Autor: ARIEL DIÉGUEZ
"En mi opinión, esto es el honor máximo que puede recibir un artista"
"En mi opinión, esto es el honor máximo que puede recibir un artista" yelén Ruiz conoció a Felipe PineAga por unos amigos en común. Ella, curadora y gestora cultural. Él, escultor. Ambos emigraron casi al mismo tiempo a Europa. Ella, a Berlín. Él, a Londres, para una maestría en bellas artes en la Goldsmiths University. Tenían en común que tuvieron que aprender a sobrevivir en países que que eran los suyos. Ella, argentina. Él, chileno. "Empezamos a hablar de eso, de cómo nos empezamos a comunicar, de cuál es la primera comunicación básica y más primitiva. Es a través de las manos. A través de las manos uno se da a entender. Para comunicarse no son necesarias las palabras", explica ella. Felipe comenzó a afinar esa idea y justo el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile abrió una convocatoria para artistas que quisieran exponer sus obras. No era sencillo. Había que pasar por un proceso de selección. "Me gusta tu obra, creo que podrías postular tranquilamente, porque estás a la altura", le dijo Ayelén a Felipe. Él lo hizo y en la postulación puso el nombre de ella como curadora, que en este caso significaba asesora, persona responsable, representante.
En mayo del año pasado Felipe fue seleccionado y trabajó con Ayelén para montar su exposición, que se llama "Dicho a mano". una derivación del concepto de "hecho a mano". Este viernes, la mamá de Felipe supo por las noticias que alguien se robó parte de una de las obras de la exposición, se lo comunico a su hijo y él se lo contó a Ayelén. "Aquí andamos, impactados por la noticia", dice ella.
Una de las obras de la exposición de Felipe se llama "Intocables". Son tres manos que en hilera apuntan con sus índices en una dirección y una que, también con su índice, apunta en sentido contrario. Esa mano que lleva la contraria, la que se opone a las otras, fue la que desapareció. Ayelen dice que los motivos del robo pueden ser muy amplios. "Desde una broma, desde un real apego a la pieza. En lo más profundo de mi romanticismo por el arte espero que realmente sea porque dijeron que bacán esta pieza, que bonita, la quiero. Felipe está muy preocupado y yo le dije que, en mi opinión, esto es el honor máximo que puede recibir un artista. Es tan buena tu obra, es tan bonito lo que haces, que hubo una persona que, a pesar de todo, decidió robarla", explica. Las manos están hechas con la técnica jesmonite, resina acrílica que se vacía en un molde de silicona y se espera que se seque. La Fiscalía aseguró que tiene un precio, pero ella lo desmiente. "Te aseguro que $2.000.000 no vale. Ojalá. Esperamos que después de esto sí valga dos millones", explica. Como es de resina, la mano es liviana. "Puede que pese muchísimo menos de un kilo. Entre medio kilo y ochocientos gramos. Tiene el tamaño de una mano normal, porque es un molde realizado de una mano humana. Tranquilamente se puede llevar en una chaqueta, se puede llevar muy fácil. No fue el robo del Louvre", explica. Felipe ya está haciendo otra pieza para reemplazar la robada. "La semana que viene va a llegar la faltante a Chile, porque Felipe es un gran artista y esto ya está resuelto. En menos de 24 horas ya se está haciendo", cuenta. Cámaras Entre las 17:30 y las 18 horas de este jueves ocurrió el robo en el segundo piso del MAC del Parque Forestal. Las cámaras captaron al ladrón. "Es una situación que se da porque están las circunstancias para efectuar la sustracción. Es una persona sola, mayor de edad, un hombre, que ingresa con una mochila, observa el lugar y ve el momento preciso para poder ingresar a esta sala. Al encontrarse solo, sustrae la pieza", dice el comisario Edgardo Rodríguez, de la Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y Medio Ambiente (Bridesma) de la PDI.
Explica que el ladrón ingresó como cualquier visitante, sin tapar su rostro, en el horario en que el museo está abierto. "Cuando son situaciones de este tipo, cuando es la sustracción de un objeto y no una escultura completa, puede ser que haya algún tipo de encargo o simplemente porque le llamó la atención y lo vio como una parte fundamental para él", cuenta. "En mi romanticismo por el arte espero que (el robo) sea porque dijeron que bacán esta pieza, que bonita, la quiero", dice Ruiz. Autor: ARIEL DIÉGUEZ.
Curadora Ayelén Ruiz habla sobre el robo que sufrió pieza del escultor Felipe Pineda al interior del Museo de Arte Contemporáneo "En mi romanticismo por el arte espero que (el robo) sea porque dijeron que bacán esta pieza, que bonita, la quiero", dice Ruiz. El ladrón se llevó la mano que se opone a las otras tres, de la obra "Intocables".