Autor: Gina Osorio Carvajal Directora Escuela de Derecho USS sede Valdivia
Columnas de Opinión: El valor del Derecho y la vocación de servir
Columnas de Opinión: El valor del Derecho y la vocación de servir ada 21 de mayo Valdivia al igual que el resto del país, se viste de gloria naval y de memoria. Conmemoramos el sacrificio del capitán Arturo Prat, y recordamos que el coraje C cívico no es solo cosa del pasado. Lo que pocas veces se dice es que este mismo día, desde el año 2010, Chile celebra también el Día del Abogado. La coincidencia no es casual. Prat era también abogado, así la historia nos recuerda que el derecho y el deber ciudadano caminan juntos. No hay República sin leyes, pero tampoco hay leyes vivas sin ciudadanos dispuestos a defenderlas. Hoy, ser abogado implica algo más que litigar o firmar contratos. Significa estar en la primera línea cuando una familia pierde su casa por un incendio y no sabe a qué ley aferrarse. Significa acompañar a una organización cultural que quiere formalizarse para postular a un fondo. Significa explicar con claridad por qué el Estado no puede actuar sin límites, y por qué los límites también protegen al ciudadano. El abogado no es el personaje frío de las series. Es el vecino que te explica en lenguaje simple qué dice el contrato que vas a firmar. Es el defensor que recuerda que toda persona merece un juicio justo, incluso cuando la opinión pública ya dictó sentencia. Es el estudiante que descubre que el derecho no se aprende solo en los libros, sino en las juntas de vecinos, en los tribunales, etc. En tiempos donde la confianza en las instituciones está frágil, el oficio del abogado recupera su sentido más profundo: ser un puente entre la norma y la vida real. Por eso, en la Universidad San Sebastián buscamos formar abogados con excelencia académica, pero también con profundo sentido humano y ético.
En este contexto, la Clínica Jurídica cumple un rol esencial, permitiendo que los estudiantes conozcan de cerca las necesidades de la comunidad y comprendan que el derecho no solo se aprende en los libros, sino también sirviendo a las personas. Allí, los futuros abogados desarrollan habilidades profesionales, pero también empatía, responsabilidad y compromiso social. Por eso este 21 de mayo, mientras recordamos a Prat y su decisión de "abordar" la Esmeralda, vale la pena recordar también que abordar los problemas de nuestra comunidad requiere coraje civil. Y que ese coraje, muchas veces, se ejerce con un código en la mano y la convicción de que la ley existe para proteger a los más débiles. A los colegas que ejercen con ética, a los estudiantes que empiezan este camino y a todos los que entienden que el derecho es servicio público, feliz Día del Abogado. Autor: Gina Osorio Carvajal Directora Escuela de Derecho USS sede Valdivia. C Columna