No todos los huiros son iguales: Investigación sobre Macrocystis pyrifera aporta nuevas perspectivas para la acuicultura de la especie en el sur de Chile
No todos los huiros son iguales: Investigación sobre Macrocystis pyrifera aporta nuevas perspectivas para la acuicultura de la especie en el sur de Chile U estudio reciente n sobre el huiro flotador (Macrocystis pyrifera), de las especies más una importantes para la acuicultura en Chile, reveló que no todas sus poblaciones responden de la misma manera frente a cambios ambientales. Lejos de ser una especie homogénea, el huiro presenta diferencias fisiológicas significativas según su origen, lo que abre nuevas oportunidades para el desarrollo de cultivos más eficientes y adaptados. La investigación, desarrollada por un equipo de científicos del centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, sede Puerto Montt liderados por la investigadora principal del Núcleo Milenio MASH, Dra. Pamela Fernández, evidenció que las poblaciones provenientes de zonas estuarinas -como fiordos y áreas con influencia de agua dulce-tienen una mayor tolerancia a bajas salinidades, manteniendo su crecimiento, capacidad fotosintética y equilibrio metabólico. En contraste, los individuos de zonas más expuestas al océano presentan signos de estrés bajo estas mismas condiciones, evidenciando menor rendimiento y deterioro fisiológico. Este hallazgo confirma la existencia de ecotipos, es decir, variantes dentro de una misma especie que están adaptadas a O condiciones específicas de su entorno. En el caso del sur de Chile, donde la salinidad puede variar considerablemente por el aporte de ríos y lluvias, estas diferencias resultan especialmente relevantes. Desde una perspectiva aplicada, los resultados tienen un impacto directo en la acuicultura. Identificar y utilizar poblaciones mejor adaptadas podría aumentar la productividad, reducir riesgos y mejorar la sostenibilidad de los cultivos de algas, particularmente en escenarios de cambio climático donde se espera una mayor variabilidad ambiental. Además, el estudio pone en valor la importancia de conservar la diversidad genética dentro de la especie, ya que esta variabilidad es clave para enfrentar futuras perturbaciones y asegurar la estabilidad de los ecosistemas marinos. De acuerdo a la Dra.
Fernández, en un contexto donde Chile busca consolidarse como líder en el cultivo de macroalgas, "este descubrimiento marca un avance significativo: entender que no todos los huiros son iguales podría ser la clave para desarrollar una acuicultura más inteligente, resiliente y alineada con las condiciones naturales del territorio".. ACTUALIDAD