CARTAS: “UNIVERSIDADES ENFERMAS”
CARTAS: “UNIVERSIDADES ENFERMAS” cultad, se cultiva un ambiente donde las ideas se evalúan por su mérito intelectual, con un fuerte énfasis en la enseñanza de investigación social rigurosa, teóricamente diversa y metodológicamente sofisticada. Generalizaciones como la de Ortúzar homogeneizan realidades heterogéneas y arriesgan dañar la reputación de comunidades académicas comprometidas con la excelencia. La crítica a la violencia es indispensable, pero su simple extensión a un diagnóstico global sobre la "enfermedad" de todas las universidades requiere mayor cautela, precisión y sustento. Matías Bargsted Director Instituto de Sociología P. Universidad Católica de Chile SALARIO MÍNIMO: LA CONVERSACIÓN QUE CHILE NECESITA SEÑOR DIRECTOR: Chile recorrió un camino relevante en los últimos años elevando el salario mínimo de $350.000 a $539.000.
No solo se trata de un ajuste real de 20% que contó con un inédito apoyo a las empresas de menor tamaño, sino de un estándar normativo en el que toda persona con contrato y jornada completa pueda resolver sus necesidades elementales. La negociación entre la CUT y el gobierno no solo reajusta guarismos, permite acordar reformas laborales y eleva las asignaciones y subsidios familiares, que en conjunto benefician a millones de personas. Por ello, impacta que la visión del gobierno se reduzca a contener el aumento del salario, mientras millones de familias enfrentan alzas de combustible, arriendos y la canasta básica. Una discusión sobre salarios ignorando que la inflación golpea mayormente a los que menos tienen, es una conversación incompleta.
Mientras que premios Nobel de Economía, como David Card, cuestionan empíricamente que el aumento del salario mínimo destruya empleos, nuestras autoridades, usando ese argumento, confinan la política laboral a contenerlo e implementar recortes, desregulación y rebajas de impuestos. Chile debe ponerse horizontes más ambiciosos dado su nivel de desarrollo: un salario vital como. -