Columnas de Opinión: EL TIBURÓN DE LA SERENA
Columnas de Opinión: EL TIBURÓN DE LA SERENA En la década de los 60' La Serena se me fue poblando de amigos.
En mis primeros años, en el Colegio San Antonio aparecieron Carlos Cisternas Lamas, Luis Sepúlveda Martínez y Mauricio Ocaranza Martínez Vivía en la calle Cordovez 666 y el centro era como el patio de la casa. La lista se incremento por mi paso por el Colegio San Agustin, la Escuela Nº5 y, luego, por el Seminario Conciliar. Avanzaba la década y mi familia se cambió a Brasil 310, donde conocí a uno de los amigos más entrañables de mi adolescencia. Se trataba de César Manuel Benavente López, hijo del doctor César Benavente Chávez, de Arequipa, Perú, que había llegado a Chile en 1946, a estudiar medicina en la Universidad de Chile. Su padre, que era abogado, consideraba a la facultad chilena, como la mejor de Sudamérica. El joven Benavente conoce a Adriana López y se casan en Santiago en el año 1954. El matrimonio tuvo seis hijos: César Manuel, nacido en 1954, Carlos, Ana María, Claudio, Luis y Patricia. Ya titulado su primer destino fue Paihuano, posteriormente Andacollo y finalmente La Serena, donde se radica en 1963. Se especializa como cirujano y realiza una larga y fecunda carrera en el Hospital San Juan de Dios de La Serena. En esos años los Benavente vivian en una casa grande, de dos pisos, al lado de las oficinas generales del diario El Dia. Recuerdo que los hermanos corrían jugando como caballos desbocados. Los visitaba diariamente. Me gustaba esa informalidad. La mamá de César permanecía habitualmente en sus habitaciones en el segundo piso, mientras que en el primer piso los juegos eran interminables. Poco a poco fuimos consolidando nuestra amistad con César Manuel. Aparte de ser un noble amigo, era un destacado deportista y excelente alumno. Primero en el Seminario Conciliar y despues en el Colegio Inglés donde terminó su enseñanza media en 1972. César Manuel recuerda esos años: "Me recuerdo jugar en el parque Pedro de Valdivia. Mario Rodriguez Ordenes / Periodista, coautor con Donaldo López de Maturana de "La Serena en la memoria" Usaba la bicicleta en forma intensiva. Inolvidables fueron los paseos al bosque frente a Las Rojas en el valle de Elqui y a la playa Totoralillo". Habitualmente me invitaban a esos paseos durante los fines de semana. Pero sufría con el humor de César Manuel. Estando casi en la orilla de la playa, en Totoralillo, se sumergía en el agua y simulaba atacarnos. El agua nos llegaba apenas a la cintura, pero yo lo veía como un tiburón.
De grandes amigos, César Manuel recuerda a "Ignacio Mondrag on, los hermanos Munizaga, Ricardo Pescio, Mario Rodríguez Órdenes, Román Martínez y Jaime Montes". En 1974, ingresa a estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad Católica de Valparaíso y conoce a la joven María Inés Villegas. Ese amor lo atrapa en Viña del Mar. No volverá a residir en La Serena. Ya egresado tiene una meteórica carrera en la Universidad, en EMPORCHI y en el Mercurio de Valparaíso. El matrimonio tiene dos hijos: Felipe César, casado con Alejandra Gutiérrez y María Fernanda, casada con Francisco Vera. Disfrutando del otoño de la vida, María Inés y César Manuel tienen cuatro nietos: Ignacio, Facundo, Máximo y Josefina. Hace poco, César Manuel, me envío una foto donde estaba en una playa en el Sur. Por momentos, recordé a ese viejo tiburón de mis años de infancia y no me pude dejar de emocionar.. · Columnista - Espacio de Opinión