Autor: -Por Raimundo RencoretPresidente del Directorio de Mutual de Seguridad
Columnas de Opinión: 60 Años construyendo con pasión un Chile más seguro
Columnas de Opinión: 60 Años construyendo con pasión un Chile más seguro PUNTO DE VISTA n 1966, en un escenario marcado por una elevada accidentabilidad E laboral en Chile con índices que alcanzaban cerca del 40% en diversos sectores de la economía-, la Cámara Chilena de la Construcción tomó una decisión profundamente visionaria crear la Mutual de Seguridad CChC. No era una obligación legal ni una demanda explícita.
Fue, ante todo, un acto de convicción social y de liderazgo gremial, que puso en el centro algo esencial y muchas veces invisibilizado: la vida y la dignidad de las personas trabajadoras, asumiendo un problema estructural y con el convencimiento de que cada persona merece volver sana a casa. Desde su origen, Mutual nació con una mirada que excedió largamente a la industria de la construcción. La CChC entendió tempranamente que la seguridad y la salud en el trabajo no podían ser un privilegio de algunos sectores, sino un bien social al que todas y todos debían acceder. Esa vocación es la que explica que, con el paso del tiempo, Mutual se transformara en un pilar del sistema de seguridad social chileno, con un carácter genuinamente universal. Seis décadas después, los avances son evidentes. Chile ha logrado reducir de manera significativa los niveles de accidentabilidad, a cifras alrededor del 3%, y hemos construido un sistema de seguridad laboral de reconocida excelencia. Este camino ha sido posible gracias al trabajo conjunto entre trabajadores, empleadores, el Estado y las mutualidades. Pero sería un error confundir estos logros con una tarea o misión cumplida, porque cada accidente sigue siendo evitable, y cada evento grave nos recuerda que la prevención no puede relajarse. La experiencia acumulada en estos 60 años muestra que la seguridad se construye desde la anticipación y la prevención. Más que una respuesta frente a la emergencia, la seguridad es una forma de organizar el trabajo y de cuidar la vida.
Por eso, uno de los principales aprendizajes ha sido entender que la prevención no depende exclusivamente de normas o protocolos, sino de la capacidad de instalar una cultura que oriente decisiones cotidianas, incluso aquellas que parecen invisibles. Esa cultura tiene múltiples dimensiones. Por un lado en la capacitación, que permite formar hábitos de protección en todos los estamentos de la organización. Está en la tecnología y la innovación, incluida la inteligencia artificial, que hoy nos permite identificar patrones de riesgo y anticipar situaciones críticas. Está en los nuevos contextos laborales en que se desempeñan las personas trabajadoras. Y está, de manera central, en la gestión en terreno: en la presencia real en cada faena, en cada obra, en cada espacio productivo del país. Porque la seguridad no se construye desde un escritorio; se cimenta en el diálogo con quien conoce su trabajo mejor que nadie. Descentralizar no es un gesto administrativo, es una convicción profunda que se expresa con especial fuerza en nuestro despliegue regional.
Mutual está presente a lo largo y ancho del país, entendiendo que prevenir riesgos en una faena minera en altura, en una obra urbana, en un predio agrícola o en una pequeña empresa de servicios requiere soluciones distintas, siendo claves para cumplir nuestro propósito el conocimiento local y presencia permanente en cada rincón del país. Porque no es lo mismo, prevenir en una faena minera que hacerlo en una obra urbana. Asimismo, hemos comprendido que la seguridad no comienza ni termina en el lugar de trabajo. Si aspiramos a avanzar hacia estándares más altos, debemos integrar el valor del autocuidado y la prevención desde edades tempranas, incorporándolo como parte de la formación de niños, niñas y jóvenes del país. Este es un desafío estructural y de largo plazo, pero también una de las herramientas más efectivas para mejorar de manera sostenible los indicadores de accidentabilidad en el futuro. Un Chile más sano y humano se construye cuando la salud y seguridad forma parte de nuestra manera de mirar el mundo.
Al cumplir 60 años, como Mutual ha cambiado, pero a la vez no renuncia a su principio fundacional: contribuir a un Chile que avanza con seguridad, en el cual cada persona trabajadora cuente con un sistema que la proteja, que cuide su salud y que valore su vida en cada aspecto de su trabajo.
Ese espíritu con que la CChC impulsó nuestra creación y que hoy nos desafía a proyectarnos hacia el futuro, nos moviliza con la misma pasión, responsabilidad y compromiso social que nos ha guiado desde el primer día. Autor: -Por Raimundo RencoretPresidente del Directorio de Mutual de Seguridad.