Editorial: Amarga decisión sobre remolacha
Editorial: Amarga decisión sobre remolacha na triste noticia para la industria nacional fue la conocida hace pocas semanas, cuando la empresa IANSA anunció que ya no contratará superficie para el cultivo de la remolacha en U la temporada 2026-2027, sino que privilegiaría materias primas importadas. Las causas de la decisión son múltiples (costos, demanda internacional, cambios en hábitos de consumo) y ella implica un golpe a una larga historia de fomento a la agricultura nacional.
Si bien la empresa es privada desde los años 80 y su labor se ha diversificado hacia otros negocios en el mismo rubro (preparados, legumbres, nutrición animal) no se puede desconocer que la Industria Azucarera Nacional fue un motor del desarrollo rural en la zona centro y sur de Chile, desde que fue creada por el gobierno en 1953 y llegó a tener plantas en Linares, Los Ángeles, Curicó, Rapaco (La Unión) y Llanquihue. En todas funcionaba con contrato directo con productores, entregando asesorías técnicas y asegurando compra de cosecha.
Ahora se calcula que unos 300 remolacheros de la zona de Ñuble quedarán sin esa posibilidad para sus productos, algo que preocupa al ministerio de Agricultura y a la Sociedad Nacional de Agricultura, quienes han planteado realizar acciones para que esta decisión se demore -al menospara la temporada 20272028 y no se aplique de inmediato este año. Eso permitiría a los agricultores tener tiempo para avanzar también a una reconversión, que requiere inversiones importantes.
Desde Los Ríos el tema es visto con atención, pues IANSA mantuvo una planta instalada en La Unión hasta 2008, año en que cerró la recepción local cuando no logró reunir la cantidad de hectáreas necesarias para la producción. El bajo precio de la remolacha y la oferta mejor de la carne y la leche, habían llevado a muchos productores a cambiar de cultivos y ya no entregaban los números que la empresa requería. Luego, desde 2014 la planta abrió alternativas para generación de alimentos para ganado. Actualmente, de hecho, la producción remolachera regional es solamente forrajera. Seguir la evolución de este tema es importante, pues muestra cambios nacionales clave para la eco nacional y local. Algo no menor para un país que quiere plantearse como potencia agroalimentaria.. Desde Los Ríos, la situación hace recordar lo ocurrido en 2008 con el cierre de Rapaco. E Editorial