Autor: IGNACIO MOLINA
Cae en Santiago acusado de extorsionar a comerciantes
Cae en Santiago acusado de extorsionar a comerciantes L os Pulpos Nueva Generación. Suena como el nombre de una banda de cumbia. De esas que cambian de integrantes y después los herederos retoman el legado. Pero no. Es como se conoce a una organización criminal de origen peruano, sindicada por la justicia de operar en Chile. Su presunto integrante clave en los ataques, un joven de 19 años identificado como Jhon Esnaider Nureña, fue detenido en el aeropuerto de Santiago. Había abordado un vuelo en Lima: al aterrizar en Pudahuel, lo esperaba la Policía de Investigaciones de Chile. La alerta vino desde Perú, cuya Policía Nacional notificó que Nureña salía del país. Según antecedentes policiales, sería parte del grupo acusado de instalar explosivos en extorsiones en Trujillo. La PDI lo arresto apenas pisó suelo chileno y lo expulsó horas más tarde. En su regreso a Lima, declaró que viajaba por trabajo. La investigación lo vincula a Los Pulpos, cuyo brazo en Chile, conocido como Nueva Generación, estaría detrás de cobros a comerciantes con amenazas directas: si no pagaban, les advertían que podían incendiar sus locales. Gustavo, ciudadano peruano, conoce la historia de la banda. "Es una banda criminal dedicada a la extorsión, que viene desde los noventa", explica. "Son generación tras generación. Son de El Porvenir", dice, en referencia a uno de los distritos que forman la provincia de Trujillo. En Perú, Los Pulpos son conocidos por su violencia. "Le cortan la mano a la gente que secuestran hasta que sus familiares pagan lo que han pedido. Es muy fuerte, es muy criminal", advierte. Su presencia en Chile se vincula a "El Pacolo", detenido en Santiago en 2024 por homicidio. Según consignó el diario limeño El Comercio, tanto la Fiscalía Centro Norte como la PDI lo identifican como el jefe de este grupo. Un informe de la Fiscalía describe cómo operan en comunas con alta población migrante, como Recoleta o Independencia. Se les acusa de exigir pagos mensuales a comerciantes a cambio de protección. El fiscal Mario Carrera explicó que las extorsiones siguen un patrón: amenazas por WhatsApp, fotos de armas y vigilancia a familiares. El subprefecto Javier González, jefe de la PDI Metropolitana Norte, declaró: "Se dedican a la extorsión de comerciantes de su misma nacionalidad. Cuando no pagan, queman sus locales o los atacan". La PDI lo vincula a cobros y amenazas de quemar negocios. Autor: IGNACIO MOLINA. En Perú lo buscaban por nexos con Los Pulpos, una histórica organización criminal La PDI lo vincula a cobros y amenazas de quemar negocios. Según la PDI, el detenido es parte de un grupo que extorsiona para no atacar a comerciantes.