Autor: Nicolás Maureira Royo prensa@latribuna.cl
"Nos pidió que siguiéramos disfrutando": la despedida de Camila Vinet en voz de su familia
"Nos pidió que siguiéramos disfrutando": la despedida de Camila Vinet en voz de su familia A raíz del fallecimiento de la angelina Camila Vinet (31), ocurrido la noche del jueves 9 de abril en un centro asistencial de Concepción, su familia entregó un testimonio que reconstruye el proceso que enfrentó desde su diagnóstico de leucemia en 2022 hasta sus últimos días. El relato, recogido por Diario La Tribuna, detalla la recaída registrada en 2025, el paso a cuidados paliativos y el acompañamiento familiar en sus últimas horas. Camila Vinet era madre de Facundo, un niño con distrofia muscular de Duchenne, condición que también definió su historia.
UNA VIDA MARCADA POR LA ENTREGA FAMILIAR La madre de Camila, Valeria Contreras, abordó las características personales de su hija y la forma en que era percibida por su entorno más cercano, destacando su vínculo con la familia. "Mi hija era generosa, buena hija y buena amiga, siempre preocupada de los demás y tratando de complacerlos. Muy austera con ella misma, pero si era para entregar a sus hermanos, lo hacía sin dudar", señaló.
En ese mismo ámbito, su rol familiar se extendía a su vida cotidiana, donde su hijo ocupaba un lugar central en sus decisiones. "Era muy estructurada con su hijo, preocupada de cada detalle, pero al mismo tiempo amándolo desde lo más profundo. Todo lo que hacía era pensando en él y en su bienestar", comentó.
EL DIAGNÓSTICO Y EL INICIO DEL TRATAMIENTO Los primeros síntomas se manifestaron a fines de 2022, cuando comenzaron a evidenciarse cambios físicos que motivaron consultas médicas y posteriores exámenes. "En diciembre de 2022 recibimos el diagnóstico, el 22 exactamente. En noviembre empezó a sentirse mal, estaba muy cansada, tenía moretones extraños y una herida que no cicatrizaba", relató.
El proceso inicial incluyó hospitalización en el sistema público, para luego continuar con su tratamiento en el sistema privado. "Pasamos la Navidad en el hospital y estuvo varios días en intensivo con otras personas con el mismo diagnóstico. Después siguió su tratamiento en el Sanatorio (Alemán, en Concepción), donde el equipo la acompañó durante todo el proceso", afirmó. En esa etapa, la evolución permitió avanzar hacia una fase de mantención tras responder al tratamiento inicial. "El doctor nos dijo que tenía un muy buen pronóstico por su edad. Se hicieron todas las quimios, la médula salió en cero y quedó en mantención con controles periódicos", sostuvo.
LA RECAÍDA Y EL DETERIORO DE SU SALUD Durante 2025, nuevos síntomas marcaron un cambio en el curso de la enfermedad, obligando a retomar tratamientos en un contexto más complejo. "En julio del 2025 empezó a sentirse mal de nuevo, se hizo exámenes y ahí supimos que había recaído con otra leucemia más agresiva. Había que empezar un tratamiento rápido", indicó. Los resultados mostraron avances parciales, alternando entre momentos de mejoría y retrocesos. "Partió con un 20%, subió a 40 y después bajó a 7%. Estábamos súper contentos porque veíamos que el tratamiento estaba funcionando", expresó. Sin embargo, una complicación respiratoria agravó su estado en los meses siguientes. "En febrero (de 2026) tuvo neumonía y eso complicó todo, porque había que priorizar el pulmón. Estuvo internada, salió unos días, pero volvió a descompensarse y tuvo que regresar de urgencia", manifestó.
F LOS ÚLTIMOS DÍAS Y LA DESPEDIDA Con el avance del cuadro clínico, el equipo médico informó que ya no existían alternativas terapéuticas, dando paso a cuidados paliativos. "Nos dijeron que ya no había tratamiento oncológico, que pasaba a cuidados paliativos y que lo que venía era acompañarla. Ese día cambió todo para nosotros", relató. A partir de ese momento, la familia permaneció junto a ella de forma constante, organizándose para acompañarla durante sus últimos días.
En ese contexto, el grupo familiar -compuesto por cuatro hermanos y marcado por la pérdida de uno de ellos ocurrida hace cinco añosse mantuvo presente en todo momento. "Nos avisaron que quedaban pocas horas y que la familia debía estar. Estuvimos todos con ella, acompañándola, hablándole, tratando de que estuviera tranquila", recordó.
Durante ese periodo, también se produjeron experiencias que la familia interpreta como parte del cierre del proceso. "Ella nos dijo que había visto dos ángeles a los pies de su cama, que estaban orando por ella. Nosotros sentimos que se fue en paz", afirmó.
El momento final estuvo marcado por la presencia de cercanos y un gesto que, según relatan, facilitó la despedida. "Una amiga le hizo un rosario, le habló para que descansara y a los pocos minutos mi hija partió. Fue muy fuerte, pero también sentimos que era lo que ella necesitaba", sostuvo.
SU ROL COMO MADRE Y EL PRESENTE DE SU HIJO El testimonio también abordó su rol como madre, especialmente en la crianza de su hijo con diagnóstico de distrofia muscular de Duchenne. "Ella siempre buscó lo mejor para su hijo, tomó decisiones médicas pensando en él, en darle las mejores opciones y asegurar su bienestar en todo momento", indicó. El proceso incluyó la adaptación del entorno educativo y el acompañamiento de distintas instituciones. "El colegio lo entendió, la Teletón apoyó con orientaciones y eso nos dio tranquilidad para su desarrollo. Queríamos que él estuviera en un espacio donde lo cuidaran", comentó. En los días previos al fallecimiento, la familia abordó la situación con el menor. "Ella le dijo que estaba cansada y que quería descansar. Hoy él dice que su mamá está en el cielo y que está tranquila, y eso nos da paz", expresó.
EL MENSAJE QUE DEJÓ COMO LEGADO Finalmente, el relato releva el mensaje que, según su madre, Camila transmitía de forma constante a su entorno. "Nos pidió que no dejáramos de celebrar, que siguiéramos disfrutando, amándonos y cuidando a su hijo. Para ella la familia siempre fue lo más importante", señaló.
Ese mensaje también incluía una reflexión sobre la vida cotidiana y la forma de enfrentarla. "Me decía que la gente no disfruta, que no agradece. 'Yo agradezco cada despertar, cada árbol, cada mariposa', y no entendía por qué otros no lo hacían", expresó. En esa línea, su llamado se centraba en valorar lo cotidiano. "Siempre decía ¿ por qué se quejan?, ¿por qué no disfrutan?', y eso es lo que nos queda ahora", concluyó. Autor: Nicolás Maureira Royo prensa@latribuna.cl.
El testimonio de su madre detalla el diagnóstico de leucemia en 2022, la recaída registrada en 2025 y sus últimos días bajo cuidados paliativos, junto con el acompañamiento cercano durante sus horas finales y su rol como madre de un niño con distrofia muscular de Duchenne. CAMILA VINET FUE RECORDADA por su entorno como una persona generosa, cercana y dedicada a su familia, destacando especialmente por su preocupación constante por sus hermanos y su rol como madre.