Los neoyorquinos de altos ingresos enfrentan la amenaza de un nuevo impuesto
Los neoyorquinos de altos ingresos enfrentan la amenaza de un nuevo impuesto ¿ Cuál es la etiqueta adecuada para un socialista demócrata en un baile? La respuesta es menos urgente de lo que podría haber sido. El 4 de mayo, la élite social se reunirá para la Met Gala, una glamorosa recaudación de fondos para el Instituto del Vestuario del Museo Metropolitano de Arte. Las escalinatas del museo se llenarán de celebridades. Normalmente, también asisten algunos políticos de la ciudad. Hace cinco años, Alexandria OcasioCortez, una elegante congresista vinculada a los Socialistas Democráticos de América, apareció con un vestido blanco estampado con la frase “Tax the Rich” (“Graven a los ricos”), en grandes letras rojas. Algunos, sin embargo, la llamaron hipócrita por asistir a un evento tan f a s t u o s o. Z o h r a n Mamdani, el nuevo alcalde socialista demócrata de la ciudad, quizá esté intentando evitar ese tipo de críticas. No asistirá al evento. Recaudar ingresos entre las personas acaudaladas, sin embargo, sí está muy presente en la agenda de Mamdani. Hizo campaña con la promesa de ofrecer buses gratuitos, cuidado infantil y supermercados subsidiados públicamente en los cinco boroughs (divisiones administrativas) de la ciudad. Todo eso se financiaría con nuevos impuestos a las personas de mayores ingresos. El primer paso se dio el 15 de abril, cuando Kathy Hochul, la gobernadora del estado de Nueva York, propuso un impuesto a las pied-à-terre (segundas vivienDERECHOSEXCLUSIVOS das de lujo), respaldado por el alcalde.
Este se aplicaría a las segundas viviendas en la ciudad con avalúos de US$ 5 millones o más, cuyos dueños no sean resid e n t e s t r i b u t a r i o s y n o l a s arrienden. Mamdani promovió la medida en un video filmado frente al departamento de US$ 238 millones en Nueva York de Ken Griffin, un magnate de fondos de cobertura radicado en Miami. El alcalde quisiera ir más lejos, elevando los impuestos corporativos y a la renta, pero él y Hochul discrepan en ese punto. Aun así, ella quiere ayudarlo a enfrentar el abultado déficit presupuestario de la ciudad. Mamdani dice que espera que el impuesto a las pied-à-terre recaude US$ 500 millones al año. Los detalles aún se están definiendo, pero es probable que las tasas se fijen en una escala progresiva, con el objetivo de alcanzar esa meta. Para los acaudalados, esto cuenta como algo suave. “Las propiedades residenciales de alto valor suelen estar subgravadas en comparación con otras propiedades residenciales”, dice Ana Champeny, de la Citizens Budget Commission, un centro de estudios. El principal efecto probablemente será reducir levemente los precios de las viviendas de mayor valor en la ciudad y quizá empujar a algunos propietarios ausentes a vender a neoyorquinos que podrían darles mayor uso.
Pero esto está lejos de ser EFE una racionalización integral del enredado sistema de imp u e s t o s a l a p r o p i e d a d d e Nueva York. Y el impuesto a las pied-à-terre implica riesgos reales, que los ricos se apresuran a señalar. Tasas demasiado altas, o una escala con saltos abruptos, podrían causar un daño real. Bill Ackman, otro multimillonario jefe de fondos de cobertura, se queja de que la medida podría llevar a Griffin a trasladar más de sus empleados a Miami. “Deberíamos aplaudir a Ken por gastar US$ 238 millones en Nueva York, no atacarlo por hacerlo”, escribió Ackman en X. Alex Witkoff, el hijo desarrollador inmobiliario del enviado de confianza de Donald Trump, se hizo eco de esos comentarios: “No se salva una ciudad expulsando el capital.
Se la destruye Pero quizá ese sea su objetivo”. PFA Que coman comida para llevar Con todo su resoplido y dramatismo, los neoyorquinos ricos hasta ahora no han visto concretarse sus peores temores de la era Mamdani.
Las ideas más ambiciosas y caras del alcalde como el cuidado infantil universal gratuito, los proyectos de vivienda social a gran escala y un transporte público gratuito y ampliado se están implementando de manera gradual o no se están implementando en absoluto. Los impuestos, hasta ahora, siguen en un nivel razonable.
Y otra clase de desastre fue evitada el 17 de abril, cuando los dueños de edificios llegaron a un acuerdo de último minuto con los porteros de la ciudad, evitando una huelga y el horror de ver a multimillonarios esperando en el lobby sus pedidos de comida. Además, todavía pueden disfrutar de una buena fiesta. El código de vestuario de la Met Gala de este año es “la moda es arte”, lo que sugiere que los atuendos serán especialmente ostentosos, incluso para los estándares del evento. Los auspiciadores y presidentes honorarios son Jeff Bezos, el multimillonario fundador de Amazon, y su esposa, Lauren Sánchez Bezos.
Han aparecido afiches por toda la ciudad criticando su participación, afirmando que la gala es “presentada por la explotación laboral”. En cuanto a Mamdani, dijo a Hell Gate, un medio local, que tenía otras cosas que hacer, como “hacer asequible la ciudad más cara de Estados Unidos”. Artículo traducido por Economía y Negocios de “El Mercurio”.. ¿Es el impuesto a las pied-à-terre un anticipo de lo que viene? El gravamen que se está evaluando se aplicaría a las segundas viviendas en la ciudad con avalúos de US$ 5 millones o más, cuyos dueños no sean residentes tributarios y no las arrienden. Kathy Hochul, la gobernadora del estado de Nueva York, propuso un impuesto a las pied-à-terre (segundas viviendas de lujo), respaldado por el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani. El alcalde quisiera ir más lejos, elevando los impuestos corporativos y a la renta, pero él y Hochul discrepan en ese punto.