Autor: ALEJANDRO VILLEGAS
"A Lala la voy a ver caminando al cementerio y me demoro unos 45 minutos"
"A Lala la voy a ver caminando al cementerio y me demoro unos 45 minutos" esde que tiene memoria, Hans Gildemeister recuerda que Benito, su padre, cuando llegó a D vivir a Chile lo llevaba de vacaciones a Zapallar. "Veraneábamos acá de toda la vida", dice el Biónico, como le llamaban en su época dorada de tenista.
Por eso también cuando vino la pandemia, el ganador de 27 títulos, 23 de ellos en dobles, no dudó en enfilar con Margarita Domínguez, su esposa, a refugiarse cerca de las olas del balneario que sin saberlo terminaría convirtiéndose en su hogar definitivo. Hans, que en realidad se llama Juan Pedro, hoy tiene 70 años y Margarita, su Lala, ya no lo acompaña. En junio de 2022 un cáncer de pulmón le ganó una batalla larga y dolorosa. "Fue el amor de mi vida, la conocí cuando ella tenía 16 y yo 18.
Tuvimos un matrimonio maravilloso, de esos de película, con casi 44 años casados", dice el mejor doblista chileno de la historia, que decidió sepultar a la madre de sus cinco hijas en el cementerio de Zapallar al que sagradamente va una o dos veces al mes caminando desde la casa que hoy habita junto al océano. ¿Cómo es su vida actual, Hans? "Bueno, me quedé a vivir en Zapallar cuando enviudé. Acá disfruto de la vida tranquila y estoy cerca de mi mujer, sus recuerdos. A Lala la voy a ver caminando al cementerio y me demoro unos 45 minutos.
Ella fue mi todo, tuvimos 12 nietos, aunque sólo alcanzó a conocer 11". ¿Cómo es eso de que la va a ver caminando? "Aunque de mi casa el cementerio queda a unos ocho minutos en auto, trato de ir a pie. Es una ruta muy linda a nivel del mar y ves a mucha gente. Es un lugar muy especial, muy místico, por eso que me gusta ir al menos una vez al mes, aunque trato de arrancarme más si puedo.
Lo bonito CEDIDA es que está en un alto y desde ahí se ve todo el mar". ¿La enfermedad de su esposa fue muy larga? "Bueno, como dos años y medio desde que le detectaron el tumor.
Y por eso ella quiso quedarse acá en CEDIDA Zapallar, porque podía descansar, a veces salir a caminar, y respirar aire puro para recuperarse de las quimios". ¿Con quién vive hoy en la playa? "Vivo solo y disfruto de la calidad de vida que hay acá.
A Santiago trato de ir poco, pero tengo que ir a las revisiones médicas, los cumpleaños de los nietos y a ver a mis hijas". ¿Y cómo lo hace para cocinar? "Trato de comprar, más o menos, todo preparado, pero me gusta comer sano, mucha verdura, lechuga. Y sobre todo harto caldo de hueso orgánico, hay que alimentarse bien". En sus redes se ve perfecto para tener 70 años. .. "Trato de hacer ejercicio, caminar y me meto al mar seguido. Pero lo que me tiene más vivo es el tenis. Estoy dando clases en las mañanas a un grupo de 28 mujeres que viven aquí en la zona, gente de Maitencillo, Puchuncaví, Cachagua y Zapallar.
Y en las tardes tengo un par de niños muy talentosos a los que les enseño también". ¿Y estas alumnas saben quién fue usted? "Tienen entre 22 y 58 años y claro a las jóvenes algo les han comentado.
Pero lo que yo les inculco es la magia del deporte. ¿ Sabías que un estudio de Harvard comprobó que la gente que practica tenis puede llegar a vivir 10 años más? Por eso también estoy desarrollando un plan piloto para la tercera edad, donde quiero enseñarles a jugar y también a cocinar comida saludable". ¿A su esposa le enseñó a jugar tenis? "Claro, ella aprendió a jugar tenis conmigo. Jugábamos entre nosotros, porque en esa época el circuito era totalmente distinto, mucho más familiar. Imagínate que con los que perdían en primera ronda de repente hacíamos una pichanga a mitad de torneo y yo era irresponsable, porque me podía lesionar.
Ahora eso es imposible". A propósito de que todo cambió, ¿cómo ve a la generación actual de tenistas chilenos? "Yo creo que la generación actual ha logrado mantenerse muchos años, pero lo que me preocupa es que no sé quién viene después. No veo ningún jugador que pueda reemplazarlos y espero que no tengamos el bache al que estamos acostumbrados. Cuando yo terminé de jugar pasaron diez años en que llegó el Chino Ríos y luego hubo otro bache hasta que aparecieron González y Massú.
Por eso hay que hacer buenas planificaciones y conseguir recursos para que los niños viajen y se midan con los mejores". "Fue el amor de mi vida, la conocí cuando ella tenía 16 y yo 18. Tuvimos un matrimonio maravilloso, de esos de película, con casi 44 años casados", dice el Biónico, que a sus 70 años vive solo y se cocina caldos de hueso orgánico. Autor: ALEJANDRO VILLEGAS. Hans Gildemeister cuenta su rito sagrado en Zapallar, donde sepultó a su esposa y él se quedó a vivir "Fue el amor de mi vida, la conocí cuando ella tenía 16 y yo 18. Tuvimos un matrimonio maravilloso, de esos de película, con casi 44 años casados", dice el Biónico, que a sus 70 años vive solo y se cocina caldos de hueso orgánico. Hans dice que Margarita fue el amor de su vida. La conoció cuando ella tenía 16 y él 18 años. El Biónico no va mucho a Santiago. Solo para ver a sus cinco hijas, a sus 12 nietos y para hacerse chequeos médicos.