el club se presenta con historia, pero también con presente. Uno de los puntos más significativos de la conmemoración fue la entrega de distinciones a dirigentes, deportistas y colaboradores que, a juicio de la institución, encarnan el espíritu del centenario.
Los homenajes, lejos de un formalismo, reflejaron un gesto de justicia interna: reconocer a quienes dedicaron años a organizar campeonatos, gestionar recursos, abrir puertas, acompañar a series menores y sostener la actividad cuando las condiciones se volvían cuesta arriba. En clubes de tradición, el trabajo invisible es el que garantiza continuidad, y esa idea se instaló con fuerza durante la jornada. La conmemoración también funcionó como una sintesis de época. En un siglo, el Jorge V ha visto pasar distintas formas de entender el deporte, cambios en reglamentos, torneos, infraestructura y dinámicas sociales. Ha convivido con momentos de auge y con temporadas de incertidumbre, con equipos que marcaron época y con etapas de reconstrucción silenciosa. En todas esas fases, el club se mantuvo ligado a Iquique, no como un nombre en un archivo, sino como un espacio real de encuentro, formación y pertenencia para cientos de familias. La mirada periodística que deja esta celebración revela un elemento clave en el ecosistema deportivo local: las instituciones históricas cumplen un rol que 100 va mucho más allá de la de esta magnitud. Son imácompetencia. Son lugares donde se aprende a convivir, donde se forjan liderazgos, donde el deporte actúa como lenguaje común en una ciudad diversa.
En ese sentido, el centenario del Jorge V es también una noticia sobre tejido social, sobre cómo una organización deportiva puede transformarse en patrimonio cotidiano, en una referencia que atraviesa generaciones y que no se explica únicamente por resultados, sino por permanencia.
La ceremonia quedó retratada en una gráfica del reportero gráfico de Diario El Longino, Daniel Troncoso, donde se aprecian momentos representativos del acto: los instantes de reconocimiento, la presencia de protagonistas del club, los gestos de emoción y el sentido de comunidad que acompaña a un aniversario genes que condensan lo que a veces cuesta describir con palabras: el orgullo de pertenecer, la gratitud hacia quienes abrieron camino y la certeza de que el deporte, cuando se sostiene con convicción, puede convertirse en una historia compartida.
Más allá de la fecha, el Jorge V entra a su segundo siglo con una tarea tan exigente como inspiradora: cuidar la tradición sin quedarse detenido en ella, fortalecer la formación deportiva, proyectar nuevas generaciones y seguir siendo parte activa del básquetbol y del deporte iquiqueño. Un centenario no es un cierre, sino una bisagra. Y en esa bisagra, lo que se celebró hace unos días en Iquique fue la vigencia de un club que nació en 1926 y que, cien años después, todavía convoca, emociona y representa. JORGEV Autor: Mario Vidal Jorquera. Gráfica de ceremonia de conmemoración del centenario de esa emblemática institución deportiva. Socios colaboradores tambien recibieron el reconocimiento por su constante cooperación. Directivos y autoridades apagaron las velitas de los 100 años del club. Deportistas que en diversas épocas representaron al club, recibieron también el reconocimiento de la directiva. Los consejeros regionales Sergio Asserella y Giovanna Trincado, entregaron la noticia de la pronta licitación para la construcción del nuevo gimnasio del Jorge V. El diputado recién electo Carlos Carvajal, el representante de Minera Collahuasi Gaetano Maniello y Pablo Zuleta, fueron testimoniados por el presidente del Jorge V Belisario Pérez. El concejal Washington Santos asistió en representación del alcalde Maurianuncio la construcción del nuevo cio Soria. El concejal Washington Santos asistió en representación del alcalde Maurianuncio la construcción del nuevo cio Soria.