Autor: Por Francisca Pacheco Pérez cronica@diarioelsur.cl
Constatan lenta restauración de suelos en última década tras incendios forestales
Constatan lenta restauración de suelos en última década tras incendios forestales según datos de la CorporaSción Nacional Forestal (Conaf) la Provincia de Biobio registró 108.130 hectáreas siniestradas por incendios forestales entre las temporadas 2016-2017 y 2023-2024. En comunas como Florida, la catástrofes de 2017 y 2023 suman cerca de 40 mil hectáreas afectadas. Otras como Hualqui registraron casi 17 mil entre 2016 y 2024, mientras que en Santa Juana solo la emergencia ocurrida en 2023 dejó 46 mil hectáreas quemadas. Estos múltiples incendios no solo han dejado pérdidas productivas y ambientales, sino que también una huella en los suelos siniestrados.
El jefe del Departamento de Gestión de Riesgos de Desastres de Santa Juana, Edison Fonseca, explicó que "al perderse la capa vegetal en grandes incendios forestales, sobre todo en sectores rurales, se pierde esta capa de contención del agua y va quedando mucho sedimento", lo que afecta a las cuencas de ríos y sistemas de agua potable rural.
Los municipios han constatado la recuperación de los terrenos y reforestación en el marco de estas catástrofes, observando un avance significativo en zonas que pertenecen a empresas forestales y, en contraste, una mayor lentitud en predios de pequeños productores. EFECTOS Y RIESGOS El alcalde de Florida, Rodrigo Montero, precisó que la recuperación implica esfuerzos de largo plazo. "Es muy destructivo para nuestro entorno, más aún para nuestra comuna que tiene un 62% de ruralidad. Es un tema que nos preocupa y ocupa, por eso tenemos incorporado dentro de nuestros lineamientos la recuperación de suelo y el trabajo en temas medioambientales, que nos permitan restaurar nuestro entorno”, enfatizó.
Esto, porque al producirse un siniestro "además de perderse la materia orgánica superior que protege el suelo viene la erosión eólica e hídrica, y con eso se pierde la capa secundaria de los suelos, quedando de esta forma mucho más expuesto", explicó.
Estas consecuencias también se han observado en comunas como Santa Juana, donde se suma la sedimentación de cuencas, que complejiza la captación de agua hacia la superficie y el flujo de los sistemas de agua potable rural (APR), e incluso remociones en masa, que ponen en riesgo las viviendas autoconstruidas. "Tenemos una geografía bastante accidentada, por lo tanto si se van realizando cortes sin las normas técnicas se producen estas remociones. Esto solo pasa en autoconstrucciones, donde no se aplican estas normas", advirtió Edison Fonseca.
No obstante, un de los mayores riesgos se genera producto del colapso de árboles quemados que no han sido retirados, que principalmente se ubican en predios de pequeños propietarios, y cuya caída obstaculiza vías de evacuación y perjudica la conexión en rutas.
En esa línea, el alcalde de Hualqui Ricardo Fuentes, reconocióque aunque este segmento representa un bajo porcentaje del total que ha sido afectado, "tenemos dificultades en algunos lugares donde hay predios particulares con árboles como pino y eucalipto, a ellos les cuesta mucho más vender o trabajar eso y volver a reforestar.". RECUPERACIÓN DISPAR Lo anterior se explica porque la intervención en bosques -incluso si están quemados"exige un plan de manejo que el propietario tiene que pagar.
Hay veces en que estos bosques no eran tan grandes y pagar el plan al final sale más caro que lo que se va a ganar por vender el bosque quemado", señaló el encargado del Departamento de Riesgos de Desastres de Santa Juana, donde este grupo concentra cerca de un 30% de la superficie siniestrada. "La única acción que hemos podido realizar es la limpieza de esteros para que los sedimentos que queden puedan escurrir las aguas sin tapar los canales ni los esteros, ni que se generen grandes inundaciones como los años anteriores", agregó el experto.
Hoy los esfuerzos por parte del municipio también se orientan a la recuperación de 90 hectáreas fiscales del Cerro Catiray. "Ese era el cerro emblema de la zona urbana de Santa Juana, donde la gente iba a caminar, a andar en bicicleta. Actualmente eso se está talando y se va recuperar con especies nativas", adelantó.
En contraste, el avance por parte de las empresas forestales, que concentran las áreas afectadas, ha sido expedito en todas estas comunas. "Si a una forestal se le quemó el bosque realiza rápidamente su plan de manejo, lo autoriza la Conaf y tiene los recursos para talar rápidamente. En Santa Juana esas propiedades de Forestal Arauco o CMPC ya se talaron y replantaron", aseveró. En la misma línea, el jefe comunal de Hualqui destacó que "la gran mayoría de la superficie afectada de 2017 está recuperada, lo que se nota todavía más con la participación de las forestales.
Ellos tienen sus procesos, su planificación, y por lo tanto van recuperando rápidamente". En el caso de Florida, además se encuentra vigente un proyecto de restauración a través del programa GEF desde la Seremi de Medio Ambiente, con recursos para la reforestación de bosque nativo. Asimismo, "de manera interna se trabaja a través de Prodesal, mediante un sistema de suelo degradado, donde se hacen coordinaciones con agrupaciones y otras comunas para avanzar en técnicas más innovadoras", sostuvo el alcalde. Los pequeños propietarios con superficie afectada tienen riesgo de caída de árboles y remociones en masa. La recuperación ha sido más expedita en zonas forestales.. Suelos siniestrados La pérdida de capa vegetal dificulta la captación de agua superficial, lo que perjudica sistemas de agua potable rural y favorece remociones en masa. Autor: Por Francisca Pacheco Pérez cronica@diarioelsur.cl. El financiamiento de los planes de manejo para la tala de árboles quemados ha sido una de las principales piedras de tope para avanzar en el despeje de zonas quemadas desde los predios más pequeños. Según estadísticas de Conaf desde 2016 a 2023 Los pequeños propietarios con superficie afectada tienen riesgo de caída de árboles y remociones en masa. La recuperación ha sido más expedita en zonas forestales.. Suelos siniestrados La pérdida de capa vegetal dificulta la captación de agua superficial, lo que perjudica sistemas de agua potable rural y favorece remociones en masa. Solo en Santa Juana la emergencia de 2023 dejó 46 mil hectáreas quemadas.