Los profesionales que necesita el país se definirán por sus habilidades, no por las carreras
Los profesionales que necesita el país se definirán por sus habilidades, no por las carreras La transformación del mercado laboral, marcada por la automatización y la digitalización. está empujando a las instituciones a rediseñar sus modelos formativos. integrando habilidades transversales y respondiendo a trayectorias cada vez menos lineales.
Por: (. iiia lIwril para para muchos, tener un título sigue siendo la puerta de entrada al mercado laboral, y no ejercer en lo que se estudió aún se lnterpreta como un fracaso, dando origen a la figura de los cesantes ilustrados”. Sin embargo. esa forma lineal de proyectar la vida profesional comienza a perder fuerza. Lo que emerge es una transformación en la manera de formar: perfiles que combinan habilidades técnicas, capacidades cognitivasy adaptación constante a entomos cambiantes. El cambio no es menor.
De acuerdo con el \brld Econornic Forurn. una parte significativa de las habilidades que hoy se consideran daw en el mercado laboral cambiará en los próximos próximos años, impulsada por la automatización, la inteligencia artificial y la transformación digital de los empleos.
Habilidades asociadas a tareas rutinarias tanto manuales como cognitivas y a la ejecución de procesos estructurados estructurados comienzan a perder relevancia. mientras que otras, como el pensamiento analitico, la resolución de problemas complejosy complejosy el aprendizaje activo. pasan a ocupar un lugar central. En Chile, esta transformación se cruza COfl Un sistema de educación superioren expansión y diwrsiulcación.
La matrícula de pregrado su pera los 1,3 millones de estudiantes y, en paralelo, las modalidades a distancia han crecido con fuerza: entre 2021 y 2025. la educación online aumentó más de un 132. sumando cerca de 54 mil nueus estudiantes. Este crecimiento reflei una translbrmación en el perfil de quienes estudian, con trayectorias mcuos lineales y una mayur necvsidad de compatibilizar formación, trabajo y vida personal.
Rcdiscñar la formación, no multiplicar las carreras Frente a estos cambios, la discusión ya no se limita a qué habilidades desarrollar, sino a cómo se organiza la formación para inteLos inteLos profesionales que necesita el país se definirán por sus habilidades, no por las carreras Inenier(] Con 5fl+klO PREGRADO. Los profesionales que necesita el país se definirán por sus habilidades, no por las carreras granas. En este contexto, surge una pregunta clave: ¿ se necesitan nuevas carreras o una transformación de las existentes? Desde la Universidad de Concepción, la respuesta es clara. “La creación de una carrera nueva no es la solución, pues estas habilidades son transversales a las distintas profesiones”, plantea su vicerrectora. Paulina Rincón. Rincón explica que estas capacidades como el pensamiento crítico, el trabajo interdisciplinario o el USO de tecnologías emergentes no se abordan corno contenidos contenidos aislados, sino como competencias que atraiesan las distintas carreras. Esto implica incorporarlas de manera progresiva en los planes de estudio, a través de asignaturas y actividades formativas que permitan su desarrollo en contextos diversos. En esa línea, organismos como la OCDE han advertido que los paises enfrentan un desafio adicional: no solo formar a los nuevos profesionales, sino también reconvertir a quienes i están en el mercado laboral.
En el caso chileno, la brecha de habilidades entre generaciones particularmente cnt re adultos jóvenes y mayores es una de las más altas entre los países miembros, lo que refuerza No son nuevas carreras carreras las que definirán el futuro, sino nuevas habilidades: pensamiento pensamiento crítico, adaptabilidad y la capacidad de moverse entre disciplinas. la necesidad de sistemas de aprendizaje a lo largo de la vida. No se trata de crear nuevas otertas, sino de actualizar los modelos educativos, integrando estas habilidades en la formación existente y adaptándolas a los cambios del entorno. Se trata de un giro desde estructuras rígidas hacia esquemas más flexibles, donde las fronteras entre disciplinas se vuelven cada vez más permeables. Saber pensar La diftrencia ya no está solo en lo que se sabe, sino en cómo se piensa. “Las rutinas físicas ycognitivas pueden automatizarse cada vez más ampliamente”, señala el académico académico y director del Doctorado en Educación Superior de la Universidad Diego Fk)rtales, José Joaquín Brunner. Lo que está desplazando el valor hacia capacidades como la creatividad, el pensamiento crítico y la interpretación de fenómenos complejos. Lo relevante ya no es acumular conocimientos, el desafío está en Íbrmar profesionales capaces de adaptarse. cuestionar y generar nuevas soluciones en entomos cambiantes. Este cambio no solo redefine qué habilidades habilidades son relevantes, sino también cómo se enseñan. Para Brunner, la adaptabilidad no es un atributo abstracto, sino una capacidad que se desarrolla al enfrentar a los estudiantes a situaciones nuevas. problemas abiertos y contextos que exigen respuestas creativas. Así, la formación deja de cenirarse en la transmisión de contenidos y se orienta cada vez más a la resolución de desafíos yel trabajo inlerdisciplinario. A la vez, este tipo de capacidades no se adquieren en una etapa acotada de la vida. “Estos aprendizajes deben desarrollarse a lo largo de toda la vida”. plantea. en un contexto donde las trayectorias laborales son cada vez menos lineales y requieren pnxesos (x)fltinUoS de actualización y reconversión.
La formación técnica fnentc a la inteligencia artificial Ese cambio comienza a expresarse con ftierza en las áreas más técnicas, donde el avance de la inteligencia artificial está redefiniendo no solo las herramientas, sino también el tipo de profesionales que se forman. En la Universidad Técnica Federico Santa María, el foco se ha desplazado en esa dirección. “Más que ftirmar habilidades que compitan con la inteligencia artificial, estamos Ibrmando capacidades que le dan sentido, dirección y responsabilidad al uso de estas tecnologías”, plantea su rector. Juan Wtz. Yuz sostiene que la formación hoy se organiza organiza en torno a tres dimensiones clave. Por un lado, el desarrollo del pensamiento crítico y el juicio ético. en contextos donde las tecnologías pueden entregar respuestas, pero no hacerse cargo de sus implicancias. Por otro, la capacidad de enfrentar problemas abiertos, donde no existen soluciones únicas ni escenarios completamente definidos. Y. finalmente, la Integración de conocimientos desde una mirada sistérnica, que permita conectar disciplinas y proyectar soluciones frente a desafíos complejos y cambiantes. Esto implica preparar a los estudiantes para tomar decisiones en contextos inciertos y evaluar evaluar las implicancias de las soluciones que se diseñan en escenarios donde no hay respuestas únicas ni soluciones predeterminadas.
En ese marco. el desafío para la educación superior no es expandir indefinidamente la ofeila de carreras, sino asegurar que todos los egresados independiente de su área cuenten con capacidades que les permitan adaptarse. aprender continua mente y enfrentar contextos complejos. Y es que. en última instancia, lo que está en juego va más allá de la empleabil idad.
Como advierte Brunner. este cambio “implica no solo enseñar nuevas habilidades, sino también desarrollar disposiciones sociocmocionales. la imaginación y el carácter”. Se trata, en sus palabras, de los desafíos más profundos de la formación humana en el siglo XXI..