COLUMNAS DE OPINIÓN: convertir el aula de un trabajo individual a una comunidad
COLUMNAS DE OPINIÓN: convertir el aula de un trabajo individual a una comunidad La La educación superior chilena se ha construido, construido, histórica y culturalmente, sobre un supuesto profundamente arraigado: el éxito académico es esencialmente esencialmente individual. El estudiante estudiante “capaz” avanza, resiste la presión y logra titularse; quien no lo hace, queda en el camino.
Esta narrativa ha legitimado durante durante décadas la deserción, las trayectorias fragmentadas fragmentadas y un desgaste emocional emocional silencioso que atecta a miles de estudiantes que no fracasan por falta de ca/Q31 ca/Q31 QCónb Soc, Impresora zonal Ltda. «Diario El Cóndor» Frrtdadoet l7deAgoetode 1917 Director: Aquiles de la Fuente Representante Legal: pacidades, sino por la ausenda ausenda de redes de apoyo reales, fenómeno que se ha normalizado hasta volverse invisible. En este contexto, hablar hablar de equipos de alto rendimiento colaborativos en educación superior puede parecer disruptivo, pero constituye una interpelación interpelación directa al modelo modelo formativo actual. No se trata de sumar trabajos grupales, sino de cuestionar cuestionar cómo entendemos la formación profesional y el rol del docente como figura formadora integral. La evidencia es clara: no todo grupo es un equipo, y no todo equipo es de alto rendimiento. Estos se caracterizan por metas compartidas, responsabilidad responsabilidad colectiva, confianza y aprendizaje sistemático a partir del error. En educación educación superior, esa meta no deberia limitarse a aprobar asignaturas, sino a avanzar juntos hacia la titulación y el desarrollo profesional. Cuando los estudiantes comprenden que su trayectoria trayectoria no es una carrera solitaria, cambia profundamente profundamente la forma en que enfrentan la exigencia, la frustración y el error. Sin embargo, este cambio no ocurre de manera espontánea; espontánea; requiere diseño pedagógico, pedagógico, acompañamiento docente real y una cultura institucional que Valore la colaboración por sobre la competencia individual.
Los equipos de alto tendimiento generan redes de apoyo académico y socioemocional socioemocional que facilitan el aprendizaje, protegen la salud mental y favorecen la permanencia, aspecto especialmente especialmente relevante en un sistema como el chileno, marcado por estudiantes primera generación de su familia, presión económica y trayectorias complejas. En este proceso, el rol del docente es clave, los estudiantes aprenden más de lo que ven que de lo que dicen. Un docente que promueve la colaboración, colaboración, pero actúa desde la competencia o penaliza penaliza el error, transmite un mensaje contradictorio. En cambio, la coherencia entre discurso y práctica convierte al docente en un referente tormativo de alto impacto. Este modelamiento modelamiento cotidiano enseña trabajo en equipo, resiliencia y ética ética profesional mucho más que cualquier declaración institucional. Formar profesionales íntegros en Chile exige dejar dejar atrás la ficción del éxito individual y avanzar hacia comunidades formativas donde la colaboradón, el apoyo mutuo y la coherencia coherencia pedagógica sean experiencias experiencias vividas. Si queremos queremos profesionales capaces de trabajar en equipo, gestionar gestionar la incertidumbre y aprender de sus errores, debemos ofrecerles algo más que exigencia académica: académica: debemos otrecerles proyectos colectivos de formación. Formación de profesionales íntegros en Chile: convertir el aula de un trabajo individual a una comunidad Daniela Muñoz Marín Académica Universidad Cenfral sede Región de Coquimbo.