Autor: Raúl Perry Fundación San Carlos de Maipo
Educación, Ciencias Sociales y desastres: la deuda pendiente
Educación, Ciencias Sociales y desastres: la deuda pendiente CARTAS Señora Directora: La actual emergencia por los incendios forestales en la Región del Biobío y de Nuble, vuelve a mostrar una realidad que ya no puede asumirse como "propia del verano". La recurrencia de estos siniestros revela la fragilidad de nuestras comunidades ante un riesgo socioambiental que no es solo climático, sino también resultado de una deficiente planificación territorial, falta de prevención efectiva y decisiones políticas postergadas por años. Sin embargo, junto con las urgencias operativas, hay un aspecto poco discutido: la educación. El sistema escolar continúa abordando estos fenómenos como hechos naturales aislados, sin promover una comprensión crítica del territorio ni de los factores históricos, sociales y productivos que agravan los desastres. Así, se limita la formación ciudadana y se priva a las nuevas generaciones de herramientas para interpretar y enfrentar amenazas que afectan directamente su vida cotidiana. Los incendios no comienzan con la primera chispa, sino con una estructura territorial vulnerable y con una sociedad acostumbrada a olvidar. Urge integrar memoria territorial, prevención y pensamiento crítico en la educación y en las políticas públicas, antes de seguir lamentando tragedias evitables. César Barría Larenas Director Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas ¡ Después, por favor! Señora Directora: Cómo cuidadores, amamos a nuestros niños, niñas y adolescentes (NNA) a cargo. Somos un conjunto de "buenas intenciones" por ellos y ellas y, como somos seres humanos, cometemos errores.
Queremos lo mejor para ellos, no siempre encontramos el mejor camino, pero lo que nos hace el padre, madre o cuidador que ellas necesitan no es el ser infalible, es que volvemos a intentarlo al día siguiente.
Dicho esto, la Organización de Consumidores Odecu anunció que recurrirá al Sernac y a la Defensoría de la Niñez por la venta de "champaña para niños", un producto similar al espumante en su aspecto, pero sin alcohol, que se comercializa para que los niños celebren junto a sus padres.
Como Fundación San Carlos de Maipo queremos aportar con la mejor evidencia disponible: el factor de riesgo más relevante para el inicio temprano y descontrolado de alcohol es que los padres, madres y cuidadores sean quienes propicien elconsumo. Asílo muestra el estudio de Mattick en Australia (Mattick, 2018) que consideró a casi 2 mil niñosa quienes siguió durante 7 años. El que como adultos significativos les digamos que el consumo es una práctica segura es clave a la hora de tomar y tomar mal. Es un mito que se le pueda enseñar a beber a los niños, lo más seguro para ellos y ellas es postergar el inicio del consumo todo lo posible.
La invitación no es a demonizar el alcohol, sino a preguntarnos "¿ cuándo es el momento?". Somos siempre más significativos para nuestros jóvenes de lo que imaginamos, probablemente porque, como decíamos al inicio de estas líneas, nadie les desea lo mejor tan intensamente como nosotros. Ojalá entonces, con la información disponible, podamos dar un paso más en la dirección correcta. Autor: Raúl Perry Fundación San Carlos de Maipo.