Autor: Ricardo Alt Hayal periodista
Columnas de Opinión: La cultura del proyecto imposible
Columnas de Opinión: La cultura del proyecto imposible I reciente fracaso del proyecto de estacionamientos subterráneos en Osorno no debiera sorprender. Más bien obliga a formular una pregunta incómoda: ¿ en qué momento norE malizamos que las iniciativas relevantes simplemente no ocurran? Hace 17 años que la ciudad discute esta idea. Primero bajo la plaza de Armas, luego debajo de diante distintas fórmulas de concesión o financiamiento comparlas bases, los argumentos y las administraciones, pero el resultado parece inalterable: nuevas licitaciones desiertas y otra conversación inconclusa. El problema, sin embargo, no son sólo los estacionamientos.
En Osorno se acumulan proyectos que parecen atrapados en un limbo permanente: un terminal de buses moderno, un estadio de estándar acorde a la ciudad, infraestructura urbana largamente anunciada o iniciativas estratégicas que se encuentran en un bucle que sólo tenderá a agravarse, dada la estrechez fiscal. Mientras Temuco materializó estacionamientos subterráneos bajo su plaza de Armas y Puerto Montt levantó un terminal de buses concesionado, Osorno sigue debatiendo los mismos asuntos.
Todo esto ocurre, además, cuando a nivel nacional vuelve a abrirse una discusión sobre el valor de las concesiones y la necesidad de recuperar capacidad de inversión de largo plazo, ya que en la coyuntura actual el Estado difícilmente podrá financiar por sí solo todas las brechas de infraestructura.
En el caso de Osorno, los 40 mil millones de pesos que la ciudad está ejecutando hoy en el proyecto de acceso norte a Pilauco con financiamiento MOP, la obra regional más grande después del canal de Chacao, no es la tónica del presente y por ello resurgen preguntas razonables sobre cómo articular capital privado bajo reglas públicas claras, supervisión efectiva y beneficios colectivos. El problema es que aquí pareciera persistir algo más profundo que atraviesa todo el entramado local: una incapacidad para sostener acuerdos de ciudad más allá de las urgencias del presente.
Hemos construido una cultura del proyecto imposible: licitaciones desiertas que se aceptan como normales, discusiones que vuelven siempre al punto de partida y una creciente resignación respecto de aquello que no se concreta. "Osorno parece O'Higgins y Matta, después mehaberse acostumbrado a tido. Cambian las ubicaciones, discutir grandes iniciativas durante décadas sin lograr materializarlas". Autor: Ricardo Alt Hayal periodista. C Columna "Osorno parece O'Higgins y Matta, después mehaberse acostumbrado a tido. Cambian las ubicaciones, discutir grandes iniciativas durante décadas sin lograr materializarlas".